lunes, 21 de noviembre de 2016

BODEGÓN y Edward Szutter

"Edward Szutter es un pintor polaco nacido en 1957 en la ciudad de Bolesławiec, Jelenia Góra, Polonia, en la Baja Silesia. Es miembro de la Asociación de artistas y diseñadores polacos y ha participado en 70 exposiciones nacionales e internacionales de pintura.
Cuenta en su haber con 22 exposiciones individuales. También realiza pinturas murales de tamaño monumental y en su tiempo libre realiza diseños de vidrios de colores.
Ha sido premiado en catorce oportunidades en exposiciones nacionales de pintura.

Edward Szutter trabaja en silencio utilizando la observación profundizando el tema de los objetos antiguos, algunos metales corroídos, vigas podridas, latas oxidadas y papeles arrugados. Todas las cosas que un hombre y su civilización considera superfluos e innecesarios, bajo el pincel de Edward Szuttera renacen, las transforma en algo nuevo. Esos utensilios usados, que perdieron su utilidad temporal adquieren un significado metafísico y forman parte en un espectáculo atemporal. Los objetos se convierten en soportes que cobran un aura de profunda paz, como parte de un acto solemne
Una obra donde el estado de ánimo poético produce imágenes metafóricas" .

texto tomado de http://enkaustikos.blogspot.com.es/2016/06/edward-szutter-texturas.html
© ENKAUSTIKOS


BODEGÓN

Una especie de hornacina o armario de madera decorado con una cenefa ornamental en bajorrelieve y un frontispicio en forma de concha de vieira, con una inferida repisa sujeta un conjunto de objetos antiguos de diversos materiales tales como relojes de pared antiguos uno con numeración arábiga y el otro romana, una jarra de cerámica de color azul turquesa, una botella de cristal conteniendo un liquido metida en una bolsa de papel, puede ser ácido para laboratorio, un molinillo de café, un botellón azul, una lámpara de gas tipo marino de color rojo, un gran paño estampado con motivos geométricos y multicolor en vuelve al conjunto de hornacina y objetos. Unas  conchas flotan abajo en los laterales y arriba una está encima de la botella de líquido químico de la izquierda y la otra encima de la tela hacia el centro del cuadro. Una luz venida del lado izquierdo baña el conjunto de elementos. El fondo parece ser una pared pintada de un variado colorido, amarillos, naranjas, azules y violetas con variedad de matices.
Los objetos cada uno es de un color local concreto de manera que están los primarios, amarillo, rojo y azul. La botella de la izquierda y el tapón del botellón azul junto a la lámpara roja son de color marrón. El paño tiene gran variedad de colores que resultan muy vistosos.
La obra está resuelta de forma hiperrealista y produce una sensación de realismo mágico.
  


El conjunto de elementos está organizado de manera tal que combina líneas curvas y rectas de manera intrincada dando variedad y armónico equilibrio.

Los colores perfectamente armonizados, destacando especialmente el fondo en el lado izquierdo por su luminosidad los amarillos, naranjas y azules con toques violetas y el paño que parece un pañuelo grande de los usados para el cuello o cabeza por las mujeres, aunque por el tamaño relativo podría ser un vestido o chal, ya que aparecen unos flecos en el lado izquierdo.
Las texturas acertadísimas de cristal, cerámica, metales, madera y tela sintética.

La composición resuelta con algunas figuras geométricas da sensaciones al espectador a nivel subliminal que hacen atractiva la obra independientemente de las otras características. Así podemos ver un cuadrilátero rectángulo que nos produce sensación de unidad, seguridad, estabilidad y un óvalo que envuelve todos los elementos salvo la hornacina de fondo, transmitiendo sensaciones de tranquilidad femenina y grandiosidad.



También percibimos un triángulo que al estar inclinado da dinamismo al conjunto pero le da importancia, destacándole del resto de elementos.




Vemos como los elementos reunidos suponen una variada combinación de curvas y rectas con las botellas y relojes equilibrándose las sensaciones masculinas con las femeninas para conseguir unidad dentro de la variedad que es al final armonía.

La obra parece haber reunido dentro de la hornacina una serie de elementos para hablarnos del tiempo y los avances tecnológicos. Habla de dos épocas antiguas, la romana y la árabe, por eso los dos relojes, jarra y botellón para contener líquidos avanzamos a botella de cristal usada en la química moderna, Un antiguo molinillo y antiguo sistema de iluminación con la lámpara de llama. Las conchas nos remontan al período más antiguo en que se generaron los animales marinos.





2 comentarios:

Debora Lewinsonart dijo...

Muy buen analisis de la obra, gracias por compartirlo en mi página

asanchezgil dijo...

Gracias a ti Débora por leerlo y apreciarlo.