LA DEUDA DEL ESTADO
Estoy viendo que cada día proliferan más las manifestaciones fascistas, especialmente de jóvenes, con banderas y pulseritas varias, como una forma de presión de la derecha más recalcitrante, al estilo nazi, para imponer su ideología y criterio, adoctrinando a adolescentes ingenuos e ignorantes, haciéndoles creer que el franquismo es mucho mejor que la democracia, lo cual significa que esta peligra si no dejamos muy claro como se vivía con Franco.
Algunas gentes creen que, en la época de Franco, en España, no había deuda del estado y hay que decir que eso no es verdad. Se trata de un mito muy extendido. Lo que sí es cierto es que el régimen franquista terminó en 1975 con un nivel de deuda pública muy bajo, situado entre el 7% y el 10% del PIB, una cifra drásticamente inferior a las actuales.
La evolución de la deuda durante la dictadura
La deuda del Estado existió a lo largo de todo el régimen, pero pasó por etapas muy diferentes:
La posguerra (Años 40): Tras la Guerra Civil, el nivel de endeudamiento público era extremadamente alto, llegando a superar el 90% del PIB en 1940 debido a los costes del conflicto.
La autarquía y la inflación: Durante los años 40 y 50, el régimen financió gran parte de sus inversiones de industrialización emitiendo deuda. La falta de recursos del Estado impidió devolver muchas de estas deudas de forma ordinaria. En su lugar, el régimen utilizó la represión financiera y el impuesto inflacionista (la alta inflación diluyó el valor real de lo que el Estado debía), lo que redujo drásticamente el peso de la deuda sobre el PIB.
El "Milagro Económico" (Años 60 y 70): El abandono de la autarquía con el Plan de Estabilización de 1959 dio paso a un fuerte crecimiento económico. Al crecer la economía a un ritmo superior al de la emisión de nuevos bonos, el porcentaje de deuda respecto al PIB cayó a mínimos históricos hacia 1975.
¿Por qué era tan baja al final del régimen?
La baja cifra de deuda con la que murió Franco (en torno al 7% del PIB) no se debió a una gestión milagrosa, sino a la propia naturaleza del Estado de la época:
Falta de Estado del Bienestar: El gasto público era muy reducido porque los servicios públicos (educación, sanidad, pensiones) eran rudimentarios y no universales. Al no existir el gasto social que caracteriza a las democracias modernas, las necesidades de financiación del Estado eran mínimas.
Maquillaje presupuestario: Los ministerios franquistas solían recurrir a la "ficción del equilibrio presupuestario". Para evitar reconocer déficit en los presupuestos oficiales del Estado, financiaban los gastos extrapresupuestarios e industriales de forma directa mediante emisiones específicas de deuda pública o recurriendo a créditos exteriores (como los de EE. UU. durante la Guerra Fría).



