viernes, 3 de noviembre de 2023

Día de los Fieles Difuntos

 







La Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos es un día festivo religioso dentro de las Iglesias católicas, en memoria de los fallecidos. Se conmemora el 2 de noviembre​ y su objetivo es orar por aquellos fieles que han acabado su vida terrenal y, en el caso católico, por quienes se encuentran aún en estado de purificación en el Purgatorio por no haber limpiado sus pecados veniales antes de morir.

Ciertas creencias populares relacionadas con el Día de los Difuntos son de origen pagano y de antigüedad inmemorial. Así sucede que los campesinos de muchos países católicos creen que en la noche de los Difuntos los muertos vuelven a las casas donde antes habían vivido y participan de la comida de los vivientes.

En Alemania cerca del año 980, según el testimonio del cronista medieval Viduquindo de Corvey, hubo una ceremonia consagrada a la oración de los difuntos el día 1 de noviembre, fecha aceptada y bendecida por la Iglesia romana. Probablemente a causa de los movimientos milenaristas, alrededor del año 1000, la conmemoración de los Fieles Difuntos, el día 2 de noviembre, se popularizó y extendió por la Cristiandad occidental, especialmente en 998, por idea de San Odilón de Cluny, hasta ser finalmente aceptada en el siglo XVI como fecha en el que la Iglesia celebraría esta fiesta y de ahí se difundió al mundo entero.

Durante la Reforma protestante, la celebración de los Fieles Difuntos fue fusionada con la de Todos los Santos por la Iglesia Anglicana, aunque fue renovada por ciertas Iglesias conectadas con el Movimiento de Oxford en el siglo XIX.

Entre algunos protestantes no anglicanos la tradición ha sido mantenida tenazmente. A pesar de la influencia de Lutero, que abolió esta celebración en Sajonia, y de las penas eclesiásticas luteranas, sobrevive esta celebración en la Europa protestante.

En las iglesias evangélicas de Alemania y Suiza se conmemora a los difuntos en el llamado Domingo de los difuntos o Domingo de la eternidad, que se celebra el último domingo antes de Adviento y es, por tanto, el último del año eclesiástico.

En España, como en otras partes del mundo, veneran a sus difuntos; se continúa con la tradición de estas fechas de asistir al cementerio para rezar por las almas de quienes ya abandonaron este mundo. Cuando yo niño se decía que iban al cementerio a limpiar las cruces, pues los pobres ponían una cruz de madera o metálica en las tumbas con el nombre del difunto. Los ricos encargaban lápidas de mármol que se labraban con decoración, nombre del difunto y fecha de su nacimiento y muerte, algunas con jaculatorias y parabienes. Los más poderosos ponían un mausoleo.

Esta fiesta está acompañada de un profundo sentimiento de devoción, donde se tiene la convicción de que el ser querido que se marchó pasará a una mejor vida, sin ningún tipo de dolencia, como sucede con los seres terrenales. También hay tradición en la repostería. Se hacen dulces típicos para la fecha, como los "huesos de santo". Son unos postres elaborados de mazapán, de color blanco y forma alargada y cilíndrica, originalmente rellenos de dulce de yema que recuerdan a tibias. En las islas Canarias se conoce como el Día de Finados, durante el cual, en la noche del 1 al 2 de noviembre, se solían reunir amigos y familiares para velar esa noche. Contaban historias, cuentos, debatían y hablaban mientras comían los frutos típicos de la época: castañas, nueces, manzanas y dulces; acompañando tales viandas con anís o ron miel.

Si nos remontamos a los inicios de la humanidad, parece ser que fueron los dioses los que enseñaron a los humanos a venerar y enterrar a sus muertos. Luego vinieron las religiones a darles un significado trascendental/espiritual a estos eventos. Para mi es una forma más de las religiones de manipular a la humanidad haciendo que dependamos de los curas hasta la muerte.

Según las creencias de los lamas tibetanos, cuando una persona muere, el cuerpo astral se separa del cuerpo físico que ya no funciona y se rompe el llamado “cordón de plata”. Este cuerpo astral es en realidad nuestro yo energético que contiene nuestros conocimientos y experiencias adquiridas en la vida. Es lo que en las religiones se le llama alma, espíritu y sería también el fantasma que se aparece a algunas personas.

Al morir, este cuerpo astral vaga un tiempo por los lugares que vivió, hasta que asimila que ya no está vivo, especialmente cuando la muerte es traumática e instantánea, que tardará mucho tiempo en ser consciente de que ya no está vivo. Evidentemente está en otra dimensión, en estado energético, y ahí permanecerá hasta que decida abandonar definitivamente el planeta para ubicarse en una zona en el espacio-tiempo que le corresponde, donde permanecerá preparándose para su próxima reencarnación.

