sábado, 22 de octubre de 2022

LA OTRA HISTORIA DE CRISTO capítulo III



Los zelotes son la expresión más violenta que dio la cultura hebrea y los más poderosos militarmente hablando. Tanto que en la Biblia figuran con claves, pues cuando alguien es zelote tratan de no decirlo. ¿Por qué? Eso se entiende muy bien al ver que cuando se escribió la Biblia, los romanos cazaban zelotes porque eran los únicos que tenían un poder como para amenazar a la mismísima Roma.

No había que decir que tal era zelote, y eso hizo que los nombraran con palabras que tuvieran que ver con ellos, sin explicitar que se trataba de zelotes. Así, con el tiempo se generó un término que es casi sinónimo de zelote, que aludía al arma característica y favorita que utilizaban: la Sica.

Por eso se los nombraba con un nombre que es conocido, pero como otro sonido de esa danza de nombres vacíos que la gente suele tener en la cabeza: los Sicarios.

La hoz, el arma con la que se siega el trigo. Bueno, esa era el arma favorita de los zelotes. Como brazo armado de los esenios, los zelotes lograron ser realmente temidos por los romanos. Los romanos no le tenían miedo a muchas cosas; a los zelotes les tenían terror, pues el zelote estaba entrenado y adoctrinado para ignorar el dolor propio y ajeno.

Los zelotes trataban, a los enemigos, de capturarlos moribundos o vivos, para entonces atarles las manos y las piernas a la espalda y literalmente colgarlos panza abajo. Y en esa posición, con la persona viva los Sicarios le rajaban el cuerpo de lado a lado, les abrían el cuerpo, las vísceras caían y entonces le soltaban perros hambrientos. Por eso los romanos les tenían terror.

Por lo celosos –no el sentido idílico, sino en el sentido de fanáticos- que eran, también se los conoce como los Cefas: Celoso de la ley. En la Biblia hay un sicario muy nombrado, porque “Sicario” también se nombraba con una palabra muy parecida: “Iscariote”


Tal como vemos Cristo tenía Zelotes, Sicarios, y Cefas fanáticos entre sus más íntimos. Y por ello a esos hombres no les iban a andar diciendo que pongan la otra mejilla, para escuchar que el mismísimo Cristo también era nombrado como Zelote.
Esto nos lleva a otro de los nombres con los cuales se los menciona en la Biblia, como “Lestai”, que significa literalmente “Bandolero”, “Salteador”.
Pues bien ¿quiénes eran Lestai en la Biblia? Nada menos que, por ejemplo, Dimas y Cistas -o Gestas-. Los que estaban a la derecha y a la izquierda de Cristo en la Cruz, entre zelotes, entre sicarios.
¿Pero lo de Cristo no era una cuestión espiritual?
Para los judíos espiritualidad y política no tenían diferencia: Lestai, Zelote, Sicario, Iscariote y Cefas, son lo mismo. Es muy importante este nombre “Cefas” en la Biblia que nos dará otra grandísima sorpresa, como nos la dio el Iscariote. De hecho si miras en La Última Cena –de Leonardo Da Vinci a tu izquierda, a la derecha de Cristo, cuando miras la pintura, verás que hay una Sica sobre la mesa. El dato es concluyente, si con total naturalidad hay una Sica sobre la mesa que compartían eso era un grupo de Sicarios.


