lunes, 21 de noviembre de 2016

BODEGÓN y Edward Szutter

"Edward Szutter es un pintor polaco nacido en 1957 en la ciudad de Bolesławiec, Jelenia Góra, Polonia, en la Baja Silesia. Es miembro de la Asociación de artistas y diseñadores polacos y ha participado en 70 exposiciones nacionales e internacionales de pintura.
Cuenta en su haber con 22 exposiciones individuales. También realiza pinturas murales de tamaño monumental y en su tiempo libre realiza diseños de vidrios de colores.
Ha sido premiado en catorce oportunidades en exposiciones nacionales de pintura.

Edward Szutter trabaja en silencio utilizando la observación profundizando el tema de los objetos antiguos, algunos metales corroídos, vigas podridas, latas oxidadas y papeles arrugados. Todas las cosas que un hombre y su civilización considera superfluos e innecesarios, bajo el pincel de Edward Szuttera renacen, las transforma en algo nuevo. Esos utensilios usados, que perdieron su utilidad temporal adquieren un significado metafísico y forman parte en un espectáculo atemporal. Los objetos se convierten en soportes que cobran un aura de profunda paz, como parte de un acto solemne
Una obra donde el estado de ánimo poético produce imágenes metafóricas" .

texto tomado de http://enkaustikos.blogspot.com.es/2016/06/edward-szutter-texturas.html
© ENKAUSTIKOS


BODEGÓN

Una especie de hornacina o armario de madera decorado con una cenefa ornamental en bajorrelieve y un frontispicio en forma de concha de vieira, con una inferida repisa sujeta un conjunto de objetos antiguos de diversos materiales tales como relojes de pared antiguos uno con numeración arábiga y el otro romana, una jarra de cerámica de color azul turquesa, una botella de cristal conteniendo un liquido metida en una bolsa de papel, puede ser ácido para laboratorio, un molinillo de café, un botellón azul, una lámpara de gas tipo marino de color rojo, un gran paño estampado con motivos geométricos y multicolor en vuelve al conjunto de hornacina y objetos. Unas  conchas flotan abajo en los laterales y arriba una está encima de la botella de líquido químico de la izquierda y la otra encima de la tela hacia el centro del cuadro. Una luz venida del lado izquierdo baña el conjunto de elementos. El fondo parece ser una pared pintada de un variado colorido, amarillos, naranjas, azules y violetas con variedad de matices.
Los objetos cada uno es de un color local concreto de manera que están los primarios, amarillo, rojo y azul. La botella de la izquierda y el tapón del botellón azul junto a la lámpara roja son de color marrón. El paño tiene gran variedad de colores que resultan muy vistosos.
La obra está resuelta de forma hiperrealista y produce una sensación de realismo mágico.
  


El conjunto de elementos está organizado de manera tal que combina líneas curvas y rectas de manera intrincada dando variedad y armónico equilibrio.

Los colores perfectamente armonizados, destacando especialmente el fondo en el lado izquierdo por su luminosidad los amarillos, naranjas y azules con toques violetas y el paño que parece un pañuelo grande de los usados para el cuello o cabeza por las mujeres, aunque por el tamaño relativo podría ser un vestido o chal, ya que aparecen unos flecos en el lado izquierdo.
Las texturas acertadísimas de cristal, cerámica, metales, madera y tela sintética.

La composición resuelta con algunas figuras geométricas da sensaciones al espectador a nivel subliminal que hacen atractiva la obra independientemente de las otras características. Así podemos ver un cuadrilátero rectángulo que nos produce sensación de unidad, seguridad, estabilidad y un óvalo que envuelve todos los elementos salvo la hornacina de fondo, transmitiendo sensaciones de tranquilidad femenina y grandiosidad.



También percibimos un triángulo que al estar inclinado da dinamismo al conjunto pero le da importancia, destacándole del resto de elementos.




Vemos como los elementos reunidos suponen una variada combinación de curvas y rectas con las botellas y relojes equilibrándose las sensaciones masculinas con las femeninas para conseguir unidad dentro de la variedad que es al final armonía.

La obra parece haber reunido dentro de la hornacina una serie de elementos para hablarnos del tiempo y los avances tecnológicos. Habla de dos épocas antiguas, la romana y la árabe, por eso los dos relojes, jarra y botellón para contener líquidos avanzamos a botella de cristal usada en la química moderna, Un antiguo molinillo y antiguo sistema de iluminación con la lámpara de llama. Las conchas nos remontan al período más antiguo en que se generaron los animales marinos.





lunes, 31 de octubre de 2016

DAMAS EN LA CAMA y Rob Hefferan



Rob Hefferan es un artista nacido en Manchester en 1968 que realiza unas pinturas llenas de elegancia y gran brillantez. Su pintura es figurativa y de un realismo casi fotográfico. Su obra es intimista y llena de sensualidad.


DAMAS EN LA CAMA




Esta obra tiene una composición fundamental en X tomando las figuras la posición cercana a las diagonales del espacio pictórico, estando ligeramente giradas, (trazos azules) lo que produce a su vez que se formen triángulos que exaltan los motivos que integran la obra.

