sábado, 11 de febrero de 2023

HIPNOTISMO

 







Comencé a estudiar hipnotismo con 15 años de edad, mediante un hermoso libro que aparte de un poco de historia y las explicaciones pertinentes del tema era un auténtico curso mediante una serie de ejercicios perfectamente descritos y progresivos que me permitieron afianzarme en el control de las diferentes etapas que me desarrollarían, finalmente, la capacidad de hipnotizar a cualquiera, provocándoles un profundo sueño.

Con la ayuda de mi hermana, años más tarde pude experimentar una serie de ejercicios previos de pura sugestión antes de llegar a hipnotizar propiamente dicho.

Mi método combinaba sugestión y fascinación lo que quiere decir combinar la palabra con la mirada fija a los ojos del sujeto.

Cuando ya tenía 20 años fue cuando me decidí a dormir mi primer sujeto que fue uno de mis amigos. A partir de aquí, cuando nos reuníamos en ciertos lugares hacía una sesión de hipnosis durmiendo a alguna persona, incluso en algún restaurante cuando teníamos alguna comida de empresa con los compañeros.

Años más tarde formé un grupo de investigación con ingenieros y físicos, experimentando con personas que se prestaban a los experimentos. Las líneas de investigación eran la búsqueda de facultades paranormales latentes en los sujetos y la otra era las regresiones. A veces había personas que me pedían ayuda para quitarse ciertos hábitos como ciertas comidas y bebidas, dejar el tabaco o incluso eliminar la tendencia al suicidio.

El procedimiento consiste en acaparar la atención del sujeto mediante la mirada y simultáneamente mediante la palabra, se le sugestiona para que sienta lo que se le sugiere. Después de una serie de sugestiones se le induce al sueño y una vez dormido profundamente es cuando comenzamos a trabajar buscando el experimento propiamente dicho.

La hipnosis es un estado mental o un grupo de actitudes generadas a través de una disciplina llamada hipnotismo. Usualmente, se compone de una serie de instrucciones y sugestiones preliminares. Dichas sugestiones pueden ser generadas por un hipnotizador o pueden ser autoinducidas (autosugestión). El uso de la hipnosis con fines terapéuticos se conoce como hipnoterapia.

La hipnosis tiene aplicación en los campos de la salud, tanto en la psicología como en la medicina.

La hipnosis en sí no es una terapia, pero es efectivamente usada como adjunto a éstas. Desde el psicoanálisis fue un método curativo consistente en la búsqueda de traumas psíquicos de los pacientes bajo estado hipnótico inducido. Es a través de sugestiones, que el terapeuta pide al paciente que abandone sus síntomas o hábitos.

​Al usar la hipnosis, una persona (el sujeto) es guiada por otra (el hipnotizador) para responder a sugestiones por cambios en experiencia subjetiva, alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento, o comportamiento. Las personas también pueden aprender auto-hipnosis la cual es el acto de administrarse procedimientos hipnóticos uno mismo. Si el sujeto responde a sugestiones hipnóticas, generalmente infiere en que se ha inducido hipnosis. Muchos creen que las respuestas a la hipnosis y a las experiencias son características de un estado hipnótico. Mientras que algunos creen que no es necesario usar la palabra hipnosis como parte de una inducción hipnótica, otros lo ven como esencial.

Dave Elman define la hipnosis como un estado mental en cual la facultad crítica de la mente humana es puenteada y se establece un pensamiento selectivo. La facultad crítica de su mente es esa parte que traspasa el enjuiciamiento. Dicha parte distingue entre conceptos como, caliente y frío, amargo o dulce, grande y pequeño o claro y oscuro. Al plantear esta facultad mental de tal modo que no pueda distinguir entre dichos conceptos, es posible substituir el pensamiento selectivo por la construcción de enjuiciamiento convencional.