Hablemos de los Nazoreos, o mal llamados Nazarenos, aunque el cartel en la Cruz: INRI Iesucristus Nazarenus Rei Iudius, Jesús de Nazareth Rey de los Judíos.
El motivo por el que lo ponen en la Cruz tenía que estar exhibido por ley romana. Y el motivo por el que lo crucificaron, está directa, explícita y abiertamente incriminado en ser Nazoreo porque los Nazoreos o Nazarenos eran, junto con los zelotes, los que decían: no se puede tener de rey al César. Y eso, para los romanos, los constituía en terroristas.
Pero para los hebreos, los Nazoreos eran personas muy respetadas. Tanto, que se identificaban de un modo muy fácil para que se los reconozca: nunca se cortaban el pelo, y se lo peinaban con raya al medio.
Los Nazoreos eran descendientes de Sansón. Los Nazoreos decían que tenían tanta fe en Dios que no iban a cortarse el pelo hasta que llegara a buscarlos -lo cual muestra que los hebreos suponían la llegada como una cuestión inminente ya desde los tiempos de Sansón. El pelo era el símbolo de su fe, por eso el pelo de Sansón era su fortaleza: cortarse el pelo era sinónimo renunciar a la fe en Dios.
Por supuesto, el mismísimo Cristo en todas las pinturas está caracterizado como Nazoreo con su cabello largo y raya en el medio.
Pero los Nazoreos no bebían vino y Cristo sí. Y usaba túnica blanca como esenio. Pura integración de sectas que entre sí estaban enfrentadas, tomando de cada una lo que le servía para su misión.
Nos quedan los Samaritanos. Con los Samaritanos sucede todo lo contrario que con los Fariseos: éstos tienen muy buena prensa y estaban entre los más odiados por todos y todo porque a Jesús se le ocurre meter un samaritano como bueno en una parábola: “La Parábola del Buen Samaritano” y todos creen que entonces todos los samaritanos son buenos, pero de ningún modo Cristo estaba defendiendo a los samaritanos. Esa parábola era en respuesta a una trampa que los doctores de la ley y como los hebreos odiaban a los samaritanos, les devuelve la gentileza y maestramente invierte la situación para que ellos tengan que responder que el bueno de la parábola era el samaritano, hasta tal punto Cristo no defiende a los samaritanos que a sus discípulos directamente les prohíbe ir a verlos: “no vayas a casa de gentiles ni de samaritanos”
En la Biblia, a Pilatos lo hacen quedar como pobre hombre que en realidad no quería condenar a Cristo, pero que se lava las manos y se resigna ante los malísimos judíos que eligieron salvar a Barrabás en vez de a Cristo. Cuando hablamos de Pilatos, estamos hablando de la plana mayor de Roma, estamos hablando de lo más sanguinario de un ejército extremadamente sanguinario, como el romano. Bien, Pilatos les había dicho a los samaritanos -hay dos versiones una que los engañó y otra que les pagó- que llamen a los hebreos, con los que ustedes están enfrentados, y díganles que en el Monte Garizim, que ustedes dicen que es el verdadero, se encontraron las Tablas de la Ley, que los romanos las encontraron con sus expediciones en el ejército.
Los hebreos van en masa, en pleno fervor religioso y en cuanto estaban todos en el Monte, los romanos cierran filas detrás de ellos y los masacran. Mujeres, niños, viejos, que lo único que hacían era ir por fe religiosa. De ahí en más, los samaritanos quedaron como lo peor para cualquier hebreo. Tanto, como para que el mismísimo Cristo les diga que los eviten, junto a los gentiles. Pero para los hebreos, la cuestión era: los hebreos y la “gente” por tanto a los que no son ellos les llaman gentiles.
Meshia se traduce como “Ungido”. Se trata de la Unción con aceite, que designa, que señala, que se es Elegido por Dios. Y ¿por qué hablamos de “Mesías” y no de “Mesía”?
Se habla de “Mesías”, porque el Mesías tenía que ser doble. La gente se creía que había un Mesías y que se espera un Mesías. Pero un “Mesía” era anunciado por otro “Mesía”.
El Mesías Aarónico, de la tribu de Aarón, el Sacerdote por excelencia de los hebreos, tenía que decir: “Ese que viene ahí; ese es el Mesías que esperamos”. El “Mesía” Aarónico, tenía que anunciar al “Mesía” Davídico -que era el que iba a tener el poder militar y político. Por eso, el Mesías es automáticamente un concepto plural.
El Sacerdocio, antiguamente, era ejercido por los Levitas. Hasta su desaparición, unos seis siglos antes de Cristo, “Sacerdote” y “Levita” eran sinónimos. Luego recae en Aarón, descendiente de Leví, y Aarón fue entonces consagrado como el primer Sumo Sacerdote. El Guerrero y Político, tiene como representantes por excelencia a David y Salomón, que reinaron sobre los hebreos unificados.
En la época de Cristo, el Mesías Aarónico por excelencia, era Juan “El Bautista”. Entonces, es el que tenía que hacer el anuncio. Si no lo anunciaba el “Mesía” Juan, el “Mesía” Davídico no era el “Mesías” el que implicaba que ambos estaban unidos. La rama aarónica y la rama davídica eran las dos sangres más importantes -ambas provenientes de las 12 Tribus de Egipto-. Entonces, había que esperar un Mesías que venía de David pero que tenía que ser anunciado por el Sacerdote que venía de Aarón.
En el 60 después de Cristo, todavía estaban esperando al Mesías. Los zelotes, entonces, se cansan y arman su revolución más sangrienta. Con la ilusión de “terminar con la espera”, “el gran progreso” fue justificarse el más terrible combate hacia fuera.
Ya había habido una tremenda revuelta, en el 6 después de Cristo. Absolutamente tremenda, donde muere uno de los personajes centrales de la Biblia pero menos conocido. Pero en el 60 después de Cristo, los zelotes dicen basta. Basta del pueblo sometido a Roma. Los hebreos no podemos tener más sometimiento a Roma, vamos a hacer la sublevación más poderosa de la que tuvo historia el pueblo hebreo.
La Historia de Masada. La fortaleza de Masada. Los detalles están en Flavio Josefo.
Plinio el Viejo, Julio Africano, lo nombran poco a Jesús o directamente nada. Y Flavio Josefo, cuando lo nombra, es porque está hablando de otro que es contemporáneo de Cristo. Y estamos hablando de doce tomos de “Antigüedades Judaicas” más dos tomos de “Las Guerras Judías”, en catorce tomos no lo nombra prácticamente nunca. La conclusión, es inevitable: tan importante en su época no fue.



