El Museo Nacional de Ciencias Naturales hace pensar que solo hay piezas relativas a la ciencia pero también hay muchos elementos tecnología y de Bellas artes en diversas formas y técnicas.
¡¡HÁGASE LA LUZ!! No como el inicio de un mito, sino como el arranque de la información; el fin del oscurantismo religioso, político y financiero para que la humanidad deje de ser esclava y empiece a disfrutar del placer de comprender la realidad.
El Museo Nacional de Ciencias Naturales hace pensar que solo hay piezas relativas a la ciencia pero también hay muchos elementos tecnología y de Bellas artes en diversas formas y técnicas.
EL CUERPO HUMANO 195X100 tríptico óleo/lienzo y aplicaciones de pintura/pigmentos fluorescentes a la luz Ultravioleta,
El arte en general y la pintura en particular es un camino difícil de comprender para aquellos que nunca se han adentrado en el mismo, por lo cual resulta muy conveniente que los artistas, cuando realizan una exposición, inviten a los responsables de colegios e institutos de enseñanza a que sus jóvenes asistan a la misma y que uno de los artistas les haga de cicerone y les guíe y explique.
Eso es justamente lo que yo he hecho en varias ocasiones.
Pinchad en este enlace. EXPOSICIÓN GUIADA
Aire, agua, fuego y tierra no son solo materia: son estados
de la energía.
En ellos se manifiestan las fuerzas que construyen, transforman y sostienen la
vida.
Llevo tiempo siguiendo la obra de Primo Vega en la cual podemos
ver paisajes, naturalezas muertas, flores, animales, figuras y desnudos, los
cuales resuelve con óleo, acrílico, acuarela
o pastel.
Es una pintura figurativa realista y con un tratamiento de
la luz muy inteligente de manera que obliga a un recorrido visual definido que
te dirige al centro de interés.
Los colores normalmente son suaves, sin grandes contrastes,
salvo en las obras con flores donde el color se intensifica. Combina los
colores fríos con los cálidos por zonas y también utiliza el juego con colores
complementarios. A veces las obras se armonizan hacia los colores tierra con el
contraste de los azules.
La pincelada y el trazo es valiente buscando la
simplificación y la aparente espontaneidad, pues cuando se es capaz de
sintetizar así, indica que existe un análisis previo a la pincelada o trazo.
Especialmente en los paisajes, se disfrutan los contrastes
de luz, haciendo que los picos de los montes destaquen por su intensa
luminosidad.
He observado en sus últimas obras una evolución muy
importante buscando plasmar la esencia, el alma de lo representado en el cuadro,
llegando a una auténtica sublimación de su pintura, en algún caso rayano en la
abstracción.
Confío en que disfrutéis de las obras que os presento y os
animo a buscar en su propio perfil otras obras que yo no incluyo aquí.
Hablar de la pintura de Karfer es hablar de arquitectura y
de urbanismo principalmente. No obstante, tiene otras vertientes como su
experimentación con la abstracción, el simbolismo y el lirismo imaginativo de
gran fantasía.
Karfer es un artista
que ha viajado mucho por Europa y conoce grandes ciudades, por tanto, tiene
muchos recuerdos y añoranzas, lo que, en mi opinión, le lleva a recrear en sus
cuadros esas grandes ciudades que añora, es una forma de viajar a ellas sin
moverse de su casa para luego mostrarlas al mundo.
Representar las calles de una ciudad, sus puentes y grandes
monumentos arquitectónicos, solo puede llevarse a cabo con rigor, si se conoce
en profundidad la perspectiva lineal, tal como la conoce y usa un arquitecto o
un delineante proyectista en arquitectura y justo esa capacidad y conocimiento
es el que utiliza Karfer para resolver el dibujo base sobre el cual desarrolla
su obra al óleo. Evidentemente esto se complementa con el uso de la perspectiva
aérea que produce esa sensación de atmósfera y lejanía como podemos ver en sus
obras.
Así mismo juega con la luz que irradia el Sol desde diversas
direcciones, incluso de frente, a contraluz.
Cabe destacar como están resueltos los suelos de
determinadas calles, incluso mojados por la lluvia, la superficie de las aguas
fluviales, con sus reflejos correspondientes y como la definición perfecta que
vemos cerca se pierde en la lejanía.
Experimenta con formas simples como bolas o simplificando
aún más con manchas resueltas con espátula, con pequeñas tablas y hormas de
zapatos…y hasta da vida a los árboles que dialogan con una niña, estructurándolos
como seres mágicos.
El artista posee esa capacidad de extraer de su imaginación
y de sus recuerdos, imágenes que, aunque plasmadas en dos dimensiones, nos
produce la ilusión de una realidad tal que nos invita a introducirnos en el
interior de sus obras.
En la pintura de Antonio Fernández podemos contemplar mares
calmos y mares bravos, alguna embarcación luchando contra las olas, campos,
lagos y estanques apacibles, campos llenos de nieve y trineos tirados por
perros, montes atravesados por ríos y por trenes, rincones hogareños llenos de
flores, ciudades y campos vistos desde
globos aerostáticos, plazas bulliciosas que son el corazón de la ciudad…
La luz suave o intensa, según el estado del cielo, nos
permite disfrutar de los armoniosos colores que reflejan los elementos
representados dentro de un realismo neoimpresionista, resuelto a base de trazos
cortos sobre una base de color más uniforme. Los variados matices cromáticos
nos permiten disfrutar de una variada riqueza visual.
Los árboles parecen mostrarnos sus múltiples hojas con sus
variados matices y formas, aunque en realidad solo son pequeños toques de
pincel dados con gran maestría.
Viendo las pinturas de Fernández Sánchez uno llega a
comprender que todo lo que existe está compuesto de átomos variados y de
vibración en diferentes frecuencias.