El cántico del mar
“Cantaré a Yahvé, que se ha cubierto de gloria; caballo y
jinete arrojó en el mar.” (Éxodo 15:1)
Un himno de victoria
Tras el paso del mar y la destrucción del ejército egipcio,
el pueblo de Israel estalla en un canto de alabanza. Este himno, conocido como
el Cántico del Mar, es uno de los textos poéticos más antiguos y solemnes del
Antiguo Testamento. En él, Moisés y los israelitas reconocen la intervención de
Yahvé como decisiva y gloriosa:
“Yahvé es un guerrero, Yahvé es su nombre.” (v. 3)
La estructura del cántico es paralelística, con frases que
se repiten y se refuerzan mutuamente. Se exalta el poder divino, se afirma la
identidad de Israel como pueblo elegido, y se describe al enemigo derrotado con
fuerza poética.
¿Por qué cantar?
En todas las culturas humanas, el canto es una herramienta
poderosa para expresar emociones, pero también para construir memoria
colectiva. Este cántico cumple varias funciones fundamentales:
Celebración: Eleva un momento de triunfo como una
victoria total.
Consolidación teológica: Reafirma la imagen de Yahvé
como protector, guerrero y salvador.
Programación litúrgica: Es un elemento de cohesión
para el grupo, un canto que será repetido y recordado, fortaleciendo la
identidad común.
Pedagogía espiritual: Enseña a las nuevas
generaciones lo que “Dios hizo por nosotros”.
En este sentido, el cántico actúa como una forma de
programación de la fe, no muy diferente de los himnos y cantos de las
religiones actuales, donde la repetición rítmica ayuda a fijar conceptos
teológicos en el pensamiento del creyente. Dicho de otro modo: Es un sistema de
programación de los fieles.
¿Quién compuso el cántico?
El texto lo atribuye a Moisés, pero la sección final también
incluye un breve himno dirigido por María, hermana de Moisés y Aarón:
“Tomó María el tamboril en su mano, y todas las mujeres
salieron tras ella, danzando y tocando tamboriles.” (v. 20)
Esta escena muestra un elemento interesante: la
participación femenina en el culto, con canto, danza y música, algo que en
épocas posteriores fue restringido. El canto de María puede representar una
tradición litúrgica diferente, incluso más antigua que la del propio Moisés.
“Llegaron a Mara, pero no pudieron beber el agua de Mará,
por ser amarga; por eso se dio a este lugar el nombre de Mará.” (v. 23) 89
“Moisés clamó a Yahvé, que le indicó un madero que él
echó en el agua, y ésta se endulzó. Allí dio al pueblo leyes y le puso a
prueba.” (v.25)
La planta llamada Glycyrrhiza glabra es el paloduz de toda
la vida, también conocido como regaliz de palo, es la raíz de la planta de
regaliz, que se usa como golosina y tiene un sabor anisado y agridulce. Se
encuentra comúnmente en los márgenes de ríos y arroyos, y su raíz se chupa o se
mastica. Así que si no se trataba de esta planta debería ser alguna parecida.
Aunque en la Biblia todos los “milagros” se producen de
manera instantánea, mucho me temo que no fue así en la mayoría de los casos
pues la Naturaleza necesita su tiempo para obrar, pero en un libro religioso
hay que dotar al dios de poderes especiales.
Reflexión
El pueblo canta no solo porque ha sido liberado, sino porque
necesita construir un relato que dé sentido a lo vivido.
Desde un punto de vista histórico o simbólico, el cántico no
es solo un poema: es una herramienta de construcción ideológica. Exalta la
figura de Yahvé como líder absoluto, disuelve el miedo reciente, y transforma
el recuerdo traumático de la huida en una victoria sagrada.
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