Como conclusión importante hasta ahora tenemos: primero que Cristo existió pero se lo nombra poco en la historia porque no se le consideró importante, tal vez porque no organizó ni participó en la guerra contra los romanos, y en segundo lugar que pertenecía a la secta de los zelotes por mucho que pueda extrañar, aunque no adoptó todas sus exigencias.

LA OTRA HISTORIA DE CRISTO capítulo II

 


Hablamos del libro del Génesis, donde en su capítulo 12, Dios le dice a Abraham “Vete para ti de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré”
¿Desde dónde, geográficamente hablando, partieron los hebreos? Exactamente ahí: Capítulo 29, versículos 1 al 55. Es el único lugar de toda la Biblia donde los descendientes de Abraham dicen de dónde venían.


Génesis 29,1:
“Siguió luego Jacob su camino, y fue a la tierra de los orientales. 2 Y miró, y vio un pozo en el campo; y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él, porque de aquel pozo abrevaban los ganados; y había una gran piedra sobre la boca del pozo. 3 Y juntaban allí todos los rebaños; y revolvían la piedra de la boca del pozo, y abrevaban las ovejas, y volvían la piedra sobre la boca del pozo a su lugar. 4 Y les dijo Jacob: Hermanos míos, ¿de dónde sois? Y ellos respondieron: de Harán somos”

Harám o también Jarám, para los hebreos Sharám. Es como decir: “Somos de Un Lugar en el que se Escucha”

La pregunta es ¿Dónde está Harám, Jarám o SHarám? Y a dónde está Jaram? Tan al Este como te lo puedas imaginar: en la India.


Vemos como los nombres, en la Biblia, tienen un significado especial y si no lo sabemos nos cuesta entender muchas cosas.


¿Quiénes honraban el Sábado como día Sagrado? Los hindúes de una zona del Norte de La India y después “los hebreos” honran el Sabbath.

¿Quiénes tenían obligación de lavarse las manos antes de comer? Había una sola cultura, que era de hindúes de una zona del Norte de la India y después “los hebreos” tiene esa misma costumbre. Lo mismo sucede con la prohibición de comer cerdo. Y casualmente en el Norte de la India, cerca de Cachemira, todavía hoy se encuentra una ciudad que tiene, como nombre ancestral Harán.

Ciudad en cuyos cimientos se hallaron restos que coinciden con la época de Abraham, en la que hubo un montón de gente que no era de la casta de los Brahmanes, se reveló ante el sistema de castas y no quisieron permanecer en la India. Gente que no eran Brahmanes. Y para decir “sin brahmán” ellos dicen Abrahán, Abraham.

“Abraham” no es una palabra hebrea. Es una que suena como como “Brahman”. Abraham como personaje no existe, no es un nombre propio, es un epónimo, alguien que encarna en sí mismo los valores de una cultura.

Los descastados de los Brahmanes -los Abrahmanes- deciden irse de la India. Emprenden un largo camino como no sabían qué había al Este de India, deciden ir hacia el Oeste y el Oeste de la India es el Este del Jordán. Esos son los Hebreos “Los que venían del otro lado” del Jordán. Y venían dirigidos por los Abrahmanes.

Finalmente, que los hebreos tengan raíces hindúes, es perfectamente coherente con el hecho de que Cristo nos va a enseñar una religión tan hindú, por no decir tan budista.
Que con exactitud metódica puede verse que reproducen, escalofriante y exactamente, la misma división de la India: Al Norte, quedó lo que llamaron “Israel” y al Sur quedó lo que llamaron “Judá”, y ya tenemos los nombres más importantes de esta historia.

Los Saduceos
Saduceo, viene de Sadoc, el Sacerdote por excelencia de la época de David y Salomón. Sadoc fue tan importante que hubo seguidores de Sadoc. A esos se los llama Sadoquitas o Saduceos. Odiados por todo hebreo. Los únicos que querían a los saduceos eran los saduceos. Eran lo más parecido a lo que hoy es la aristocracia, en el peor sentido: aparentar ser grandiosos, escondiendo sus iniquidades. Lo único que querían era poder político y social sobre los demás. Recontra ritualistas; y todo el que no era saduceo para ellos era despreciable.

