domingo, 15 de enero de 2017

PINTURA Y FOTOGRAFÍA




Desde el impresionismo hasta las vanguardias ha sido un camino que ha ido destruyendo la forma y, paso a paso, se ha ido llegando a un punto en el que ya no es necesario saber dibujar, ni pintar ni nada, basta con ser ocurrente, atrevido, trasgresor, osado, audaz, temerario, alocado, insensato, infractor, desafiante, provocador, rebelde, díscolo, turbulento, escandaloso, ruidoso, tumultuoso, perturbador y hasta puede que original, pero para realizar una obra de arte no basta con eso.

En ARCO podemos ver cosas como esto que pongo a continuación.

Como se puede ver esto es muy difícil de hacer, tanto realizar el marco (que tal vez, “el artista” mandó hacerlo a un profesional) y luego pintar, con pintura industrial, esos tramos blancos, negros y rosa, puros, sin mezcla, ¡increíble y sublime! ¡Vamos, esto es más difícil que pintar LAS MENINAS. Si Velázquez levantara la cabeza… ¡Ah! Y pintar en la pared el otro cuadrado, esas cuatro líneas perfectas, paralelas dos a dos y perpendiculares dos a dos, toda una proeza para la que es necesaria una gran preparación y una gran habilidad. Y no digo nada de la destreza que es necesaria para poner esos dos listones de madera en el suelo, supongo que habrá necesitado una calculadora científica para calcular con exactitud la posición correcta.





IRMA ALVAREZ LAVIADA. S.T., 2015

Pintura industrial, bastidor y madera

Aunque luego queda lo más sublime, el discurso que hay que inventar para hacer creer al público que esos dos cuadrados constituyen una obra de arte. Esto es a lo que los “entendidos de hoy” llaman ARTE DE VANGUARDIA, o lo que es peor aún, llamarle ARTE CONTEMPORÁNEO, como si todos los demás estilos y maneras de arte que se hacen hoy no fueran contemporáneos o no fuera arte.

En cuanto al realismo y el hiperrealismo, decir que la pintura ha sido ganada por la fotografía y que es absurdo pintar de forma realista, denota un desconocimiento supino sobre lo que es pintura y una capacidad de percepción visual disminuida.





Fotografía

La fotografía se realiza mediante una cámara fotográfica, es decir, una máquina que tiene unas características fijas y simplemente actúa acorde con los parámetros que le marque el fotógrafo y si la cámara se prepara para resolverla con profundidad de campo a infinito, todo sale enfocado y al final las imágenes resultan planas y en cuanto al color se pierden gran cantidad de matices dependiendo de la cámara y del objetivo utilizado. Si se programa con profundidad de campo corta, todo sale superborroso salvo el objeto o elemento que queremos destacar.

El pintor, ya de entrada, tiene algo muy importante que le diferencia de una máquina: tiene cerebro. Esto significa que tiene la capacidad de interpretar y conceder importancia a unas cosas si y a otras no y por tanto eso lo puede plasmar en su cuadro. Tiene sentimientos y estos unidos a las sensaciones y emociones, que una cámara no tiene, modifica la percepción y por ello en la resolución del cuadro modifica o altera la forma, el color, el destaque y, si sabe, puede crear un recorrido visual que guíe al espectador para provocarle un mayor placer contemplativo que se diferencia notablemente de una fotografía que todo está con la misma luz, el mismo color y la misma profundidad, y luego está la atmósfera que la cámara no ve salvo que haya un alto nivel de humedad, pero en cualquier caso incontrolable.


TIERRA DE DON QUIJOTE Fermín García Sevilla

El pintor interpreta lo que ve y lo resuelve con estilo personal con su propia “factura”, con poca o mucha materia, con pincela amplia o corta o bien pincelada lamida que no deje huella el pincel o con huella profunda, cambiando la intensidad de los colores o el contraste de los mismos, jugando con colores adyacentes o complementarios y con algo que pocos pintores actuales le dan importancia y que por ello lo ignoran la mayoría: LA COMPOSICIÓN que es lo que diferencia una pintura atractiva y seductora de otra que no lo es y resulta anodina.

Por tanto, una pintura no es comparable con una fotografía, puesto que una cámara no se puede comparar a un pintor y en todo caso, el pintor, el de verdad, siempre supera a una cámara fotográfica.



En cuanto a la pintura hiperrealista, como la palabra indica, es ser realista en grado superlativo y eso se resuelve de tal manera que vista la pintura desde muy cerca resulta fotográfica o casi fotográfica, en cambio en la pintura realista es necesario verla desde una distancia prudencial para que las pinceladas se fundan y nos produzca una sensación de realidad.


HEREDEROS Modesto Trigo Trigo


Algunas pinturas hiperrealistas no son más que copias exactas de una fotografía y eso hay que evitarlo ya que aunque denota un gran dominio técnico y una gran capacidad de percepción, le falta ponerle imaginación y emoción, lo que quiere decir creación, y eso se nota, pues ahí es donde entra el artista, si no será un buen copista pero no artista ya que no crea.

Para pintar y concebir un cuadro se puede partir de la realidad visible sea paisaje, objetos, animales o personas, pero también podemos utilizar fotografías o bien imaginarnos de manera total y absoluta lo que vamos a pintar, sea todo o en parte. El utilizar fotos no significa que hagamos copia exacta de la foto sino que las fotos se interpretan y se resuelven de manera personal imprimiendo nuestra impronta y nuestra visión personal en cuanto a forma y color.

Estos son los factores o elementos que, en mi opinión, definen y permiten valorar una pintura.

-Dibujo: líneas, formas, proporciones, perspectiva lineal, armonías
-Color: mezclas, armonías, matices, luz, contrastes, perspectiva aérea
-Composición: el espacio, división del espacio, líneas y formas geométricas, cromática, sección áurea, equilibrio de pesos, contraste de tonos, claves tonales.
-Ritmos: lineales, de formas, cromáticos
-Destaque o centro de interés.
-Recorrido visual


Evidentemente estos factores son aplicables a la fotografía en el caso de que el fotógrafo pretenda hacer fotografía artística, el problema es que no puede modificar nada a la hora de realizar la exposición fotográfica salvo el encuadre que puede cambiar la composición, la luz si se trata de un interior, y por lo demás  debe buscar estos factores en los elementos o motivos a fotografiar y en todo caso, a posteriori, con un programa de retoque fotográfico como puede ser el PHOTOSHOP podrá modificar algunos de ellos como contrastes y colores. Personalmente no me gustan las fotografías que luego se le pintan colores encima como franjas o signos.

De la adecuada combinación de todos estos parámetros y del dominio que tenga el pintor o fotógrafo de ellos depende el resultado final de la obra de manera que puede realizar una obra de arte o un auténtico mamarracho.

En resumen, ni la pintura hiperrealista suprime a la fotografía ni la fotografía sustituye a la pintura, salvo para quienes no ven –porque no saben- o no tienen dinero para comprar una pintura y se conforman con una fotografía o una lámina que reproduzca un cuadro.

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