martes, 5 de marzo de 2024

LA DELINCUENCIA





En este mundo hay gente de todo tipo, gente mala, gente regular y gente buena. La gente buena comete errores y en algún momento puede hacer alguna cosa negativa, para ella y para los demás. La gente regular, no es de fiar y mayoritariamente puede hacer cosas negativas para los demás pero que ella se beneficia. La gente mala especialmente ocupa su pensamiento en como aprovecharse de los demás para su beneficio y de alguna forma odia al resto de los mortales.

Así, la gente regular y la mala, suelen delinquir, es decir, cometer delitos y, por tanto, a quien delinque le llamamos delincuente o también malhechor, transgresor, infractor, criminal, lunfa, agresor, ladrón, bandido, forajido, antisocial, lunfardo, malandro, malero, dependiendo de la forma de delinquir. ¡Hay que ver cuantos nombres tienen!

La delincuencia es un fenómeno complejo y multifactorial, y su origen puede atribuirse a una variedad de factores interrelacionados de manera que cualquiera de nosotros, en un determinado momento podríamos cometer algún delito, dependiendo de nuestra situación personal pasada, presente o futura.

Algunos de estos factores son los siguientes:

FACTORES SOCIOECONÓMICOS

Pobreza: Las comunidades con altos niveles de pobreza suelen enfrentar mayores tasas de delincuencia. La falta de recursos y oportunidades, puede llevar a la participación en actividades delictivas como una forma de supervivencia.

A pesar de saberse esto nadie mueve un dedo para evitar la pobreza realmente.

Desigualdad económica
: La brecha entre ricos y pobres, puede generar resentimiento y frustración en ciertos segmentos de la población, lo que podría contribuir a la delincuencia.

Esto a los ricos no les preocupa, pues solo buscan enriquecerse cada vez más, nunca tienen suficiente.

Desempleo: La falta de oportunidades laborales puede empujar a algunas personas hacia la delincuencia, como una forma de obtener ingresos.

Esto tampoco suele preocupar mucho a nuestros dirigentes, pues los trabajadores son solo una estadística y a los empresarios les viene muy bien, pues así contratan por salarios más bajos.



FACTORES FAMILIARES

Entorno familiar desestructurado: Familias disfuncionales o desestructuradas a menudo carecen de la estructura y el apoyo necesarios para criar a los niños de manera adecuada, lo que puede aumentar la probabilidad de que se involucren en actividades delictivas.

Este es un problema de educación, pues a nadie nos enseñan a vivir, que creo yo es más importante que las matemáticas, las ciencias y la religión. En la enseñanza debería haber unas asignaturas mediante las cuales se enseñe la mejor manera de enfrentarse a la vida.

Abuso y negligencia
: Experiencias de abuso físico, emocional o negligencia en la infancia pueden tener un impacto significativo en el desarrollo emocional y psicológico, contribuyendo a comportamientos delictivos.

Aquí vemos que no solo es necesario que se enseñe a vivir, en la escuela, sino que también habría que enseñar a los futuros padres a educar y a convivir.



FACTORES INDIVIDUALES

Problemas de salud mental: Los trastornos mentales no tratados pueden influir en la conducta delictiva. La falta de acceso a servicios de salud mental también es un problema importante.

Los psicólogos y psiquiatras de la Sanidad deberían hacer algo más que recetar pastillas y cápsulas para quienes tienen problemas mentales, tales como reeducar o incluso reprogramar a los pacientes.

Adicciones: El abuso de sustancias puede llevar a comportamientos delictivos para mantener el suministro de drogas o financiar la adicción.

Este tema también necesita reprogramar. Recuerdo haber utilizado la hipnosis para reprogramar a un amigo que se quedó enganchado con una droga psicodélica en los años 70.

Falta de habilidades sociales y emocionales: Individuos que carecen de habilidades sociales y emocionales sólidas pueden recurrir a la delincuencia como una forma de enfrentar sus problemas.

Aquí vemos como la enseñanza clásica no es suficiente para formar a la gente ni prepararla para la vida.



FACTORES COMUNITARIOS

Falta de recursos comunitarios: Comunidades con escasos recursos educativos, culturales y recreativos pueden carecer de alternativas constructivas para la ocupación del tiempo libre.

Muy importante tener a los jóvenes ocupados con actividades estimulantes en su tiempo libre.