No creían en la reencarnación. Eso molestaba mucho al pueblo, porque significaba que gente como Elías, el profeta querido, no podía volver y los hebreos en general, tenían mucha estima por Elías en particular y por los profetas en general. En la Biblia los saduceos no están muy mencionados porque todavía tenían poder, lo empezaban a perder en ese momento.

Los Fariseos
Viene de “Parash”, que significa separar. Porque eran otra de las divisiones que decían “nosotros somos los que tenemos la palabra verdadera de Dios porque nosotros somos los que sabemos escuchar a Dios”.

Podríamos decir que tienen “mala prensa” uno dice “fariseo” y parece que estuviera insultando, porque en Mateo 23,15 Cristo los trata de hipócritas; aunque eso estaba dirigido en realidad a los escribas. Sin embargo, los fariseos eran muy respetados por los hebreos. La mayoría era comerciantes, hombres muy cercanos al ciudadano común. No había unificación en torno a la Reencarnación. Aunque eran minoría en el Sanedrín, igualmente lograban que sus ideas se impongan.

Estas eran las dos divisiones con más poder político, pues tenían peso en el Sanedrín. Después vienen las verdaderamente importantes por el Poder Espiritual que tenían, en la medida en que se les iban separando política y espiritualidad.

Los Esenios
Sucede exactamente lo contrario que con los fariseos: los Esenios tienen excelente prensa. Y como para no tenerla: “Esenios” vienen del persa “Jasim”, que significa Santo. Hombre Santo y también Hombre Sano y también Hombre Total. Santo, Sano y Total es una misma etimología. Entonces, “Esenios” básicamente significa


Santos, Totales e Integrales. Conjunción que significaba que fueran a los que el pueblo más respetaba y a los que las otras divisiones más se les escapaba, porque nadie estaba a la altura de un esenio.

El factor diferencial de los esenios ¿cuál era? Que eran todos sanos, porque no necesitaban aparentar y no les interesa el poder.

Solamente se interesaban en hacer lo que decían.

La Palabra más creadora la tenían los esenios. Qué quería decir eso, que el esenio decía que estabas liberado de una enfermedad y estabas curado.

Los Manuscritos de Nag Hammadi, de Egipto y Los Manuscritos del Mar Muerto, son todos manuscritos en su 90% esenios.

Cristo era de todas las comunidades menos saduceo, pero de cada una tomó lo que le servía. Cristo era de todas, pero al mismo tiempo se diferenciaba de todas. Por ejemplo Cristo no se lavaba las manos antes de comer. En la Biblia se lo recriminan y sin embargo, según la filiación de Pablo, era fariseo que si se lavaban las manos antes de comer.
Cristo se bañaba -cosa rara entre los hebreos de la época-, y los únicos que se bañaban eran los esenios. Cristo usaba túnica blanca, varias veces en la Biblia está descripta su túnica blanca. Y los esenios usaban túnica blanca. Pero Cristo se peinaba al medio, y los esenios tenían prohibido peinarse al medio. Todo esto significa que Cristo adopta una integración absoluta de todas las Sectas.

Los esenios se bañaban todos los días, nada más. Pero era algo tan raro para los hebreos de la época que bañarse a diario los hacía un poco sospechosos. Porque esto de andar desnudo, bañándose en el lago, todos hombres juntos ese Ritual Sagrado contribuyó en mucho a que se sospeche de la secta esenia, y se la relacione con lo sexual y lo homosexual.

Primero, para entrar a los esenios había que ser bellísimo. La leyenda llega a decir que había que tener proporciones áuricas.


De hecho, posteriormente, los esenios abren una comunidad para quien quiere casarse y tener mujer como para que se acabe ese problema. Los esenios eran lo más parecido a los pitagóricos: Súper Esotéricos, les interesaba lo Divino, las leyes que generan la realidad. Eran sanadores por excelencia y no había enfermedad que no pudieran sanar. Como Cristo era esenio, muchos de sus “milagros” eran de sanación. Los que no eran esenios no sabían lo que los esenios hacían y por supuesto que les parecían milagros.


Para ser esenio había que ser Davídico o Aarónico. De las 12 Tribus de Israel, las dos verdaderamente importante eran la de David y la de Aarón. David era el poder político y guerrero. Aarón era el poder sacerdotal.

El esenio, tenía que provenir de alguna de esas dos tribus. El esenio más famoso de la época, era un aarónico conocido como Juan el Bautista.