Los diferentes miembros de las damas definen un conjunto de líneas quebradas, convergente y divergentes que marcan un ritmo lineal.





Las figuras están enmarcadas por un óvalo fraccionado para ensalzar la sensación de femineidad.





La  figura geométrica del triángulo, al repetirse, en la almohada azul y en la normal de la cama, además del fondo oscuro de la parte superior derecha, crea un ritmo que hace atractiva la obra y provoca una sensación subliminal de grandiosidad y seguridad.





También tenemos compositivamente hablando, los óvalos, que son los rostros de las dos figuras lo que nos transmite la sensación de delicada tranquilidad femenina y grandiosidad.





El cuadro está lleno de zonas donde un conjunto de líneas paralelas, convergentes/divergentes se acumulan marcando ritmos en diferentes direcciones, tal como vemos en las zonas marcadas con círculos rojos, el fondo con trazos verticales, la almohada con líneas curvas paralelas, el cojín de la izquierda con fruncidos, las zonas de la ropa correspondientes a los pechos de las figuras, un cojín con apariencia de pelo en forma radial, donde apoya la cabeza la mujer de la izquierda, la colcha, la zona de la cintura de la mujer que apoya su cabeza en el cuerpo de la otra, etc.





Desde el punto de vista cromático las armonías son perfectas por complementarios pues tenemos azules y grises con matices azules también, más los tonos anaranjados de las carnaciones, todo muy real, casi fotográfica. Las texturas de las telas son perfectas con los brillos propios de la seda y el satén. El centro de interés está centrado en la cabeza apoyada sobre la almohada de una manera sutil y esto provoca el recorrido visual, desde la esquina inferior izquierda siguiendo el brazo hasta la cabeza y, siguiendo el cuerpo de esta figura nos encontramos con la cabeza de la segunda figura para continuar por el brazo y salir del cuadro,





 La ejecución y la factura son superiores por el control del dibujo, la anatomía, el volumen y la luz, además de las texturas.

En cuanto al tema, tal como decíamos al principio, tiene un carácter intimista y lleno de sensualidad, máxime aquí cuando están en la cama y con ropa interior, apoyando una su espalda y cabeza en las piernas de la otra.

Para ampliar información de este magnífico artista pintor pueden ver estas webs.






ww.robhefferan.net


https://www.facebook.com/Rob-Hefferan-Art-358407890862965/?fref=ts


https://www.facebook.com/RobHefferanFineArt/?fref=ts





martes, 11 de octubre de 2016

SIN PALABRAS y NINA GARCÍA


Aunque nacida en Madrid, ella vive y trabaja en Olías del Rey y allí se formó en la Escuela Taller de Bellas Artes de Olías del Rey, Toledo (España), siendo alumna de Enrique Donoso y Pablo Santibáñez.

Diplomada en Cursos de:
Pintura Alla Prima, El Desnudo, Paisaje Urbano, Figura Humana Vestida, Retrato, Dibujo del natural, Los colores de la piel, Preparación de soportes, y Procedimientos Pictóricos.

Segundo Premio en el Concurso de Pintura Rápida de Chozas de Canales, Toledo, en 2008.

Primer Premio Becas para Pintores “FELICIANO SUÁREZ” 2009
Profesora Ayudante de la Escuela de Arte de Olías del Rey, Toledo (España)


SIN PALABRAS"

Obra resuelta al pastel sobre tabla y cuyas medidas son 120 x 90

Un hombre y una mujer jóvenes están abrazándose desnudos. Él le echa el brazo izquierdo por los hombros a ella y el brazo derecho cae a lo largo de su cuerpo ligeramente flexionado. Ella se pega a su cuerpo por la zona del costado izquierdo de él, su brazo izquierdo flexionado apoya la mano presionando con los dedos en la mitad derecha del torso de él a la altura del estómago. La cabeza de ella se apoya en el hombro izquierdo quedando oculto la mitad superior de su rostro. Él, con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo mira hacia el suelo, aunque no a algo concreto sino con la mirada perdida, como pensando. Da la sensación de que hay una tensión, un problema, un disgusto, algo que agobia a ella tanto que sus dedos se clavan en el cuerpo del hombre y él, de forma comprensiva, la acerca a su cuerpo como para protegerla y que ella se desahogue y se sienta segura, por eso no hacen falta las palabras.




Las sensaciones texturales de las carnaciones son tan naturales que dan ganas de tocarlas para cerciorarnos de si es pintura o es real, la luz se hace patente y da relieve a los cuerpos. La mano de él comprime el cuerpo de ella y se percibe el ligero hundimiento de su carne, pero los dedos de la mano de ella se clavan de manera absolutamente veraz en el cuerpo de él y vemos los hoyos que produce esa presión. Las venas y tendones de las manos son perfectamente visibles y creíbles con un realismo tal que se salen del cuadro dichas manos.
Los colores son los de una carne blanca con zonas sonrosadas y con los matices azulados, morenos y amarillos naranja propios de una persona de piel blanca.
El dibujo muestra una anatomía impecable donde la mano y especialmente el brazo de él es un difícil escorzo.




