viernes, 17 de febrero de 2012

LA IDEA Y SU REALIZACIÓN

Una buena idea sigue siendo buena, la comuniques o no, pero no es buena porque tu lo creas solamente, eso es engañarse a si mismo. No debe comunicarse por orgullo sino por humildad y no considerar que solo saben los que nos aplauden y son ignorantes los que no nos aplauden.
Estoy de acuerdo en que uno debe seguir adelante aunque todo el mundo esté en desacuerdo si nosotros estamos totalmente convencidos, pero no hay que engañarse, creyendo que uno es un genio y está en poder de la verdad absoluta y los demás son unos ignorantes por el hecho de no estar de acuerdo con nosotros.
Si el artista solo tiene ideas y este las expresa verbalmente y no en su arte, puede que sea un artista verbal, pero no un artista plástico o de la rama a la que pertenezca. Tal vez haya de estudiar la técnica en la que se quiere expresar y no pretender que sin saber la técnica, lo exprese de forma rudimentaria y luego lo quiere compensar con un discurso intelectualoide.

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Un escritor debe, ante todo, dominar el lenguaje escrito y escribir con propiedad para hacerse entender por aquella gente, al menos, que tenga un amplio conocimiento del lenguaje ( A Góngora le entiende poca gente, pero se percibe su vasto conocimiento, no solo de la lengua y sus técnicas, sino también de la historia y la mitología) en la obra propiamente dicha y no con palabrería añadida. Un pintor debe convencer con su pintura, un escultor con su escultura, un escritor con su novela, historia, poesía, etc. No con el discurso paralelo. Los conceptualistas y los minimalistas, en mi opinión, quisieron compensar su desconocimiento técnico o su incapacidad con un discurso intelectualoide que convenció a quienes interesó el negocio y a los ávidos de novedades, pero poco más.

Un grabador debe realizar un grabado impecable con la técnica que quiera, incluso mejor si crea una nueva, pero debe demostrar su dominio de la misma, no conformarse con presentar un trabajo mediocre o simplón y luego darle valor añadido con la palabra.

Ahora voy comprendiendo porque el autor del primer grafitti en España, el que escribió “muelle” se creía un artista. Hay grafitttis y grafittis. No hay que confundir al personal. Admito la originalidad de la idea, pero fue pésimamente realizada. No pretendo crear una polémica gratuita, sino clarificar las ideas del confusionismo creado por quienes tienen algo que ganar. El marketing lo transforma todo: un coche es una mujer estupenda que se puede montar, una colonia es un elixir que atrae al sexo opuesto irresistiblemente, una compresa es una herramienta para alcanzar la libertad, un viaje a cualquier parte es ir al paraíso.

A rio revuelto ganancia de pescadores. Mi intención es calmar las aguas y permitir que sean transparentes, para ver lo que hay debajo, hasta el fondo, no quiero pescar nada. Admito que soy un ignorante que estoy dispuesto a aprender y no quiero que me tomen el pelo, aprovechándose de mi ignorancia. En resumen: obras son amores y no buenas razones.

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