Es cierto que también Cristo era esenio, pero Cristo se diferenciaba en muchas cosas de los esenios. En cambio Juan era “El Esenio” ortodoxo de la esencia esenia de la época, con todas sus costumbres únicamente esenias: despertarse al amanecer, honrar al Sol y siendo inflexibles, ser pacifistas en extremo. Tan pacifistas e inflexibles que generaron su opuesto.
Y ese otro polo que surge como opuesto a los esenios es la cuarta secta de los hebreos. La composición interna de los esenios entre Davídicos y Aarónicos, generó que los Guerreros Davídicos se enfrentaran a los Sacerdotes Aarónicos. De los pacifistas esenios surgen entonces los terribles “zelotes” fundados muy poco después del nacimiento de Cristo por alguien que, por ahora, es solamente un nombre Judas de Gamala.

Vemos como la Iglesia se ha preocupado de ocultarnos, entre otras cosas que veremos, cual era la adscripción de Cristo, si pertenecía a algún grupo y aquí vemos que si.

LA OTRA HISTORIA DE CRISTO capítulo I





Empezaré diciendo que esta historia no es mía, pues ni yo he centrado mi vida en conocer la verdadera historia de Cristo, ni he pretendido nunca conseguirlo aunque me lo haya preguntado muchas veces. Pero como hay gente para todo, un argentino llamado José Luís Parise, ha dedicado más de 30 años de su vida a averiguar esta historia viajando por todo el mundo y buscando todos los escritos que se hubieran realizado sobre este singular personaje utilizado por la Iglesia Católica y otras iglesias derivadas de ella, para vivir a costa de los seguidores y hacerlos sus esclavos con el lavado de cerebro correspondiente.

Basándome en el libro LA HISTORIA OCULTA DE CRISTO escrito por este hombre luchador y viajero iré narrando y comentando lo que él transmitía en sus múltiples cursos o seminarios que ha ido ejecutando por América y Europa.

Empieza diciendo que “a un humano no se nos puede proponer el modelo de alguien que nace y se escucha la voz en los cielos <<este es mi hijo en el que tengo mi complacencia>> y una madre virgen lo parió y además se murió en la Cruz y lo pueden matar que total resucita y camina sobre el agua y levanta muertos de la tumba... yo como humano no puedo hacer ninguna de esas cosas, no me sirve ese modelo”

Y tengo que decir que tiene toda la razón, que es un modelo muy inadecuado, pues un hombre jamás podrá imitar, ni siquiera acercarse, a la forma de vivir y actuar de un ser, al que encima se le considera Hijo de Dios Padre, es decir Dios mismo en su segunda persona, pues por mucho que uno se esfuerce nunca llegará. Es como la cuadratura del círculo, después de querernos convencer de que Dios Creador nos ha hecho a su imagen y semejanza, al final resulta que es el mismo dios el que se hace a nuestra imagen y semejanza. ¡Genial!

Después nos aclara que los llamados cuatro evangelios son algunos más, en realidad más de trescientos y entonces comenzamos a vislumbrar que aquí hay gato encerrado cuando solo se nos habla de cuatro. Por tanto cabe preguntarse cual fue la razón de ocultarnos la existencia del resto de los evangelios y la respuesta podría ser que sencillamente si los fieles seguidores del cristianismo hubieran conocido esos otros evangelios hubiéramos aprendido las Claves de la Vida y entonces ya no necesitaríamos mediadores entre nosotros y lo Divino.

En el Antiguo Testamento se dice:
Libro de Daniel 9,24 -27:
“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. 25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador”

Esta era la supuesta profecía sobre el triunfo del Mesías sobre la esclavitud de los judíos por los romanos.

La medida del tiempo o mejor su interpretación era muy variable pues podían ser, tanto grupos de días, como de meses, o de años por tanto desde 49 semanas de 7 días, apenas un poco menos de un año, hasta 70 grupos de 7 años, es decir 490 años.

El autor nos dice que “los judíos ya estaban muy bien siendo esclavos de los Romanos. Cada vez les molestaba menos honrar al César, como ya venía ocurriendo desde la época en que Egipto los tenía bajo yugo, cuando Moisés sube a la montaña, baja con sus 10 Mandamientos y comprueba que estaban adorando otra vez al becerro de oro.

Los judíos estaban muy molestos de que Yahvé al final siempre estuviera enojado. Y en la época romana, más de 10 siglos después, Dios seguía enojado y que nunca los liberara, que al final hicieran lo que hicieran, siempre estaba mal, aun cuando había habido, históricamente, un Siervo Justo Sufriente como Samuel.

