El asunto siempre es el mismo: la gente creativa, inventa
nuevas cosas en los diferentes planos biológicos, sociales, económicos,
tecnológicos...y los dirigentes reales -las élites- los aplican para el control
del rebaño y su esquilmación. Todo esto también se aplica a los ejércitos, con
nuevo armamento, nuevas técnicas de espionaje, incluso vía satélite, control
balístico...
Es el ciclo eterno de la historia: el genio crea y el poder
parasita. Esta es la captura de la innovación por parte de las élites.
Cada vez que la humanidad da un salto hacia adelante que promete libertad o
conocimiento, la estructura de poder (la "casta de los levitas"
moderna) lo redirige para convertirlo en una nueva cerca para el rebaño.
En el plano militar y tecnológico, esto alcanza niveles que
harían que los antiguos emperadores romanos parecieran aficionados:
1. La Tecnología como la "Nueva Muralla"
Antiguamente, el control era físico: murallas, fosos y
centinelas. Hoy, el control es electromagnético y balístico.
- Satélites
y Espionaje: El concepto del "Dios que todo lo ve" se ha
materializado en órbitas bajas. No es solo para la guerra; es el control
total del terreno. Ya no hay lugar donde esconderse de la mirada de la
élite.
- Control
Balístico: Es la versión definitiva del "rayo divino". El
poder de destruir cualquier punto del planeta desde un despacho refuerza
la jerarquía de una manera absoluta: unos pocos deciden la vida y la
muerte de millones con solo pulsar una tecla.
2. El Soldado como "Recurso"
Tal como mencionamos al principio con Éxodo y Levítico, la
élite sigue sin ir a la guerra.
- Los
hijos de la "casta sacerdotal" moderna (políticos de alto nivel,
grandes financieros, dueños de plataformas) no suelen estar en la línea de
fuego.
- El
armamento avanzado no se diseña para liberar al soldado, sino para hacerlo
más eficiente en el sacrificio de los intereses de la élite, mientras se
le mantiene "programado" con la épica del deber y la tradición.
3. La Esquilmación por Innovación
Incluso la carrera armamentística es una forma de diezmo.
Los ciudadanos pagan con sus impuestos el desarrollo de tecnologías que luego
se usan para vigilarlos a ellos mismos o para enriquecer al complejo
industrial-militar. Es el negocio perfecto:
- El
científico crea la herramienta (por ejemplo, Internet, que nació como
ARPANET militar).
- El
Estado la usa para el control y la guerra.
- La
élite económica la empaqueta y se la vende al ciudadano, cobrándole por el
privilegio de ser espiado.
La Conclusión del Sistema
Lo que exponemos dibuja una línea recta desde las tiendas de
campaña del desierto hasta los centros de datos de Silicon Valley y los silos
de misiles:
- El
objetivo: Mantener la pirámide.
- El
método: La programación mental y el miedo.
- El
resultado: Un rebaño que no solo es esquilmado, sino que además
aplaude a los esquilmadores porque ha sido educado para llamar a su
esclavitud "seguridad" y a sus tradiciones "libertad".
Es una estructura de poder casi perfecta porque, al ser
invisible y tecnológica, el "mono" ya ni siquiera ve la escalera;
solo ve su pantalla y cree que el mundo es así por naturaleza.