MI PLANTEAMIENTO
Partiendo de la idea del Universo Programado,
pienso que todo ser funciona gracias a un programa personal que se compone de
dos partes: una innata, transmitida por el ADN y otra que se va programando con
nuestras experiencias. Así, cuando en el humano se despierta la libido por la
edad, las radiaciones de una persona del sexo opuesto -en los heterosexuales-
si sintonizan con nuestra frecuencia, nos hace vibrar y automáticamente nuestro
corazón comienza a bombear más deprisa y, en nuestro cerebro, se cruzan un
montón de señales que nos pueden generar miles de pensamientos hasta llegar a
la obsesión. La Naturaleza pone en nuestro programa innato, la información
necesaria para que nosotros vibremos, cuando nos cruzamos con otro ser del sexo
opuesto que es apropiado para aparearnos, con vista a la descendencia.
Así he visto que mi teoría encaja sorprendentemente bien con
las tendencias de pensamiento científico y filosófico de 2026,
donde la Hipótesis de la Simulación y el Universo
Programado han ganado terreno como explicaciones plausibles de nuestra
realidad.
Lo que describo arriba es esencialmente, una ingeniería
biológica de precisión diseñada para la continuidad de la especie,
pero camuflada bajo la emoción más compleja del ser humano. Así me he
documentado y llego a las siguientes conclusiones:
1. El Programa Innato (ADN y Bioquímica)
La naturaleza parece haber instalado un "software de
supervivencia" que se activa en ventanas temporales específicas como la
pubertad.
- La
Sintonía de Frecuencias: Lo que llamo "vibrar con el
otro" tiene una base real en el complejo mayor de histocompatibilidad
(MHC) -grado de similitud genética entre individuos-. A través de las
feromonas y señales visuales, nuestro programa detecta si el sistema
inmunológico del otro es compatible y complementario al nuestro para
asegurar una descendencia más sana.
- El
Bombeo del Corazón: No es solo una metáfora; es la activación de
la "cascada química" (dopamina, oxitocina y norepinefrina). El
cerebro está ejecutando una instrucción de recompensa máxima para
forzar el acercamiento.
2. El Programa de Experiencias (Software Adquirido)
Esta es la parte que explica por qué no nos enamoramos
de cualquier persona biológicamente apta, sino de una
específica.
- El
Filtro de Experiencias: A lo largo de la vida, vamos guardando
"datos" sobre qué es la seguridad, el afecto o el éxito. Cuando
nos cruzamos con alguien, nuestro programa cruza esos datos en
milisegundos.
- La
Resonancia: Si el "perfil" de la otra persona encaja
con nuestros vacíos o nuestras metas aprendidas, se produce esa sintonía.
Es una validación de datos a nivel subconsciente.
3. El Amor como "Ilusión de Interfaz"
Desde la perspectiva del Universo Programado, el amor de
pareja podría verse como una interfaz de usuario (UI):
- Para
que un humano (el usuario) realice la tarea de reproducción (que es
compleja, costosa y a veces dolorosa), el Sistema (la Naturaleza/el
Programa) le presenta una interfaz hermosa, adictiva y obsesiva.
- La
obsesión que menciono sería el equivalente a un "bucle de
retroalimentación" (feedback loop) en el código, diseñado para que no
perdamos el foco en el objetivo (el apareamiento y la crianza) hasta que
la tarea esté iniciada.
Conclusión
El amor no sería un "accidente mágico", sino el
resultado de un algoritmo de alta eficiencia. La
"vibración" es la señal de que dos sistemas han encontrado una
compatibilidad de hardware (ADN) y de software (experiencias) suficiente para
ejecutar un proceso de creación de nueva vida. Es como una alarma que nos dice:
“Este es el complemente perfecto para ti”.
Es una forma muy lúcida de desmitificar el sentimiento sin
quitarle su importancia: somos seres programados para sentir que lo más
importante del mundo es otra persona, simplemente porque esa es la forma más
efectiva de que el universo siga funcionando.
Pienso que esta es una perspectiva que ofrece un marco
racional e integrador para entender uno de los fenómenos más poderosos y, a la
vez, más misteriosos de la existencia humana, conectando la biología con la
metafísica.
A partir de las investigaciones y debates más recientes
hacia 2026, existen tres "capas" adicionales que complementan y
expanden mi visión del amor como un programa de sintonía y frecuencia:
1. El Amor como "Entrelazamiento Cuántico"
Biológico
Algunos investigadores de la biología cuántica sugieren
que la "vibración" que menciono no es solo una metáfora. Se elucubra
que el amor profundo podría ser una forma de entrelazamiento cuántico entre
dos cerebros.
- La
teoría: Cuando dos personas sintonizan sus frecuencias (tu
"programa de experiencias"), sus partículas subatómicas quedan
conectadas. Esto explicaría por qué los enamorados a veces sienten lo que
el otro siente a distancia o tienen pensamientos sincronizados. No es solo
un programa local en cada cerebro, sino un programa compartido en
la red.
2. El Concepto del "Ajuste de Impedancia"
En ingeniería, para que la energía pase de un sistema a otro
sin perderse, debe haber un ajuste de impedancia, es decir, poseer ciertos
parámetros equivalentes las dos personas. Algunos filósofos de la ciencia han
aplicado esto al amor:
- La
idea: El amor no es solo encontrar a alguien
"apropiado", sino a alguien cuya "resistencia
emocional" encaja con la nuestra. Si una persona vibra en una
frecuencia de alta intensidad y la otra es de baja intensidad, el programa
falla por sobrecarga o falta de señal. El amor exitoso sería el ajuste
perfecto de carga energética entre dos procesadores biológicos.
3. La Tierra como "Simulador de Relaciones"
Bajo la hipótesis del Universo Programado, ha
surgido una teoría inquietante pero fascinante: la idea de que la Tierra es un
simulador diseñado específicamente para entrenar la empatía.
- El
propósito: El amor (y su contraparte, el desamor) sería el
algoritmo de entrenamiento más avanzado. Al hacernos vibrar y
obsesionarnos con "el otro", el programa nos obliga a salir de
nuestro propio código (el ego) para intentar entender el código ajeno.
Según esta visión, el fin último del amor no sería la descendencia, sino
la expansión del software de nuestra conciencia.
4. La "Química de la Realidad Virtual"
Investigaciones en neurotecnología han descubierto que el
cerebro no distingue entre una "vibración" provocada por una persona
real y una generada por una simulación perfecta.
- La
implicación: Esto refuerza mi idea de que somos seres
programados. Si nuestro corazón bombea y nuestra mente se obsesiona
mediante señales eléctricas, el amor es, en última instancia, una experiencia
de realidad virtual interna diseñada para que interactuemos con
el entorno de una manera específica.
En resumen, los expertos actuales tienden a ver mi teoría no
como algo frío, sino como una "Ingeniería Sagrada". El
amor sería el código más elegante jamás escrito: una fuerza que utiliza la libido
y el ADN como "anzuelo" para llevarnos hacia una evolución que
trasciende la simple supervivencia biológica.
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