Samuel era el último juez de las tribus Hebreas. Cuando las doce tribus Hebreas se dividieron, se produce un problema que es quién decidía sobre el pueblo Hebreo. Dios les revela que el que tenía que decidir eso era el juez de las doce tribus, y el juez de las doce tribus se llamaba Samuel. Los hebreos lo respetaban muchísimo. Pero había un serio problema: las otras culturas no lo respetaban, porque Samuel era un juez, no era un rey.
Entonces los hebreos se rebelan contra Dios y le dicen “danos un rey, como tienen todas las demás, no queremos un juez, nada más”. Yahvé le dice a Samuel “dales el gusto, ya se van a arrepentir”, todo esto es antiguo testamento. ¿Quieren un rey? Está bien, al primero que entre por la puerta de la ciudad, úngelo rey. Y el primero que entra, es Saúl. Al principio es un buen rey. El personaje entró, Samuel lo unge, y ahora de pronto era el rey de los hebreos. Obviamente no entendía nada, pero a poco a poco empieza a hacer un buen reinado, al principio, hasta que tiene que pelear contra los filisteos.

Cuando tiene que pelear contra los filisteos tiene que esperar hasta que llegue Samuel, para que Samuel haga el Ritual Sacerdotal antes del combate. Pero ahí empezaron los problemas, pues Saúl no cumplió su palabra. Se debe hacer primero el ritual y después el combate. Pero Samuel tardó más de lo que a Saúl le hubiera gustado, y Saúl hizo el combate sin cumplir con el Ritual y obviamente no le fue nada bien.

Ahí empieza Samuel a sufrir mucho. Samuel sufría porque vio que el pueblo estaba en manos de alguien que no cumplía su palabra. Paso siguiente, el rey Saúl.

Dice: “Está bien me equivoqué, no lo hago más”pero no había el más mínimo arrepentimiento, la vez siguiente se equivoca peor. La vez siguiente cuando tiene que hacer un nuevo ritual, Samuel le dice a Saúl: “He tenido un sueño profético. Debes matar a todos sus animales, antes de entrar en combate”.

Aunque había motivos sólidos para matar a los animales, Saúl mató los animales hasta donde quiso y otra vez no hizo lo que dijo. Cuando llega Samuel y ve eso, Samuel le dice “te desunjo, no eres más el rey”. Entonces Saúl lo toma de la túnica “no, no me hagas eso”y le rompe la túnica. De ahí viene el dicho “rasgar las vestiduras”. Cuando le rasga las vestiduras, Samuel le dice como tú me has roto a mí las vestiduras Yahvé te rompe a ti el reinado.
Conclusión inevitable: cuanto más justo era Samuel, más mal le estaba yendo a Israel. Ahí se inicia el argumento que, como vimos, se extenderá hasta los días de Cristo acerca de que el mismo pueblo que padece, es el responsable de su propio padecimiento: Dios les había dado un Juez, muy justo; pero se apartaron de la voluntad de Dios pidiendo un rey para ser como los demás y ese rey, precisamente, fue su perdición.

Luego viene el enfrentamiento entre hebreos y filisteos siendo el ejército de estos últimos mucho más poderoso y la leyenda de David y Goliat.

Así David en lugar de ir a lo denso a los combates, a los golpes, a la espada, él recurrió a algo más sutil, arrojar una piedra. Y la piedra derriba a Goliat.

A partir de ahí, David, aunque Saúl no había sido destituido formalmente, pasa a ser el verdadero y gran rey de los judíos. Y el hijo de David, será otro personaje clave –aunque ya no tan determinante en la historia de Cristo- Salomón.

Ya tenemos armados los personajes claves del Antiguo Testamento más relacionados con Cristo, y de ser nombres vacíos pasaron a tener entidad propia.

“Shamuel” significa al mismo tiempo “Escuchado por Dios” y “Dios ha Escuchado”. Ese es Samuel, El Justo que busca a Dios, El que Escucha y es Escuchado.
¿Cuál es el significado de hebreo? Concreta y enigmáticamente“venidos del otro lado”, “los que vinieron del otro lado”.

¿Por qué del otro lado? Porque cuando los hebreos empiezan su peregrinación, 12 siglos antes, de Abraham, vienen “de otro lado” y es tan difícil como fundamental y súper clave entender cuál era ese “otro lado”, en principio –y sólo en principio- es del otro lado del Jordán, pues venían de mucho más al Este que del Jordán. “Hebreo” es el que forma parte de ese grupo.

De hecho, exactamente eso es lo que dice el Libro de Josué 24,2:
“Así dice Jehová, el Dios de Israel: “Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor, y servían a dioses extraños. 3 Yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río y lo traje por toda la tierra de Canaán”Pero lejos de esclarecerse y cerrarse, el tema ahí recién se abre, pues tal procedencia desde el Este del Jordán, remite a uno de los versículos más importantes de uno de los Libros más importantes de toda la Biblia.