La composición encierra los cuerpos en un óvalo que transmiten la sensación de que algo grandioso está ocurriendo dentro de una delicada femineidad. Es realmente grandioso este acto de comprensión y de apoyo a ella por parte de él con infinita delicadeza.

 Aquí podréis ver más obras de esta gran pintora hiperrealista que está en la vanguardia de los grandes pintores contemporáneos, utilizando la palabra vanguardia en su auténtico sentido de ir en cabeza, delante de muchos, y usando la palabra contemporáneo en su auténtico significado de en nuestro tiempo, actual. Hago esta aclaración para diferenciarme del mal uso dado por los mercaderes del arte a estos vocablos que han tergiversado totalmente el lenguaje para engañar a las masas.



martes, 4 de octubre de 2016

EXPOSICIÓN EN EKA&MOOR


Participo en esta exposición colectiva con mi nombre de guerra SANGIL


AVANZANDO 65X50 óleo/lienzo

martes, 27 de septiembre de 2016

LAS TRIBULACIONES DE CASIOPEA por Carmen Mansilla


No parece que a Carmen Mansilla le gusten los currículums, pues ella misma dice:

“Hasta donde pueda llegar la memoria, me recuerdo pintando. Tras años dedicada profesionalmente a la ilustración y diseño decido dejarlo todo y viajar a Florencia para aprender con los clásicos. Mi sed de saber me lleva a seguir buscando con grandes maestros. Así pues el currículum no vale nada, ya que nunca estará completo; lo poco que he llegado a aprender es tan insignificante, comparado con lo que aún ignoro que jamás dejaré de buscar”

Este concepto que posee, tan claro, de su nivel de conocimientos respecto a lo que ignora, contrasta con la concepción general en la que muchos se creen el ombligo del mundo.

Su formación artística comenzó en 1981 Universidad Complutense de Madrid. Ciencias de la Información. Publicidad, Licenciatura en Bellas Artes por la UIE  en 2012 y ha continuado a lo largo del tiempo recibiendo cursos de pintura de los más prestigiosos maestros de la pintura actual por lo que posee una vasta formación como pocos.


LAS TRIBULACIONES DE CASIOPEA   146X192 óleo/lino belga

En la mitología griega, Casiopea (en griego antiguo Κασσιέπεια o Κασσιόπεια) era hija de Arabio Existen diferentes tradiciones sobre ella: la más común la considera esposa del rey Cefeo de Etiopía y madre con él de Andrómeda, cuya belleza ella ensalzaba por encima de la de las Nereidas o, según otra versión, era Casiopea misma la que se jactaba de ser superior en belleza a las Nereidas. Este orgullo fue la causa de su desgracia, al provocar la ira de Poseidón, que envió al monstruo marino Ceto a devastar el reino. Tratando de salvar Etiopía, Cefeo y Casiopea consultaron a un oráculo, que les indicó que el único modo de apaciguar al dios del mar era ofrecerle a su hija en sacrificio. Andrómeda fue despojada de sus ropas y encadenada a una roca al borde del mar, a la espera de morir a manos de Ceto. Sin embargo, el héroe Perseo, que regresaba de matar a Medusa, se enamoró de la joven cautiva y utilizó la cabeza degollada de aquélla para vencer a Ceto convirtiéndolo en coral, con lo que salvó la vida de Andrómeda y, finalmente, se casó con ella.

No queriendo dejar a Casiopea sin castigo, Poseidón la situó en los cielos atada a una silla en una posición tal que, al rotar la bóveda celeste, queda cabeza abajo la mitad del tiempo. La constelación de Casiopea se asemeja a este trono, que originalmente representaba un instrumento de tortura. Casiopea no siempre se representa atada a la silla como tormento; en algunas imágenes posteriores sostiene un espejo, símbolo de su vanidad, mientras que en otras sostiene una hoja de palma sagrada que le permite mantener sus sorprendentes poderes.

Otra tradición la considera esposa de Fénix, el hijo de Agénor, y madre de Carme. (Wikipedia)

Estas son dos de las versiones de Casiopea en las que las diferencias no son importantes y ahora veamos como Carmen Mansilla representa estos sucesos  o como los imagina.

Cuando nos paramos a contemplar la obra de Carmen Mansilla encontraremos lo siguiente:





En la esquina izquierda vemos de pie una adolescente vestida con una bata blanca que deja a la vista la parte frontal de su cuerpo con pecho incipiente y ligera barriguita. La pierna derecha sirve de apoyo del cuerpo por lo que está en posición recta mientras la izquierda se ve ligeramente flexionada con el pié atrás de manera que hace pensar que solo apoya en el suelo la punta de los dedos. Un pantaloncito corto de tela vaquera, desabrochado, tapa justamente el pubis únicamente. El tipo de bata y el peinado con trenza con lazo de tela y caracolillos parece pertenecer al siglo XV-XVI por tanto podría ser una peluca lo que tiene en su cabeza. La mano izquierda se posa sobre una toalla o estola con bordados y flecos, pareciendo pellizcarla. Dicha estola está colgando del brazo derecho de una silla o sillón de madera torneada, con asiento tapizado. Podríamos interpretar que es un sillón tipo trono al tener apoya brazos y respaldo alto aunque es bastante simple. Su mirada parece dirigirse hacia la mano que pellizca la tela como si estuviera comprobando su textura, costumbre muy femenina.

