Génesis 11
1 Era la tierra toda de una sola lengua y de una misma palabra.
2 En su marcha desde oriente hallaron una llanura en la tierra de Senaar, y se establecieron allí.
3 Dijéronse unos a otros: “Vamos a hacer ladrillos y a cocerlos al fuego.” Y se sirvieron de los ladrillos como de piedra, y el betún les sirvió de cemento.
4 Y dijeron: “Vamos a edificarnos una ciudad y una torre cuya cúspide toque a los cielos y nos haga famosos, por si tenemos que dividirnos por la haz de la tierra.”
5 Bajó Yahvé a ver la ciudad y la torre que estaban haciendo los hijos de los hombres,
6 y se dijo: “He aquí un pueblo uno; tienen todos una lengua sola. Se han propuesto esto, y nada les impedirá llevarlo a cabo.”
7 Bajemos, pues, y confundamos su lengua, de modo que no se entiendan unos a otros.”
8 Y los dispersó de allí Yahvé por toda la haz de la tierra, y así cesaron de edificar la ciudad.
9 Por eso se llamó Babel, porque allí confundió Yahvé las lenguas de la tierra toda, y de allí los dispersó por la haz de toda la tierra.
La más antigua civilización del país debía proceder de la región del Indo y allí acostumbraban a levantar los santuarios, dedicados a sus dioses, en las colinas. Pero como en la zona de las dos corrientes era una región completamente llana, para que el santuario quedase a la altura que acostumbraban, reemplazaron las colinas naturales por otras artificiales. Estos santuarios se llamaron zigurats “…por ejemplo el de Ur, dedicado al dios Sin o Nanar (el dios Luna), la colina artificial estaba constituida por cuatro terrazas superpuestas que se iban estrechando en su ascensión. La más inferior estaba hecha de ladrillo y tenía tres metros de altura. Los ladrillos de esta primera terraza eran de diversos colores; negra la hilera inferior, azul la media y dorada la superior. Esta elección de colores tenía una significación simbólica. El color negro se refería al dios del mundo subterráneo (Ea); el azul al de la Tierra (Bel) y el dorado al del Sol (Anu). Es muy probable que las diversas terrazas estuvieran sembradas de rosales, como ocurría en los santuarios egipcios. Era la cuarta terraza donde se alzaba el verdadero santuario; en Ur era el templo de Etemenanki, de cuatro pisos, dedicado al dios Luna; junto a una gran torre escalonada, un edificio de sesenta metros de longitud y cuarenta y cinco de anchura, en el que todavía aparecían las líneas levemente curvadas, en la misma forma que las presentaban los posteriores templos griegos. (59)
La torre del templo de Borsippa, fue terminada por Nabucodonosor II y según De la Konciere, esta es “la torre de la confusión de lenguas a la que se refiere el Génesis, la torre destruida (Borsippa) de que hablan los textos sumerios; en una palaba: la torre de Babel, cuya parte superior estaba rematada por el templo de Esagila, mencionado desde el 2200 AC”
“la primera torre babilónica fue levantada durante el tercer milenio antes de Cristo y destruida varias veces, pero reedificada otras tantas. Por ejemplo el rey Senaquerib la destruyó en el año 689 AC juntamente con la ciudad de Babilonia, levantada de nuevo en el mismo lugar por sus sucesores Asahardén (680-669 AC) 6y Asurbanipal (668-626 AC), siendo reconstruida de nuevo, después de una destrucción parcial por Nabucodonosor II (604-562 AC) y destruida últimamente por completo por Jerjes en el año 469 AC. La temprana muerte de Alejandro el Grande impidió a este rey proceder de nuevo a su reconstrucción, en forma parecida a como ocurrió con Seleuco II Soter. (61)
“La creencia israelita en Yahweh se funde aquí con las ideas babilónicas, pues la escalinata de la torre tenía como finalidad permitir y facilitar, respectivamente, la bajada del dios Marduk desde el cielo a la Tierra”.
La terminación de la obra señalada en la Biblia se encuentra atestiguada por documentos de escritura cuneiforme. En una inscripción de Nabucodonosor II dice así: <<La elevada vivienda de Marduk, mi señor, reconstruí artísticamente en la cúspide>> y más adelante se dice: <<Etemenanki se alza firme para siempre>>
Creo importante resaltar aquí el hecho de que Yahweh bajase a ver la ciudad y considero que esto no es una simple expresión literaria, sino la única forma de llegar a un sitio –bajando- que se encuentra a una altura inferior de la que Yahweh está.
Esto no debe extrañarnos si consideramos que Yahweh es el jefe de una expedición de “hombres celestes” y por tanto disponen de vehículos voladores, con los cuales podían estar haciendo un vuelo de reconocimiento y por ello bajó, aunque no sabemos si fue su persona. Hemos de interpretar que bajó su nave y se manifestó su poder , su energía o algo que los hebreos pudieron identificar con él, sin que necesariamente fuese él, como veremos que ocurre en el capítulo 16.