UNA NAVE ESPACIAL LLAMADA TIERRA Capitulo XLII Síndone 9





Este es el último capitulo de la Síndone

El Sudario fotografiado en alta resolución

A petición del Vaticano, la empresa HAL9000, experta en fotografía digital de alta resolución, digitalizó la imagen del Sudario el 22 de enero de 2008.Por medio de la fotocomposición de 1600 fotografías, se generó una imagen gigantesca de 12,8 gigapíxeles que, según los técnicos que la revisaron, permitiría un análisis a simple vista excepcionalmente detallado de la misma, como si se estuviese mirando a través de un microscopio.

Ante la posibilidad de ocurrencia de una alteración físico-química debida a la exposición a la luz, se garantizó la integridad del sudario mediante el uso de sistemas de protección probados y aprobados por el Laboratorio de Fotometría del Instituto Central de Roma para la restauración, sistemas que ya habían sido adoptadas en el relevamiento de La última cena, obra de Leonardo da Vinci.

Como el proceso de toma de los cientos de imágenes resultó complejo, con la participación de personas y equipamiento de alto perfil tecnológico, la BBC se encargó de registrarlo. La primera fase de procesamiento permitió la creación de una reproducción detallada a tamaño original y una reproducción a escala de 12 metros de longitud, que se expusieron en la Catedral de Novara (Duomo di Novara) y en la plaza ubicada enfrente como símbolo del proyecto cultural Passio 2008.

El Sudario de Turín y los evangelios

En alguna ocasión los evangelios han sido aducidos como argumento contra la autenticidad del lienzo. Eso ocurre ya en el primer documento conocido que se opone a la autenticidad, la carta que el obispo d’Arcis dirige al papa Clemente VII. En ella, entre otras consideraciones, advierte que, de haber sido conservada la mortaja de Cristo, los evangelistas no hubieran dudado en consignarlo en sus relatos. Para encontrar una referencia directa a la conservación del sudario por los discípulos –aunque sin imagen‒,Thomas de Wesselow se remite a la leyenda georgiana de Santa Ninó (siglo V) y mantiene la hipótesis de que las apariciones de Jesús serían en realidad visiones extáticas del sudario.

Un problema diferente es el de la incompatibilidad entre los evangelios sinópticos y el de Juan. Los primeros hablan de la mortaja de Jesús como una sábana y el último se refiere a un pañuelo para tapar el rostro y unas vendas o lienzos que ataban o ligaban el cuerpo (Juan 19:40 y 20:5-7). Aparte de los problemas de armonización, que es un tema ampliamente discutido en la exégesis cristiana, el Evangelio de Juan resultaría incompatible con el sudario de Turín. Desde el campo sindonológico se ha propuesto diversas soluciones. André Feuillet considera el término othonia que usa Juan como un diminutivo poético o familiar. Sin embargo, otros exégetas insisten en que el plural continuaría haciendo imposible la compatibilización. Édouard Delebecque, ateniéndose al significado de ἔδησαν (atar) en Juan 19:40 y el plural de othonia, concluye que solo se puede entender el pasaje como hablando de vendas que ligaban el cuerpo. Prácticamente todas las versiones bíblicas traducen como vendas o lienzos.

Por tanto si los mismos evangelios canónicos hablan de vendas para el cuerpo está claro que no era una sábana, luego el sudario de Turín es una falsificación.

Análisis artístico
Hay muchas similitudes entre la imagen de la sábana y las representaciones pictóricas tradicionales de Jesús. Aquí se muestra el mosaico de Cristo Pantocrátor de la iglesia de Daphni, en Atenas.

La imagen del lienzo de Turín presenta rasgos del arte bizantino y gótico que han sido reconocidos por diversos autores. Paul Vignon señaló más de una docena de coincidencias en el rostro, que incluyen detalles que, según él, se podían ver en la mayoría de las representaciones bizantinas de Cristo. Dan Scavone señala como la imagen de Turín es similar a las lamentaciones y epitaphioi del siglo XII. Basándose en estas semejanzas, mantienen estos autores que el arte bizantino habría formado sus cánones de representación del rostro humano en la imitación del lienzo de Turín. Esto sería una prueba de su existencia anterior al siglo VI.

Así cabe la posibilidad de que anteriormente al siglo XII existiera un lienzo con esa imagen y que se copió en el medievo o más tarde.

Noemi Gabrielli, experta que examinó la tela en 1973, la consideraba una obra de un artesano renacentista. Ella creyó observar en la imagen técnicas similares al sfumato de Leonardo Da Vinci, sin llegar a atribuirle la tela personalmente. Sobre esta base lanzó la hipótesis de que la tela original pudiera haber sido sustituida a finales del siglo XV, idea que fue recogida por Lynn Picknett y Clive Prince para atribuir la imagen al propio Leonardo, del que sería un autorretrato.