Aunque ya existen precedentes históricos del uso de técnicas similares a la hipnosis empleada por los egipcios en los llamados Templos del Sueño, no sería hasta mediados del siglo XVIII cuando se inicia el primer estudio sistemático de lo que suponía un estado psico-fisiológico especial que más tarde se conocería con el término de hipnosis. Franz Anton Mesmer, (1734-1815) doctorado en Medicina y Filosofía a sus 35 años en Viena, escribió su tesis doctoral titulada De planetarium Influxu, influenciada por las teorías de Paracelso sobre la interrelación entre los cuerpos celestes y el ser humano. Mesmer formuló la teoría del magnetismo animal que nos venía a decir que todo ser vivo irradia un tipo de energía similar o parecido al magnetismo físico de otros cuerpos y que puede transmitirse de unos seres a otros, llegando a tener una aplicación terapéutica. El médico austríaco se instaló en París y con el paso del tiempo, fue tan grande su influencia y tan extendida su fama, que se convirtió en el médico tanto de los pobres y desheredados como de los ricos y poderosos, incluso del mismísimo rey de Francia. El asunto llegaría hasta la Academia de Medicina de Francia, que determinó que no existía ningún tipo de influencia o energía magnética en las curaciones mesméricas. ¿Qué era lo que realmente producía la curación?

Serían los discípulos de Mesmer y posteriores investigadores quienes determinarían que las «milagrosas» curaciones en los trances hipnóticos, llamados sueños magnéticos o mesmerismo hasta aquel entonces, se producían por una condición llamada sugestión. Un cirujano escocés llamado James Braid, (1795-1860) fue el primero en acuñar el término «hipnosis», enunciando una de las formas que lo explicaban: «la fijación sostenida de la mirada paraliza los centros nerviosos de los ojos y sus dependencias que, alterando el equilibrio del sistema nervioso, produce el fenómeno».

Gracias a los datos recogidos por la electroencefalografía, los cuatro mayores esquemas de la frecuencia de los impulsos eléctricos que dispara el cerebro han sido identificados. El estado beta (alerta, trabajando) se define en 14-32 ciclos por segundo, el estado alfa (relajado, reflexionando) en 7-14 ciclos, el estado theta (somnoliento) en 4-7 ciclos y el estado delta (durmiendo, soñando, sueño profundo) en aproximadamente 3-5 ciclos por segundo.

Una definición fisiológica de hipnosis contrasta que el nivel necesario de onda cerebral para trabajar en temas como cambios de conducta y sentimientos, mejora en el deporte, etc., es el estado Alpha. Dicho estado esta comúnmente asociado con el cierre de los ojos, la relajación y el ensoñamiento diurno.

Otra definición fisiológica afirma que el estado theta se requiere para un cambio terapéutico. El estado theta está asociado con la hipnosis para la cirugía, la hipnoanestesia y la hipnoanalgesia. Debería tenerse en cuenta que la hipnoanalgesia de la piel es un test común para el sonambulismo. La catalepsia de los brazos y el cuerpo es una de las pocas pruebas realizadas para determinar la preparación para estas aplicaciones quirúrgicas. De todos modos es importante reflejar el hecho de que ambas catalepsias pueden ser inducidas en sujetos normales no hipnotizados.

Joe Griffin, basado en la investigación sobre su sueño, define la hipnosis como cualquier medio artificial de acceder al estado REM.

El sueño REM (rapid eye movements-movimientos rápidos del ojo) es una de las fases del sueño humano que se caracteriza por la pérdida de tono muscular corporal y por la presencia de movimientos oculares rápidos.

Todos los fenómenos hipnóticos, incluida la amnesia, levitación de los brazos, ilusiones corporales, respuestas ideomotoras, catalepsia, analgesia, anestesia, regresión, son regresiones poshipnóticas, distorsión del tiempo, disociación y alucinación son propiedades del estado REM, que él identifica como el estado de programación natural del cerebro, y claramente por la condición sexual de los aspectos cognitivos.

En mi opinión en todo proceso hipnótico hay tres fases: 1. Comienzan las sugestiones sobre el sujeto para inducirle al estado REM donde siendo perfectamente consciente se deja llevar por el hipnotizador. 2. Aquí pasamos del estado REM al sueño profundo provocando el estado catatónico-cataléptico que es la mayor profundidad del trance. 3. Llegados a este estado es cuando podemos comenzar a realizar preguntas y experimentos que nos permitan comprobar si posee facultades paranormales latentes como telepatía, telequinesia, visión a distancia, premonición, visión hacia el pasado y al futuro, etc. así como experimentar en el campo de las regresiones.

