miércoles, 16 de febrero de 2022

SIGNIFICADO DE LA FE

 


Un maestro de escuela estaba explicando que era “tener fe” y dijo: Tener fe es creer en lo que no se ve, tal como sucede cuando tenemos un bote de melocotón que incluso antes de abrirlo nosotros creemos que el bote contiene melocotones tal como dice la etiqueta.

-A ver Paquito dime que es tener fe
A lo que el chaval contesta: Si maestro. Tener fe es “melocotones en un bote”.

La palabra FE tiene multitud de acepciones:

-Conjunto de creencias de una religión.
-Creencia y esperanza personal en la existencia de un ser superior (un dios o varios dioses), puesto que la persona considera esa creencia como un aspecto importante o esencial de la vida.
-Conjunto de creencias de alguien, de un grupo o de una multitud de personas.
-Confianza, buen concepto que se tiene de alguien o de algo.
-Tener fe en el médico, en el maestro, en el cura, en el alcalde.
-Creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice o por la fama pública.
-Palabra que se da o promesa que se hace a alguien con cierta solemnidad o publicidad.
-Seguridad, aseveración de que algo es cierto. El escribano da fe.
-Documento que certifica la verdad de algo. Fe de soltería, de bautismo.
-Rectitud, honradez.

También se aplica unida a otros conceptos:

-Fe católica: religión católica.
-Fe de erratas: Lista de las erratas observadas en un libro, inserta en él al final o al comienzo, con la enmienda que de cada una debe hacerse.
-Fe de vida: Certificación negativa de defunción y afirmativa de presencia, expedida por un
funcionario.
-Dar fe de vida : Acto de presencia o noticia auténtica del que permanecía alejado.
-Fe pública: Autoridad legítima atribuida a notarios, escribanos, agentes de cambio y bolsa, secretarios de juzgados, tribunales y otros institutos oficiales, etc.
-Fe púnica: mala fe.


FIEL

-Que cumple sus compromisos
-Exacto, conforme a la verdad
-Que presenta las condiciones y circunstancias que exige el uso al que se destina
-Creyente, miembro de una iglesia
-Empleado público que contrastaba pesos y medidas.
-Aguja que juega en la caja de las balanzas y romanas, y se pone vertical cuando hay perfecta igualdad en los pesos comparados. Cada una de las dos piezas de acero que tiene la ballesta, la una embutida en el tablero y quijeras en que se tiene la llave, y la otra fuera de ellas, lo que basta para que puedan rodar las navajas de la gafa cuando se arma la ballesta.
-Cada uno de los hierros o pedazos de alambre que sujetan la llave del arcabuz.
-Clavillo que asegura las hojas de las tijeras.
-Persona diputada por el rey para señalar el campo y reconocer las armas de los que
entraban en liza en justas y torneos.
-Fiel cogedor: Encargado de recoger los diezmos.
-Fiel de lides: Cada una de las personas encargadas de asistir a los retos en lo antiguo, para partir el campo, reconocer las armas contendientes y hacer observar completa igualdad, evitando fraude y engaño.

Tantas acepciones de las palabras FE y FIEL significa claramente que las autoridades, los que mandaban, los que tenían poder, se esforzaron en trasladar al lenguaje estos conceptos para que todos nos empapáramos de lo importante que es tener FE (en ellos y lo que ellos quisieran) así como lo importante de ser fieles (especialmente a ellos). Solo ellos lo hicieron, donde la mayoría de la gente era absolutamente analfabeta.

Era muy importante que la gente asumiera todo esto sin pensar. Por ello la palabra “decente”, no tienen tantas acepciones aunque si sinónimos.

-Honesto, justo, digno
-Acorde con la moral sexual
-Suficiente, satisfactorio, de calidad
-Limpio, aseado
Sinónimos: honesto, honrado, íntegro, ético, moral, casto, pudoroso, recatado, digno.
Antónimos: inmoral, indecente, impúdico, indecoroso.

Podríamos decir que los poderosos depositaron su poder en dar valor a la fe y de ser fieles los ciudadanos a ellos, a lo que dicen. Por ello la religión, la política, la autoridad y el poder en general se fundamenta en la fe del ciudadano de a pie, en otras épocas eran los vasallos, los súbditos, los adeptos, el rebaño, los fieles de los que ejercían la autoridad.

Por eso era y es muy importante, para ellos, que nosotros tengamos Fe en las autoridades, en los curas, en los maestros, en los políticos, en los médicos, en los jueces. Traducido a las instituciones: la religión, la enseñanza, la política, la medicina, la justicia. Estas son las instituciones que nos dominan.

Es evidente que si no tuviéramos FE en todos estos estamentos difícilmente nos podrían manejar y manipular tal como lo hacen.

Por ello el sistema de enseñanza creado con motivo de la Revolución Industrial, trajo consigo no lo solo enseñar a la gente lo necesario para trabajar, sino aprovechar para adoctrinar e inculcar a los niños obediencia a todos los que tenían cierta autoridad. En los pueblos la autoridad era el cura, el maestro, el alcalde, el médico, el boticario, el juez, el policía, el guardia civil. Al cura hasta había que besarle la mano y ante los otros se esperaba que la mirada estuviera baja y con la cabeza ligeramente inclinada. Nada de mirar directamente a los ojos a las autoridades pues lo podían interpretar como desafío, como vivimos bajo la dictadura de Franco.

Es evidente que las cosas han cambiado mucho a partir de la democracia en España. Sin embargo “las autoridades” siguen esforzándose en la necesidad de que tengamos fe en ellos, aunque el número de ciudadanos que va perdiendo la FE va en aumento.

Yo no tengo fe en nadie ni en nada de forma absoluta, pero si puedo tener confianza mientras no se demuestre lo contrario.

Para mí es obvio que no puedo tener FE en algo que no conozco bien, lo suficiente o que no conozco en absoluto, sea dios, el cura, el maestro, el alcalde, el médico, el boticario, el juez, el policía, el guardia civil…ahora bien, cuando he tenido experiencias positivas con estas personas, lo natural es que confíe en ellas, pero todos sabemos que nadie somos perfectos y que en cualquier momento podemos cometer un grave error o tener una gran tentación y cometer algún desmán.

Para mí el Dios del que hablan los creyentes es la Naturaleza y yo tengo FE en la Naturaleza porque, en general, sé exactamente como funciona y por tanto se lo que hará o sucederá cuando se juntan una serie de parámetros, así si la acera está llena de hielo, procuro pisar con el pie plano y de forma suave, porque si no lo hago así, resbalaré y me caeré al suelo. Por ello tengo FE en que si no piso con cuidado, lo más probable es que me caiga. Pero no tengo FE alguna en que si me pongo a rezar y no pongo cuidado no me caeré.

Por tanto “a Dios rogando y con el mazo dando” aunque estoy seguro de que si haces lo que tienes que hacer en cada caso, lo más probable es que logres tu propósito, aunque no ruegues, porque la única FE verdadera es la que tengas en ti mismo, pues tu cerebro no puede trabajar al máximo rendimiento si no tienes FE en él.

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