Falta de vigilancia comunitaria: La ausencia de una red de apoyo y supervisión comunitaria puede facilitar la comisión de delitos.

Es necesario realizar una labor preventiva en vez de esperar a que se cometan los delitos.

FACTORES CULTURALES

Normalización de la violencia: En algunas culturas, la violencia puede estar más normalizada, lo que puede contribuir a tasas más altas de delincuencia.

Deberían de eliminarse gran parte de las películas, programas de televisión y ciertos espectáculos, pues solo tratan de guerras, delincuentes y policías, despotricar de los demás, barbaridades varias que realizan descerebrados, etc. son necesarias películas, programas televisivos y actividades constructivas para los jóvenes especialmente.

Desconfianza en las instituciones: Cuando las personas pierden la confianza en las instituciones, como el sistema judicial y policial, pueden estar más inclinadas a buscar justicia por su cuenta.

Parece como si en estos estamentos lo importante fuera castigar, a unos más que a otros, aunque la ley hable de rehabilitar.

Es esencial abordar estos factores desde una perspectiva holística (global, total, integral, general).para desarrollar estrategias efectivas de prevención y rehabilitación. Enfoques que abarquen la educación, el acceso a oportunidades económicas, la atención de la salud mental y el fortalecimiento de las comunidades pueden contribuir a reducir las tasas de delincuencia.

Cabe preguntarnos si hay una correlación entre el origen o causas de la delincuencia y el tipo de delito. Así podemos ver que hay una correlación y los factores que contribuyen al comportamiento delictivo pueden variar según el tipo de delito, y las motivaciones detrás de diferentes actividades delictivas tales como:

Delitos contra la propiedad: La pobreza y la falta de oportunidades económicas pueden estar relacionadas con delitos como el robo y el hurto. Las personas pueden recurrir a actividades delictivas para obtener recursos básicos o bienes materiales.

Así las leyes parecen hechas solo para los “robagallinas” y sin embargo los ladrones de guante blanco campan por sus respetos sin castigo y sin tener que devolver el dinero robado.

Delitos violentos: La presencia de factores individuales, como problemas de salud mental, abuso de sustancias y entornos familiares disfuncionales, a menudo está relacionada con delitos violentos como asaltos, homicidios y agresiones.

Delitos relacionados con las drogas: La adicción a las drogas y la búsqueda de financiamiento para mantener la adicción pueden ser factores importantes en delitos relacionados con las drogas, como el tráfico de drogas, el robo para financiar la adicción, etc.

Debería educarse de una forma muy precisa en este tema para que nadie caiga en la trampa de las drogas.

Delitos juveniles: La falta de supervisión parental, la participación en entornos delictivos o la exposición a la violencia en el hogar pueden contribuir a la delincuencia juvenil. La falta de habilidades sociales y emocionales también puede estar vinculada a actividades delictivas entre los jóvenes.

Delitos financieros: Factores como la oportunidad, la motivación financiera y, en algunos casos, la falta de regulación y control en el ámbito financiero pueden influir en la comisión de delitos financieros como el fraude y la malversación.

Este tipo de delitos los cometen fundamentalmente aquellos que en realidad no tienen problemas económicos pero que parece que nunca ganan lo suficiente y en cuanto hay una oportunidad, como el tema de las mascarillas en 2020, siempre hay unos cuantos que hacen todo lo posible por forrarse y en la mayoría de los casos “se van de rositas”.

Delitos relacionados con la tecnología: La falta de educación y conciencia sobre el uso ético de la tecnología puede contribuir a delitos cibernéticos. La brecha digital y la falta de oportunidades legítimas en el ámbito tecnológico también pueden ser un factor.

Lo curioso es que cada vez proliferan más los/las “influencers” ya que se considera una actividad legal engañar a la gente mediante “gilipolleces” varias y tontadas de unos jóvenes avispados que se forran gracias a la ingenuidad e ignorancia del resto. Es importante formar a los jóvenes contra la influencia de estos jetas.

Es importante destacar que estas correlaciones no son absolutas y que las causas de la delincuencia son complejas y multifacéticas. Además, muchos individuos involucrados en actividades delictivas pueden tener múltiples factores contribuyentes. Por lo tanto, abordar la delincuencia de manera efectiva requiere enfoques integrados que consideren la diversidad de factores asociados con diferentes tipos de delitos.