Sobre los dos palos verticales del respaldo del sillón hay tres caretas colgadas de la pared. La máscara de la izquierda es blanca con labios rojos y ojos bordeados en negro que parece estar gritando, pareciendo el rostro de un payaso y, la de la derecha, aunque a primera vista vemos una, en realidad hay dos, una roja y otra gris oscuro de las que solo cubren ojos y nariz. La luz viene del lado derecho del cuadro y proyecta las sombras hacia el lado izquierdo.

La pared parece cubierta de papel decorativo de color azul gris y el suelo está cubierto por una alfombra que quiere parecer persa.

Por tanto Casiopea no tiene edad como para que vaya presumiendo de belleza arrolladora, ni su pose ni actitud parece arrogante sino más bien ingenua y ensimismada en el contacto de sus dedos con la tela de la estola. Tampoco tiene la pierna atada a la silla.

Todo esto me lleva a la conclusión de que la autora de esta obra no se ha situado en el tiempo que el mito de Casiopea describe, pues vemos a una niña al lado de la silla y no recibe castigo alguno porque no ha cometido ninguna falta aún, aunque podría cometerla en un futuro y por ello está todo preparado, incluidas las máscaras del payaso y del diablo, o de la burla y el castigo y la estola está para lavarse/purificarse cuando cometa la falta.

Las máscaras están situadas como culminando las dos columnas de la silla trono, como si fueran los capiteles de las mismas simbolizando los dos puntales sobre los que se apoyara el castigo futuro. Es como una premonición. Las máscaras nos recuerdan a los símbolos del teatro griego, comedia y tragedia.

Estas máscaras fueron creadas dentro del drama griego alrededor del año 600 antes de Cristo, el cual surgió como una celebración religiosa del dios Dionisio. Se pueden encontrar otras máscaras en el teatro renacentista italiano y en el teatro japonés Noh. La máscara del drama (o teatro) es generalmente un símbolo de la identidad de un personaje o de las emociones que se expresan.

La tradición romana heredó mucho de Grecia tanto en el drama como en otras ramas de las artes. Los romanos crearon máscaras con expresiones exageradas y permitieron que las mujeres también desempeñaran un papel (los hombres llevaban máscaras de color marrón y las mujeres vestían de blanco). Las emociones expresadas en las máscaras iban desde algo lúgubre, al gozo, a la mirada lasciva; todas eran muy exageradas para permitir que el público en la parte trasera del teatro pudiera identificar las emociones de los actores. Los romanos agregaron elementos de comedia baja y áspera al drama, lo cual atrajo a una mayor cantidad de personas al teatro.

El teatro en la Edad Media era mal visto por la Iglesia Cristiana. Sin embargo, las presentaciones sobrevivieron en forma de obras religiosas (o de "misterios") que implicaba historias de la Biblia, por lo general la Natividad o la Pasión. Las máscaras en estas obras fueron utilizadas para representar a los personajes principales y al diablo. Europa también tuvo una tradición de obras teatrales enmascaradas originadas con rituales religiosos no cristianos, como Samain, donde un hombre que llevaba una máscara de cabeza de caballo dirige una procesión.

Que la figura vista como en el siglo XV-XVI pero lleve un pantalón vaquero cortísimo, como sustituyendo a las bragas, no deja de ser chocante que podría indicarnos la actualidad del mito por el valor e importancia que la mujer concede a la belleza física que la lleva a disfrazarse de cualquier época con tal de ejercer su poder seductor. La silla o trono nos indica que será la reina al ejercer su poder.

Los elementos de la obra están resueltos con un dibujo impecable que  pone de relieve el dominio de la figura y los drapeados de las telas así como el manejo de las texturas y las transparencias de las telas.

Desde el punto de vista cromático la obra está resuelta en una rica y variada gama de grises salvo las carnaciones, la madera barnizada de la silla y el suelo alfombrado.

La figura se sale del cuadro de manera que produce la sensación de ser en relieve no en plano, especialmente la cabeza y la mano derecha. La bata presuntamente blanca está llena de colores, rojos, azules, verdes, amarillo con una imbricación tal que produce irisaciones con una gran variedad de matices y véase como se transparenta para dejar entrever el brazo y la pierna derecha. Los bordados y brocados, con unos toques magistrales del pincel parecen auténticos, en relieve. El asiento del trono, el tapizado visto de cerca son manchas grises que parece estar sucio, pero al alejarse adquiere su auténtica visión en volumen.





La composición está formada por tres cuadriláteros rectángulos en posición vertical, figura y silla, más la estola que transmiten la sensación subliminal de estabilidad, unidad y seguridad con cierto dinamismo; un cuadrado por la parte inferior de la silla, que carece del dinamismo del anterior y una combinación de líneas  que  constituyen las diferentes partes de la silla. Las verticales que dan sensación de exaltación, fuerza y permanencia, y las horizontales que dan sensación de paz y serenidad.