Otros dividen este proceso en 5 fases: Vigilia, Encantamiento, Letargia, Sonambulismo y estado Catatónico-Cataléptico , en este orden. La vigilia es realmente el estado anterior al sueño hipnótico. El encantamiento es el umbral del sueño, es el momento en que sentir el sueño es algo muy placentero. La letargia, es el estado en que la profundidad del sueño hace de nuestros movimientos una especie de flojera o cansancio. El sonambulismo es el momento en que las órdenes hipnóticas, se viven... como si fuera una realidad. Se puede hablar, caminar, correr, en suma el cuerpo toma una agilidad muy similar a estar despierto. Finalmente, el estado catatónico-cataléptico, que es el momento en que se logra la mayor profundidad del trance. En este estado, se puede operar a un paciente sin anestesia, el cuerpo puede lograr una absoluta rigidez, hasta el extremo de poder acostar al sujeto de experiencias entre dos sillas, apoyando la nuca en un respaldo y los talones en el otro.

Actualmente una teoría más popular se basa en que la atención del sujeto está estrechada por ciertas técnicas usadas por el hipnotizador. Como la atención del sujeto se estrecha, las palabras del hipnotizador eventualmente se sobreimponen a la voz interior del sujeto. De esta teoría venía la implicación de que solamente las mentes débiles o crédulas son sugestionables, lo cual es falso totalmente pues al contrario, es necesario que el sujeto tenga un mínimo de imaginación.

Sigmund Freud, fundador del psicoanálisis, estudió hipnotismo en la Escuela de París y visitó brevemente la Escuela de Nancy. En sus inicios, Freud fue un entusiasta defensor de la hipnoterapia.





jueves, 9 de febrero de 2023

La Ouija








Consiste en un tablero que contiene las letras del alfabeto en círculo o en líneas, los números 0 al 9 y unos letreros que dicen SI, NO, ARRIBA y ABAJO


La mayoría de la gente está convencida de que esta es una forma de comunicarse con personas del más allá, lo que la han convertido en un objeto místico e incluso prohibido en algunas ocasiones por colegios y religiones más conservadoras por sus supuestos poderes extrasensoriales.


Para quienes no saben como funciona, la ouija opera con un grupo de personas colocando un dedo sobre una suerte de flecha de madera que posee un agujero que se posa sobre cualquiera de las letras, números o símbolos de la tabla. Supuestamente, la concentración de todos los miembros de la mesa con su dedo apuntando al mismo lugar, hace que las energías del más allá muevan esta flecha, permitiendo que el espíritu converse con las personas.

Si no disponemos de este tablero que se vende en ciertas tiendas, podemos improvisarlo escribiendo el alfabeto, los números y los letreros sobre cartulina y luego lo recortamos cada elemento en cuadraditos y los colocamos sobre la mesa en que vayamos a realizar el experimento. El triángulo lo podemos sustituir por un vaso boca abajo.

El movimiento de esta flecha se puede deber a dos casos: a veces simplemente uno es el bromista que hace un movimiento intencional de una manera suave para que parezca que es producto del esfuerzo colectivo. Pero cuando no hay un cómplice activo, el causante del movimiento de la placa por la superficie es causado por nuestro propio inconsciente, en un efecto que en psicología se denomina efecto ideomotor.

Este efecto hace que una de las personas o rara vez dos, de los que ponen su dedo en el triángulo o vaso, haga micromovimientos de manera automática, inconscientes y sin quererlo. El resto se limita a seguir el movimiento del vaso. 

La razón de popularizarse la ouija se debe más a razones comerciales que a místicas y sobrenaturales. Si bien la tabla se puede basar en antiguas tradiciones chinas, la tabla de la ouija como la conocemos fue introducida al mercado de Estados Unidos por un negociante llamado Elijah Bond en 1890. Sí, la ouija es un instrumento de comunicación tan místico que recibió una patente de invención y comercialización en 1891.

El nombre "Ouija" proviene de la combinación de las palabras Oui y Ja, que significan Si en francés y alemán respectivamente, y no tienen ningún otro significado místico.

La tabla comenzó a venderse entonces con propiedades esotéricas añadidas simplemente para poder vender más unidades y hacer más ricos a sus inventores. En 1966, sus dueños originales vendieron la licencia del producto y el negocio a Parker Brothers y en 1991, la marca pasó a ser parte de Hasbro. Todas eran compañías de juguetes.