3 Dijéronse unos a otros: “Vamos a hacer ladrillos y a cocerlos al fuego.” Y se sirvieron de los ladrillos como de piedra, y el betún les sirvió de cemento.
4 Y dijeron: “Vamos a edificarnos una ciudad y una torre cuya cúspide toque a los cielos y nos haga famosos, por si tenemos que dividirnos por la haz de la tierra.”
5 Bajó Yahvé a ver la ciudad y la torre que estaban haciendo los hijos de los hombres,
6 y se dijo: “He aquí un pueblo uno; tienen todos una lengua sola. Se han propuesto esto, y nada les impedirá llevarlo a cabo.”
7 Bajemos, pues, y confundamos su lengua, de modo que no se entiendan unos a otros.”
8 Y los dispersó de allí Yahvé por toda la haz de la tierra, y así cesaron de edificar la ciudad.
9 Por eso se llamó Babel, porque allí confundió Yahvé las lenguas de la tierra toda, y de allí los dispersó por la haz de toda la tierra.
La más antigua civilización del país debía proceder de la región del Indo y allí acostumbraban a levantar los santuarios, dedicados a sus dioses, en las colinas. Pero como en la zona de las dos corrientes era una región completamente llana, para que el santuario quedase a la altura que acostumbraban, reemplazaron las colinas naturales por otras artificiales. Estos santuarios se llamaron zigurats “…por ejemplo el de Ur, dedicado al dios Sin o Nanar (el dios Luna), la colina artificial estaba constituida por cuatro terrazas superpuestas que se iban estrechando en su ascensión. La más inferior estaba hecha de ladrillo y tenía tres metros de altura. Los ladrillos de esta primera terraza eran de diversos colores; negra la hilera inferior, azul la media y dorada la superior. Esta elección de colores tenía una significación simbólica. El color negro se refería al dios del mundo subterráneo (Ea); el azul al de la Tierra (Bel) y el dorado al del Sol (Anu). Es muy probable que las diversas terrazas estuvieran sembradas de rosales, como ocurría en los santuarios egipcios. Era la cuarta terraza donde se alzaba el verdadero santuario; en Ur era el templo de Etemenanki, de cuatro pisos, dedicado al dios Luna; junto a una gran torre escalonada, un edificio de sesenta metros de longitud y cuarenta y cinco de anchura, en el que todavía aparecían las líneas levemente curvadas, en la misma forma que las presentaban los posteriores templos griegos. (59)
La torre del templo de Borsippa, fue terminada por Nabucodonosor II y según De la Konciere, esta es “la torre de la confusión de lenguas a la que se refiere el Génesis, la torre destruida (Borsippa) de que hablan los textos sumerios; en una palaba: la torre de Babel, cuya parte superior estaba rematada por el templo de Esagila, mencionado desde el 2200 AC”
“la primera torre babilónica fue levantada durante el tercer milenio antes de Cristo y destruida varias veces, pero reedificada otras tantas. Por ejemplo el rey Senaquerib la destruyó en el año 689 AC juntamente con la ciudad de Babilonia, levantada de nuevo en el mismo lugar por sus sucesores Asahardén (680-669 AC) 6y Asurbanipal (668-626 AC), siendo reconstruida de nuevo, después de una destrucción parcial por Nabucodonosor II (604-562 AC) y destruida últimamente por completo por Jerjes en el año 469 AC. La temprana muerte de Alejandro el Grande impidió a este rey proceder de nuevo a su reconstrucción, en forma parecida a como ocurrió con Seleuco II Soter. (61)
“La creencia israelita en Yahweh se funde aquí con las ideas babilónicas, pues la escalinata de la torre tenía como finalidad permitir y facilitar, respectivamente, la bajada del dios Marduk desde el cielo a la Tierra”.
La terminación de la obra señalada en la Biblia se encuentra atestiguada por documentos de escritura cuneiforme. En una inscripción de Nabucodonosor II dice así: <<La elevada vivienda de Marduk, mi señor, reconstruí artísticamente en la cúspide>> y más adelante se dice: <<Etemenanki se alza firme para siempre>>
Creo importante resaltar aquí el hecho de que Yahweh bajase a ver la ciudad y considero que esto no es una simple expresión literaria, sino la única forma de llegar a un sitio –bajando- que se encuentra a una altura inferior de la que Yahweh está.
Esto no debe extrañarnos si consideramos que Yahweh es el jefe de una expedición de “hombres celestes” y por tanto disponen de vehículos voladores, con los cuales podían estar haciendo un vuelo de reconocimiento y por ello bajó, aunque no sabemos si fue su persona. Hemos de interpretar que bajó su nave y se manifestó su poder , su energía o algo que los hebreos pudieron identificar con él, sin que necesariamente fuese él, como veremos que ocurre en el capítulo 16.