También podemos ver los óvalos que inscriben las máscaras cuya sensación es majestuosidad y grandiosidad. Añadamos a esto el círculo de la cabeza de la figura que centra la atención de la escena dando sensación de serenidad y equilibrio.





domingo, 5 de junio de 2016

ARÁNTZAZU MARTÍNEZ y CONFIANZA ABSOLUTA: LA BELLA DURMIENTE



Pintora académica de Vitoria, España. Tras licenciarse en la Universidad del País Vasco en el 2000 se trasladó a Nueva York en busca de una formación académica. Allí asistió a la Academia de Arte Figurativo de Nueva York (NYAA) graduándose en el 2002 con la obtención del Máster de las Bellas Artes.

Ese mismo año conoció a su mentor Jacob Collins, fundador de Water Street Atelier, The Hudson River Fellowship y The Grand Central Academy.

Permaneció bajo su instrucción hasta el año 2005 en el Water Street Atelier, donde completó su formación siguiendo el método académico de aprendizaje del siglo XIX.

Encontramos en su trabajo unas composiciones muy cuidadas, una técnica académica donde el tratamiento de la figura humana y de la luz son excepcionales y una temática cercana al Romanticismo y al Simbolismo. La capacidad de recrear un mundo onírico donde la magia y la fantasía forman parte de la realidad es un nexo de unión en su pintura.

Estas cualidades han conseguido que su obra sea reconocida internacionalmente y forme ya parte de proyectos como Star Wars Visions de Lucasfilm Ltd. en el 2009 y La Imagen de Rusia 2012, proyecto en el que ha participado representando a España.

Forma parte del selecto grupo de artistas reconocidos como Maestros Vivos del Arte Figurativo por la ARC y ha recibido el Premio William Bouguereau a la emoción, al tema y a la figura y el Premio Adquisición en el 2013.

En 2015 “Best in Show” otorgado por la Fundación Art Renewal Center por su cuadro “Confianza absoluta: la Bella Durmiente” que presidirá dos exposiciones internacionales. La primera en el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM) y la segunda en el Salmagundi Club de Nueva York.

La mayor parte de su trabajo pertenece a colecciones privadas pero podemos ver algunas de sus pinturas en el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM), en Barcelona, España


DESCRIPCIÓN

Esta obra mide 230 x 130cm y está pintada al óleo sobre lienzo.

Lo primero que vemos al mirar el cuadro es una superficie roja amplia que ocupa el centro del cuadro, ésta corresponde a un vestido barroco –compuesto de dos piezas: una el vestido propiamente dicho y otra es como un abrigo- con el que se cubre una dama que está sentada, un poco inclinada, sobre un trono barroco o “Lion King Chair”, llamado así porque las patas son como patas de león abajo y suben terminando en sendas cabezas de león a ras con los brazos del sillón o trono. La joven dama en cuestión parece dormida y evidentemente es bella de rasgos. Dicho trono posa sobre un prisma de obra de baja altura que eleva sobre el suelo sobre unos 20 cm.




La dama tiene una diadema de pedrería en la cabeza y luce en el dedo corazón de la mano izquierda una sortija también de pedrería. Su posición inclinada parece forzada por tener apoyado el pié derecho sobre una escultura que hay en el suelo que se cubre el rostro con su mano derecha, pero no queda muy claro de que se trata (Me recuerda a una de las figuras del fresco sobre EL JUICIO FINAL de la Capilla Sixtina) . Su otro pie posa muy cerca de la escultura en el suelo. El cabello parece impulsado por el aire con cuatro mechones ondeando hacia la derecha.




Detrás del respaldo del trono están colocados dos estandartes cuyos mástiles se cruzan en aspa hacia la altura de los hombros de la dama. El estandarte de la izquierda tiene campo blanco sobre el cual vemos un fénix dorado, con las alas extendidas en cruz y una larga e historiada cola. El otro estandarte tiene fondo verde y en el centro hay un círculo amarillo/dorado oscuro con una estrella de cinco puntas entrelazada circunscrita.

Sobre el centro del respaldo del trono posa un búho real posicionado de perfil pero con la cabeza de frente.

En el lateral derecho, asoma desde detrás del trono lo que parece una rueca que estaría relacionada con una gran aguja envuelta con múltiples vueltas de hilo sobre la que posa una paloma situada en la esquina inferior derecha del cuadro.

En las grietas o juntas entre las losas del suelo crecen unas plantas que parecen campestres, solo identifico a la derecha unos cardillos, ¡claro, que yo no soy botánico!

El trono, con la dama sentada, está rodeado con doce palomas que ya suponía antes de contarlas. Siete de las palomas están revoloteando y el resto están posadas, una de ellas en el brazo izquierdo del trono cerca de la mano de la dama. Cuatro de las cinco que están posadas en el suelo miran hacia la izquierda, la quinta está de espaldas al espectador con las alas abiertas formando una cruz, en el borde frontal del prisma soporte del trono.