En mi opinión, considerando mis experiencias personales con diversos grupos de personas, es que se trata de un fenómeno paranormal que nada tiene que ver con los milagros, lo sobrenatural o los demonios, puesto que nada de esto existe, que solo son inventos de las religiones para embaucar a ingenuos. Tampoco es probable la comunicación con extraterrestres pues ellos tienen maneras más directas de comunicarse con los terrícolas.

Tengo cuatro hipótesis que podrían explicar estas comunicaciones:

1. Se entra en conexión con el cerebro de alguna persona viva que tiene la respuesta.

2. Conectamos con el llamado Registro Akásico, que según los esoteristas es “la memoria de nuestro planeta Tierra” que no se sabe donde estaría.

3. Según el esoterismo existen unos entes sin cuerpo que los llaman “elementales” pues son entidades simples, juguetonas y bromistas y podrían ser quienes responden.

4. También podría ser que conectemos con personas difuntas relacionadas con la persona sensitiva, con alguno de los presentes o con la pregunta.

En las muchas veces que he realizado este experimento, la persona sensitiva, que es la que realmente mueve el vaso, cree en alguna de estas hipótesis y en un caso creía que era un extraterrestre quien respondía a sus preguntas.

En realidad ni yo ni nadie sabemos realmente como se produce este fenómeno, no se ha descubierto.

Una de las personas sensibles con las que experimenté, según ella, comunicaba con un extraterrestre y que ante problemas importantes le consultaba. Una de estas comunicaciones fue preguntando por un problema que tenía con su hijo de unos 2 años que tenía una enfermedad que dificultaba su respiración y aunque le habían atendido ya varios pediatras, el problema no se resolvía. En uno de estos ataques ella se puso en contacto con este extraterrestre y le dijo una medicina que le resolvería el problema al hijo. Fue a una farmacia, compró esa medicina y efectivamente gracias a ella se resolvió la enfermedad del niño. Esto fue por los años 70 y no había tantas restricciones como ahora para adquirir medicinas en la farmacia.

Muchas de las preguntas iban relacionadas con cosas que sabíamos la respuesta algunos de los presentes y por tanto no eran importantes. En otras ocasiones desconocíamos la respuesta y teníamos que verificar si era correcta buscando en enciclopedias.

Recuerdo otro caso en que se estaban haciendo unas preguntas a las que no respondía de manera coherente y entonces le preguntamos ¿Quién eres? Y la Ouija respondió: DIOS.

Todos los presentes quedaron sobrecogidos y supongo que con el temor de que fuese realmente Dios o tal vez el demonio.

Dada mi concepción respecto a la divinidad yo estaba seguro de que era falsa la respuesta y entonces le hice saber que no le creía y le desafié con este planteamiento: “Si eres dios demuéstralo rompiendo el vaso con el que estamos experimentando”. Mis acompañantes se quedaron sin respiración siquiera, el silencio era atronador y todos mirando hacia el vaso como hipnotizados. Yo empecé a preocuparme pensando en si, por alguna causa, se rompiera el vaso, la reacción que podrían tener mis compañeros. Pasaron unos minutos y todo siguió igual y nada se rompió.

Precisamente por este tipo de preguntas y las reacciones que pueden tener algunos de los presentes, es por lo que no es muy recomendable que experimenten gente con baja formación y/o adolescentes, pues se han producido situaciones muy crudas al creer al pie de la letra las respuestas dadas, lo que ha llevado a algunas personas al asesinato o al suicidio. En algunos casos se pueden producir algunos efectos paranormales, especialmente con adolescentes, como abrirse puertas, moverse ciertos objetos o provocarse algún tipo de ruidos, todo ello provocado realmente por el psiquismo adolescente cuyas energías se materializan en estos fenómenos.

Incluso ha habido casos en que después de una sesión de Ouija algunos de los presentes ha comenzado a tener un comportamiento extraño que ha hecho interpretar a algunos que estaban endemoniados y entonces han intervenido exorcistas para sacarles al diablo.

Un caso famoso ocurrió en 1978, los profesores de la Universidad de Bolonia optaron por emplear la Ouija para preguntarle a los espíritus el paradero del político Aldo Moro, quien había sido secuestrado por las Brigadas Rojas. Para su asombro, el tablero les respondió deletreando la palabra «Gradoli».

Aunque no lograron encontrarle con vida, más tarde se conoció que había estado retenido en una casa llamada Via Gradoli, en un suburbio de Roma.