Otros autores, como Denis Dutton, o Gregory S. Paul, encuentran la relación más bien con el gótico que con el arte bizantino. Para estos autores, la posibilidad de que el arte haya imitado una figura desconocida en la Antigüedad es prácticamente nula. Más bien consideran las semejanzas como una prueba contraria a la autenticidad, siendo el artista que hizo el sudario el que siguió modelos artísticos de su época. William S. A. Dale, experto de la National Gallery of Otawa, señala el extraordinario parecido del lienzo de Turín con el Epitaphios serbio de Milutin Uros (1300 aprox.), lo que, a su juicio fecharía el primero a partir de finales del siglo XIII.

Ciertas desproporciones anatómicas, que no son compatibles con una representación realista de un cuerpo humano, han sido señaladas como prueba de que la imagen de Turín es una obra iconográficamente asimilable al arte bizantino o bizantinizante. Por ejemplo, la longitud desmesurada de los dedos.

Análisis de perspectiva óptica

Una objeción más a la sábana gira en torno al llamado asunto de la proyección de Mercator. La sábana muestra una imagen tridimensional proyectada sobre una superficie bidimensional plana, como las pinturas y fotografías. Una auténtica sábana mortuoria, en cambio, tendría una disposición casi cilíndrica sobre la superficie tridimensional de la cara, o aún más irregular, si cabe. La imagen resultante presentaría una distorsión lateral antinatural, con un brutal ensanchamiento a los lados, en vez de la típica imagen fotográfica que cualquier observador esperaría; y menos aún una imagen tan excesivamente alargada como la de la tela. Además, si el lienzo hubiera reposado sobre el cuerpo, las zonas de contacto se habrían marcado de otra manera que las que estuvieran separadas de la tela. Para evitar estas objeciones y otras relacionadas, Gilbert Lavoie formuló la hipótesis de que la tela estaba flotando en el aire en posición horizontal cuando se imprimió la imagen. Esta hipótesis, como el mismo Lavoie reconoce, no tendría explicación natural.

Es decir, que como la hipótesis de que se produjera la imagen de forma milagrosa por una radiación de una energía desconocida queda descalificada por la posición natural de la sábana pegada al cuerpo, añadimos otro milagro, una fuerza misteriosa pone la parte superior de la sábana totalmente plana para que se imprima la imagen tal como la vemos. En fin, yo entiendo que la fe es ciega ¿pero tanto?

La Sábana Santa, Catedral de Turín

La Iglesia católica no se ha pronunciado nunca de manera oficial sobre la autenticidad del sudario. En 1998, el papa Juan Pablo II declaró:

Dado que no es una cuestión de fe, la Iglesia no tiene competencia específica para pronunciarse sobre esas cuestiones. Ella confía a los científicos la tarea de continuar investigando, de manera que se puedan encontrar respuestas satisfactorias a las preguntas relacionadas con esta sábana, la cual, según la tradición, envolvió el cuerpo de nuestro Redentor después de haber sido bajado de la cruz. La Iglesia insta a que la Sábana Santa se estudie sin posiciones preestablecidas que den por descontado resultados que no son tales; ella los invita a actuar con libertad interior y respeto atento, tanto para la metodología científica como para la sensibilidad de los creyentes.

Gian Maria Zaccone, director científico del Museo de la Síndone, distingue varias etapas en el culto del sudario, que pueden corresponder grosso modo con la actitud de la Iglesia: la búsqueda de un rostro para el Cristo; la presencia tolerada del sudario; la acogida del sudario dentro de la liturgia y la devoción católica (que incluiría la instauración de un día de la Sábana Santa con su culto especial en 1506); apertura a los estudios científicos.

Dentro de la Iglesia católica existen opiniones contrarias y favorables a la autenticidad, como fue evidente en la polémica en torno al descubrimiento y publicación del llamado Memorándum d'Arcis. En aquella ocasión, incluso instituciones religiosas, como la Sagrada Congregación de Indulgencias y Sagradas Reliquias, se pronunciaron en contra de la autenticidad o declararon que esa posición no era punible (Santo Oficio).

Pues esto es lo que hay con opiniones encontradas de los supuestos expertos. Ahora después de todo esto cada cual que haga sus análisis y que se quede con el resultado que quiera. Yo pongo la información pero las conclusiones son vuestras.

Soy consciente de que algunos dirán “podrías haber dicho desde el principio que es una pintura y no habrías necesitado escribir tanto” pero los que si leéis y sabéis cosas me habríais preguntado ¿y por qué no nos hablas de esto y de lo otro? Yo estoy a favor de los que leen.

Pronto publicaré un estudio sobre la vida de Jesucristo, la que nos han contado y la que no.

Gracias por seguir mis escritos.