Al fondo a la izquierda del cuadro, pegado a la pared, vemos un fragmento de una repisa con unas columnas; podría tratarse de la decoración de una chimenea, pero no lo identifico con seguridad.


COMPOSICIÓN

Analizando la estructura compositiva de esta obra vemos que destaca especialmente la dama con su vestido rojo inserta en un triángulo isósceles que en este caso está inclinado por lo que pierde la sensación de equilibrio y adquiere dinamismo, sin quitarle firmeza y seguridad como corresponde a esta figura geométrica.


Seguidamente observamos que la estructura básica está conformada por cuadriláteros rectángulos, salvo el trapecio de la izquierda correspondiente a la repisa. Tenemos una línea, marcada por mí en color violeta, que divide al cuadro en dos partes y está situada muy cerca de la sección áurea. El cuadrilátero central en posición vertical encierra el conjunto de elementos principales como son la figura en su trono, el búho y los estandartes. Vemos como sus lados cortan a seis palomas y una séptima es cortada por la línea del rodapié.

El cuadrilátero transmite la sensación de unidad y estabilidad además, en este caso, dado que su altura es bastante mayor que su anchura, provoca un ritmo ascendente que sublima la escena. Las proporciones de los lados del cuadrilátero que queda abajo, al cortar el cuadro, la línea del rodapie, cumplen la sección áurea.


Hay una figura que se repite seis veces y esta es la cruz, tal como indico en amarillo. Tres en las palomas, dos en el soporte de los estandartes y una en el trono.


Hasta ahora han salido los números 12, 7, 6 y 5. Todos relacionados a palomas pero el cinco referente también a una estrella entrelazada.

El 12 es uno de los números mágicos del esoterismo y está asignado a las constelaciones del zodíaco, los meses, las horas del reloj, las tribus de Israel, los apóstoles de Cristo.

El número 7 también es mágico pues son los pecados capitales, los días de la semana, la duración de cada ciclo lunar es de 28 días y al considerarse 4 fases diferenciadas nos dan 7 días para cada fase. Resultado de la suma de 3+4 donde 4 son los puntos cardinales y representa al planeta y 3 es el triángulo, la Trinidad que representa a Dios. El número 6 se corresponde con la estrella judía de seis puntas formada por dos triángulos equiláteros entrelazados.

Los propios estandartes conforman unas figuras romboidales y el respaldo del trono sugiere varios cuadriláteros rectángulos aunque apuntamos solo uno. Como dijimos arriba, el cuadrilátero transmite la sensación de unidad y estabilidad; la forma romboidal le da dinamismo.


Aunque de una manera sutil, podemos ver un conjunto de líneas rectas que son radiales a la figura principal que dan la sensación de expansión, grandiosidad, gloria, esplendor, devoción…


Centrándonos en la estructura creada por el vestido podemos percibir la forma de una “M” y otra de un corazón. Si unimos estos dos símbolos al hecho de que está pisando una figura con el pié derecho nos recuerda mucho a ciertas representaciones de la Virgen María, en especial las de Murillo. Podemos considerar las curvas del corazón como abierta o cerrada.





También encontramos figuras ovales que representan delicada tranquilidad femenina, majestuosidad y grandiosidad. Por tanto, la dama, el búho/lechuza y el trono son grandiosos, donde recoge también la rueca.


Estas cuatro palomas marcadas en amarillo miran hacia la derecha, otras cuatro miran a la izquierda, dos de espaldas y otras dos de frente. Lo que confiere un gran equilibrio a este gesto de la posición de las palomas.


Conjugamos aquí todas las líneas y figuras que hemos observado y analizado para que quede claro que nada es casual en la concepción y realización de esta obra sino el resultado de una profunda reflexión previa.


Podemos añadir que a pesar del aparente estatismo de la figura, es justo todo lo contrario pues su posición inclinada hacia el lado derecho, en línea con el mástil del estandarte verde, el cabello ondeando y las palomas revoloteando dan un gran dinamismo al conjunto de la obra.

COLOR

Analizando el color, está claro que dominan el rojo y el negro arropando este último al primero con multitud de matices que enriquecen la paleta. Todo lo demás que contiene el cuadro es una variada y rica gama de grises, sean estandartes, lechuza, suelos y paredes con ligeros toques verdes que representan las hierbas que crecen entre las baldosas del suelo. Especialmente bella desde el punto de vista cromático es la pared con colores tornasolados que son un puro deleite.

El color rojo tiene muchos significados posibles pero aquí podríamos aplicar los de bondad, amor, furia, valor, pasión…

El color amarillo o dorado del fénix y del círculo que encierra a la estrella de cinco puntas, se le atribuye sabiduría, riqueza, gloria y esplendor.

El color negro significa duelo, riqueza, gala y, unido al rojo, como es el caso, da poder físico y este suele dar CONFIANZA.

El color de fondo de la pared podríamos interpretarlo como un azul muy claro que significa claridad de pensamiento, pureza y dulzura.

El color blanco, además de pureza, significa inocencia y modestia. Las palomas son blancas.