En parapsicología se han estudiado multitud de casos de fantasmas o espíritus que se han aparecido a ciertas personas e incluso han conversado con ellas y se ha demostrado quienes eran, o mejor quienes habían sido antes de morir. Por tanto hasta ahí está demostrada su veracidad. Algunas personas tienen la facultad de verlos y comunicarse con ellos en forma telepática, todo mientras están en el plano terrícola, ya después no parece que haya posibilidad de comunicación.

Evidentemente todo el tema religioso de los pecados, el purgatorio, el infierno, la gloria y demás consideraciones de este tipo no entran en mis parámetros, pues como bien sabéis para mí no existe ese dios antropomórfico que nos vigila y castiga hasta la eternidad. El Programa Superior Cuántico que controla y mantiene el Universo, no contiene un algoritmo diseñado para castigar a los humanos, sino que la ley universal de “trata a los demás como quieres que te traten a ti”, crea en nosotros un estado de conciencia que determina que debemos aprender en la vida para progresar como seres inteligentes, y tendremos que seguir reencarnándonos hasta que lo aprendamos todo.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

HALLOWEEN

 



Mucha gente se prepara la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre disfrazándose y mostrándose por las calles o en fiestas particulares para Halloween. Esta festividad de origen celta ya se ha extendido por todo el mundo.

Tradicionalmente se celebraba en países como Canadá, Estados Unidos, Irlanda y el Reino Unido. Sin embargo, en los últimos tiempos, su popularidad ha crecido en otros lugares, incluyendo España, Iberoamérica y el resto del planeta.

A Halloween se le conoce también como la Noche de Brujas, y está asociado a otras tradiciones internacionales, como la Noche de Ánimas, la Noche de Muertos o la Noche de Víspera de Difuntos. Hoy en día, esta antigua tradición se ha convertido en una divertidísima fiesta que incluye disfraces, sustos, bromas y muchos dulces.

El término "Halloween" es una abreviatura de la expresión en inglés "All Hallows’ Even" o "All Hallows’ Eve," que solía utilizarse para referirse a la víspera del Día de Todos los Santos (All Saints’ Day), una festividad cristiana que se celebra el 1 de noviembre de cada año. La palabra "Hallow" en inglés se usaba para hacer referencia a los santos, y "even" o "eve" se refería al final del día, es decir, a la víspera del siguiente.

El origen de Halloween se remonta a hace 6000 años. Por entonces los celtas celebraban el Samhain la noche del 31 de octubre, que significa "Fin del verano" en gaélico, y era su forma de dar la bienvenida al nuevo año

Esta festividad marcaba el final de la temporada de las cosechas y el comienzo del "Año Nuevo Celta," que indicaba el inicio de la estación oscura. Los inmigrantes irlandeses, tras huir de la Gran Hambruna de su país, llevaron consigo distintas versiones de esta tradición a América del Norte. Y ahí comenzó todo.

Los niños disfrazados y pidiendo dulces es uno de los rasgos distintivos de esta fiesta.

Según la tradición celta, y durante la noche del 1 de noviembre, se creía que los espíritus de los muertos tenían permiso para caminar entre los vivos, permitiendo que las personas se reunieran con sus antepasados difuntos. Para protegerse de los espíritus malévolos, se utilizaban máscaras y disfraces de espíritus malignos. Esta práctica, la de disfrazarse, se conserva en el Halloween actual.

Además, la gente solía dejar comida en la puerta como ofrenda a los espíritus, una costumbre que ha evolucionado en la conocida tradición del "Truco o Trato," según la cual los niños piden dulces amenazando con alguna travesura si no reciben su regalo. Es importante destacar que "Trick" se refiere a la posibilidad de una broma o travesura, que los niños realizan si no obtienen un "treat" (regalo u ofrenda).

Jack O’Lantern Pumpkins: las calabazas farol de Halloween

Hay una leyenda del folclore irlandés que cuenta la historia de un granjero llamado Jack O’Lantern, el cual engañó al diablo y lo atrapó bajo un manzano plantando cruces alrededor del árbol. Finalmente, Jack hizo un pacto con el diablo para liberarlo, con la condición de que no pudiera llevarse su alma.

Cuando Jack murió, no pudo ir al cielo debido a sus pecados, y tampoco al infierno, ya que el diablo no podía llevarse su alma. Como resultado, quedó condenado a vagar en la eterna oscuridad, iluminando su camino con una brasa del infierno que nunca se apagaba, un regalo irónico que le hizo el demonio. Jack colocó esta brasa en un nabo ahuecado, creando la linterna que lleva su nombre.

Los niños irlandeses comenzaron a tallar faroles de fuego en vegetales como nabos y remolachas en honor a esta leyenda. Sin embargo, con la migración irlandesa a Norteamérica, donde las calabazas eran más abundantes, se empezaron a utilizar éstas en lugar de los nabos y remolachas.

Halloween en España

A pesar de que Halloween es una tradición de origen anglosajón, la globalización, y en particular, Internet, han contribuido en gran medida a la expansión de esta festividad en países donde previamente no se celebraba, como España.