Lo cierto es que todo esto son atributos que se dan a los colores tanto desde el plano esotérico como desde la psicología.

BASES DEL CUENTO

El cuento de la BELLA DURMIENTE es por si mismo una enseñanza esotérica que nos habla de la ignorancia y la inconsciencia que nos lleva al desastre hasta destruir la vida y como gracias a la ayuda del iniciado puede despertar la inteligencia dormida para alcanzar la plenitud.

No obstante, hay tres versiones Giambattista Basile , Charles Perrault y Jacob y Wilhelm Grimm. La de Walt Disney mezcla cosas de estas tres y cada uno de ellos da un significado a este cuento.

Tenemos la rueca semiescondida y esa aguja con hilo envuelto sobre el que posa una paloma, este es el huso con el que se pincha la princesa que le produce el largo sueño debido a la maldición del hada mala.


OTROS SÍMBOLOS

ESTRELLA DE CINCO PUNTAS

La estrella de cinco puntas es uno de los símbolos cuyo empleo en masonería es muy común, su origen como emblema es derivado del PENTALFA DE PITAGORAS, palabra que deriva del Griego PENTA, es decir cinco, y de ALFA, primera letra de dicho alfabeto, que afecta la figura de un triangulo pequeño. El PENTALFA es una figura geométrica construida por los Pitagóricos, quienes tomaron como base un triángulo, y así uniendo cinco de estas figuras sobre un pentágono, formaron la estrella de 5 puntas.

Después de que Pitágoras introdujo este símbolo entre las enseñanzas de sus discípulos, los cristianos primitivos usaron la estrella de cinco puntas como emblema de las cinco heridas del salvador, y su inscripción es bajo la representación del cuerpo Humano.

La Estrella de cinco puntas es representativa del cuerpo humano. En ella están marcadas las cinco extremidades del Hombre, sus cinco sentidos y los cinco elementos naturales de los seres animados, la Materia, El Espíritu, El Alma, La Fuerza y La Vida.

La interpretación física nos indica que en el cuerpo humano se concentran cinco fuerzas o elementos que la naturaleza impone para perpetuar su acción en el mundo, las cuales son la Tierra, El Agua, El Aire, El Fuego y El tiempo.

EL FÉNIX

Es un ave mitológica del tamaño de un águila, de plumaje rojo, anaranjado y amarillo incandescente, de pico y garras fuertes. Se trataba de un ave fabulosa que se consumía por acción del fuego cada 500 años, para luego resurgir de sus cenizas. Según algunos mitos, vivía en una región que comprendía la zona del Oriente Medio y la India, llegando hasta Egipto, en el norte de África. Muy presente en la poesía árabe.

El fénix es símbolo de las personas que salen adelante a pesar de todo.

EL BÚHO/LA LECHUZA

Desde la Antigüedad hasta nuestros días, se la considera la contrapartida simbólica del Águila por ser un ave nocturna que no tolera la luz solar. Mientras que en Egipto y la India era uno de los muertos, en otros lugares su grito inquietante era presagio de desgracias. En china tenía un papel atemorizante, relacionado con el rayo (que ilumina la noche) con el tambor (que rompe la tranquilidad de la noche) y la destrucción.

Por su capacidad de ver en la oscuridad y por considerársele como animal de aspecto serio y pensativo, es también símbolo de sabiduría que traspasa la oscuridad de la ignorancia. Con ello se convirtió en atributo de Atenea, la diosa griega de las Ciencias.

Para los cristianos, es un animal impuro y está considerado símbolo de las tinieblas del espíritu y esto es normal, ya que para los cristianos, todo animal que tenía una virtud positiva en otras creencias, pasa a tener un significado negativo en la suya.

Los druidas fueron quienes siempre sostuvieron que el búho era el ave que iba a ayudar a traer a sus mentes la lucidez necesaria, como así la intuición y el don de la adivinación.

SIGNIFICADO GLOBAL

La dama joven sentada en el trono y dormida es LA BELLA DURMIENTE y tiene la rueca detrás de ella y el huso delante en el cual se posa una paloma blanca, símbolo de pureza, inocencia e ingenuidad. El anillo y la diadema de pedrería ratifican que es princesa. El búho nos indica que despertará a la sabiduría y que todo el simbolismo aquí existente es esotérico por lo cual se suma el fénix que simboliza el renacer, la preparación iniciática y la estrella de cinco puntas que representa al ser humano que trasciende. Las palomas, aparte de pureza e inocencia por ser blancas, al ser doce nos llevan a uno de los números mágicos por excelencia según expusimos, así como el tres, el cuatro, el cinco, el seis y el siete, incluyendo aquí, por tanto, la numerología.

Así podemos resumir que la bella durmiente, al despertar a la sabiduría, gracias a la iniciación esotérica, alcanza también la CONFIANZA ABSOLUTA.

Añadimos estos enlaces para que amplíen su conocimiento sobre esta gran pintora que es ARÁNTZAZU MARTÍNEZ.



https://www.facebook.com/arantzazu.martinez1?fref=ts

http://www.arantzazumartinez.com/bio.html

http://arantzazumartinez.com/







viernes, 27 de mayo de 2016

LA COMPOSICIÓN EN LA PINTURA Y EL DIBUJO - WORKSHOP

Cuando vemos una exposición, todos somos testigos de cómo hay cuadros que atraen más que otros, como la gente se para a contemplar ciertos cuadros concretos y como el resto los ve de pasada y nosotros hacemos exactamente lo mismo. ¿Por qué sucede esto? Podríamos pensar que la diferencia está en los colores, la luz, el que sean unas obras más realistas que otras o que el tema atraiga más o menos. Sin duda esto tiene su influencia y luego cada uno, en su subjetividad, puede sentirse más atraído por unos aspectos que por otros, pero cuando vemos que la mayoría de la gente se siente atrapada por los mismos cuadros es porque estos tienen algo especial que no tienen los demás. ¿Y que tienen esos cuadros tan atractivos que no tienen los otros? Pues sencillamente que su “composición” está resuelta para seducir mediante armonías de líneas, figuras, pesos, colores y tonos.

Modesto Trigo Trigo

¿Quiere esto decir que el pintor ha planificado, estructurado, distribuido los elementos del cuadro de una forma especial para conseguir atrapar la mirada del espectador? Si, rotundamente si.

¿Y esto lo hace de manera premeditada y deliberada o lo hace inconscientemente? Unos lo hacen de forma inconsciente y por ello con unas obras aciertan y con otras no, de manera que el mismo no se explica porque sucede eso. Otros actúan de forma consciente analizando como distribuir los elementos y su intuición les dice cual es el mejor modo, el que más les llena, y otros conocen perfectamente las leyes de la composición y las aplican, que es lo que hacen los grandes maestros y lo han hecho así a lo largo de toda la historia del arte.

Os estaréis preguntado ¿Dónde está el secreto y cuáles son esas leyes?

1ª. Las proporciones del soporte o lienzo. Esto es lo primero a tener en cuenta, elegir el soporte sobre el cual vamos a desarrollar nuestra pintura. Normalmente se utiliza un formato rectangular pero también puede ser cuadrado o redondo –circular y oval-. Existen unos tamaños estándar de los bastidores y hay tres formatos, cada uno con proporciones diferentes, así el formato figura es casi cuadrado, más alargado el formato paisaje y más alargado aún el formato marina. Y luego estos podemos ponerlos el lado más largo en sentido vertical o bien en sentido horizontal.

2ª. La división del espacio. El espacio creado por la superficie del cuadro, podemos dividirlo de muchas formas, pero especialmente hay tres, debido a sus proporciones: ½, 5/3 y cualquier otra. Solo la proporción 5/3 da unidad y variedad simultáneamente y esta es la que llamamos SECCIÓN ÁUREA, PROPORCIÓN DORADA o REGLA DE ORO.

3ª. Las líneas. Evidentemente pueden ser rectas y curvas, apareciendo de manera más o menos velada en la estructura del cuadro y en la distribución de los elementos sobre la superficie del soporte. Tendremos en cuenta si las líneas están en sentido vertical, horizontal o inclinada.


Teresa Unsain

4ª. Las figuras geométricas. Fundamentalmente tenemos el triángulo, el cuadrado, el cuadrilátero, el círculo y el óvalo. También utilizamos las letras J, L, C y S.


Ángel Gómez

5ª. Las masas. Según su posición en la superficie del cuadro, pueden ser simétricas y asimétricas.

6ª. Equilibrio de pesos. El balancín. Para que un cuadro “no se caiga” de un lado, es necesario equilibrar los pesos, desplazando los pesos hacia un lado o hacia el otro o bien utilizando líneas equilibradoras.

7ª. El destaque de los tonos y colores. Para que un tono o color destaque de entre otros no solo depende del contraste sino también de su superficie relativa.

8ª. Las claves tonales. Los tonos se disponen de manera especial para que el conjunto forme una unidad armónica. Está la clave mayor en la cual interviene blanco y negro con todos los grises entre ellos y la clave menor en la que interviene el negro o el blanco con los grises correspondientes.

9ª. Los ritmos. Igual que en la música dependen de tiempos y repetición además de determinadas notas, en pintura depende de recorridos y de repetición de tonos y colores.


Vincent van Gogh

10ª.  El centro de interés.  Mediante el uso de las leyes anteriores, una o varias de ellas, debemos obligar a la mirada del espectador  a que se centre en el punto que nosotros consideremos como el principal y mejor aún si marcamos el recorrido visual que debe realizar el espectador.

Si asimilamos bien estas leyes de la COMPOSICIÓN y las aplicamos adecuadamente, podéis estar absolutamente seguros de que vuestras obras seducirán a los espectadores atrapando su mirada sin que puedan resistirse.

Este secreto os será revelado en el WORKSHOP que los días 2 y 3 de julio de 2016 realizaré en GARENARTE  en ALCALÁ DE HENARES.

Más información:   garenarte1@gmail.com

Teléfono 648 276 005

Carmen Calzado, 12 local   ALCALÁ DE HENARES (MADRID)