Pero es importante saber que en España existen otras arraigadas tradiciones y celebraciones que se llevan a cabo en esta misma noche, y que nada tienen que ver con el Halloween americano. Es el caso de festividades como la Noche de los Cuentos de Ánimas, en la Región de Murcia, Sa Trencada y Ses Bubotes en Baleares; la Fiesta de Samaín, en Galicia; la Fiesta de la Magosta, en Cantabria, o La Chaquetía, en Extremadura.

DÍA DE TODOS LOS SANTOS




El día 1 de noviembre marca la celebración anual del Día de Todos los Santos, una fecha especial en nuestro calendario. Este día rendimos homenaje no sólo a los santos de la iglesia católica, también a todos aquellos que nos han dejado. Durante esta jornada, y a lo largo del día siguiente, los cementerios españoles se llenan de personas que acuden a visitar y recordar a sus seres queridos, decorando las tumbas con flores.

Hace casi 1300 años, el Papa Gregorio III desempeñó un papel fundamental al consagrar una capilla en la Basílica de San Pedro en honor de todos los Santos. Su objetivo era garantizar que todos los santos fueran venerados, al menos, una vez al año.

Tengamos en cuenta que para canonizar a una persona fallecida, como Santo, se sigue un proceso complejo y lleno de detalles, especialmente referidos a sus acciones y resultados obtenidos, con la aportación de testimonios de otras personas especialmente clérigos. No obstante, como en todo proceso humano, hay verdades y mentiras, también hay intereses políticos y sociales, así como poderes que pueden presionar sobre quienes toman esa decisión. Por tanto es verdad que posiblemente haya habido muchas personas que han vivido como santos pero que nadie ha propuesto para que se le canonice o aunque alguien lo haya propuesto, no tenía el apoyo de ningún grupo poderoso que forzase la propuesta.

Una de las cosas que más fuerza tiene en la canonización de una persona es si ha creado grupos u órdenes religiosas, conventos, monasterios, etc. En otras épocas tenía un gran valor aquello de haber muerto asesinado, torturado, etc. por defender su fe, por lo cual se le nombraba mártir.

Una prueba de lo que digo está en el fundador del OPUS DEI Josemaría Escrivá de Balaguer que fue canonizado a pesar de haber muchos testimonios que afirman que era una persona muy orgullosa y dictatorial, implacable con quienes cometían errores, que despreciaba a quienes no eran especialmente inteligentes, como la gente de servicio. Por no mencionar las reglas de la obra que hacen un auténtico lavado de cerebro de los adeptos, los aíslan totalmente de la familia y se comportan como una auténtica secta. Por tanto, esa actitud y forma de funcionar esta organización, pienso que se aleja bastante de la santidad.

Inicialmente, esta celebración se limitaba a Roma, pero en el año 837 el Papa Gregorio IV la extendió a toda la Iglesia, estableciendo oficialmente la observancia del Día de Todos los Santos el 1 de noviembre.

La elección de esta fecha está basada en la coincidencia con una festividad de los pueblos germanos que consistía en un aquelarre que celebraban las brujas. Como he afirmado muchas veces, la Iglesia tenía como objetivo suprimir las festividades paganas.

El Día de Todos los Santos es verdaderamente un tributo a la santidad en todas sus formas. Mientras que los santos canonizados cuentan con festividades individuales dedicadas a ellos, los que no han sido canonizados carecen de celebraciones específicas.

Esta festividad reconoce y honra a aquellos cuya santidad es reconocida sólo por Dios, o eso es lo que dice la Iglesia. No obstante, las prácticas católicas suelen enfocarse en los santos reconocidos por la Iglesia Católica. Dentro de ella, esta jornada se considera generalmente un Día Santo de Obligación. Esto implica que, salvo impedimentos como enfermedad o excusas válidas, todos los católicos deben asistir a misa.

Celebración del Día de Todos los Santos en todo el mundo
El Día de Todos los Santos es una festividad oficial en muchos países. En lugares como España, Francia o Alemania, sus habitantes disfrutan de un día festivo, y no hay actividad comercial.

En lugares como Filipinas, donde esta festividad es conocida como "Undas", el día va más allá de recordar a los santos. Y, al igual que en España, también se dedica a honrar y recordar a los seres queridos fallecidos, a menudo con oraciones, flores y ofrendas simbólicas.

En América Latina, es toda una tradición la visita a las tumbas de los antepasados. En países como México, esta costumbre se extiende más allá de la mera visita, ya que incluye la celebración de grandes meriendas junto a las tumbas. Durante esta festividad, se adornan las sepulturas con máscaras y coloridas cintas, y se preparan recetas especiales y exclusivas para la ocasión.

No obstante no debe confundirse el Día de todos los Santos con el Día de los Difuntos que se celebra el día siguiente 2 de noviembre. Tampoco confundir con el Día de Halloween cuyo origen se remonta a hace 6000 años. Por entonces los celtas celebraban el Samhain la noche del 31 de octubre, y era su forma de dar la bienvenida al nuevo año.