domingo, 7 de agosto de 2022

UNA NAVE ESPACIAL LLAMADA TIERRA Capítulo XVII APARICIONES DE FÁTIMA 1



El 13 de mayo de 1917 la Virgen se hizo presente ante tres pastorcitos en la aldea de Fátima.
En 1917, en las inmediaciones de la pequeña aldea agrícola de Fátima, en Portugal, ocurrió la manifestación religiosa más famosa de todo el siglo XX: la llamada aparición de la Virgen de Fátima, que ocurrió en un difícil contexto en el mundo. La Primera Guerra Mundial desangraba a Europa, conduciendo a la humanidad a la forma más salvaje de guerra vista hasta ese momento, mientras que en Rusia Lenin preparaba la revolución marxista y atea que volcaría no sólo el orden social ruso, sino que también sumergiría eventualmente a casi la mitad de los habitantes del planeta. Por ello, los creyentes asegurarían más tarde que la Virgen se apareció para interceder por la humanidad y para proveer con su mensaje el antídoto para los males morales y sociales del mundo.

1) La aparición del “ángel de la paz”:
En la primavera, el verano y el otoño de 1916, tres pequeños pastores portugueses, Lucía dos Santos, de 10 años, y sus dos primos, Jacinta y Francisco Marto, de seis y nueve años, respectivamente, presenciaron la aparición de un ángel mientras pastoreaban a sus ovejas en un lugar conocido como Cova da Iria, en las cercanías de su pueblo natal de Fátima. Esta presencia angélica, que los niños bautizaron como el “ángel de la paz”, les enseñó a rezar para pedir la conversión de los pecadores y adorar a Dios a través de la eucaristía.

Para ser congruente con la forma en que se narra en los evangelios lo relativo a la llamada Virgen María, madre de Jesucristo, tal como la Iglesia adoctrina a sus fieles, era necesario enviar primero al ángel anunciador, al mensajero que prepara el espectáculo fuerte. Y no olvidemos que eso es lo que significa ángel, “mensajero” y que no es un ser sobrenatural, ni tiene alas, ni es un espíritu, ni es asexuado, ni nada de eso, simplemente es un mensajero.
Esto no es un milagro, pues los milagros no existen, ya que la Iglesia llama milagros a aquellos fenómenos para los que la ciencia no encuentra una explicación. Tampoco es un hecho sobrenatural, pues todo lo que sucede es natural, es decir, la Naturaleza tiene una forma de reaccionar acorde con sus leyes, pero es verdad que la ciencia no lo sabe todo ni sabe todas las leyes que la Naturaleza posee y cuando sucede un hecho ordinario, queremos decir que es común y corriente o sucede habitualmente y que no destaca por nada especial y se encuentra en lo que se considera normal. Por tanto cuando decimos que algo es extraordinario, queremos decir justo lo contrario, que no es común ni corriente, no es normal ni sucede habitualmente, pero decir que es extraordinario es lo lógico, más si decimos que es sobrenatural es decir que está por encima de lo que la Naturaleza permite y eso no es posible.

Viendo las fotos de los niños en aquella época, tal como acompaño, se ve claramente cual es su vulnerabilidad e impresionabilidad, propia de un niño y más en este caso con escasa formación.

Lucía relataría posteriormente que “pasamos el día allí, ya que la lluvia había pasado y el sol brillaba en el cielo azul. Comimos nuestros almuerzos y comenzamos a rezar el rosario. Después de eso, comenzamos a jugar un juego con guijarros. Pasaron tan sólo unos segundos cuando un fuerte viento comenzó a mover los árboles y miramos hacia arriba para ver lo que estaba pasando, ya que era un día tan calmado. Luego comenzamos a ver, a distancia, sobre los árboles que se extendían hacia el este, una luz más blanca que la nieve con la forma de un joven, algo transparente, tan brillante como un cristal en los rayos del sol. Al acercarse pudimos ver sus rasgos. Nos quedamos asombrados y absorbidos y no nos dijimos nada el uno al otro. Luego él dijo: “No tengáis miedo. Soy el ángel de la paz. Orad conmigo”.

Para ver sobre los árboles un ser luminoso y en día soleado, acorde con la tecnología conocida veo la posibilidad de una proyección en holograma que además es transparente. Como se produjo exactamente no lo puedo saber puesto que yo no estaba allí para verlo y tal vez, aunque hubiera estado tampoco habría podido deducirlo.

Lucía agregó que “él se arrodilló, doblando su rostro hasta el suelo. Con un impulso sobrenatural hicimos lo mismo, repitiendo las palabras que le oímos decir: “Dios mío, yo creo en Vos, yo os adoro, yo espero y yo os amo. Os pido perdón por los que no creen, no os adoran, no esperan y no os aman”. Después de repetir esta oración tres veces el ángel se incorporó y nos dijo: “Orad de esta forma. Los corazones de Jesús y María están listos para escucharos”. Y desapareció. Nos dejó en una atmósfera de lo sobrenatural que era tan intensa que estuvimos por largo rato sin darnos cuenta de nuestra propia existencia. La presencia de Dios era tan poderosa e íntima que aún entre nosotros mismos no podíamos hablar. Al día siguiente, también esta atmósfera nos ataba, y se fue disminuyendo y desapareció gradualmente. Ninguno de nosotros pensó en hablar de esta aparición o hacer ningún tipo de promesa en secreto. Estábamos encerrados en el silencio sin tan siquiera desearlo”.

Los tres pastorcitos no sospechaban que el ángel los estaba preparando para presenciar una nueva manifestación celestial, aún más impresionante y divina que la primera.

Claramente el ángel realiza unos gestos totalmente acordes con la doctrina de la Iglesia donde es necesario humillarse ante el dios y pedir perdón por nosotros mismos y por los demás, para que el dios tenga misericordia de nosotros y en vez de castigarnos nos premie. Da la sensación de que este ángel estaba perfectamente aleccionado por la Iglesia.

En la aparición última del ángel, en otoño este traía en la mano un cáliz y sobre él una Hostia, de la cual cayeron, dentro del cáliz, algunas gotas de sangre. Dejando el cáliz y la Hostia suspendidos en el aire, se postró por tierra y repitió tres veces la oración:

– Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con los que Él es ofendido. Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pecadores.

Después, levantándose, tomó de nuevo el cáliz y la Hostia y me dio la Hostia a mí y lo que contenía el cáliz se lo dio a beber a Jacinta y a Francisco, diciendo al mismo tiempo:
– Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes y consolad a vuestro Dios.

De nuevo se postró por tierra y repitió con nosotros tres veces más la misma oración.

La puesta en escena es propia de una película de ciencia ficción o de fantasía, o bien la representación de un gran mago. Sin duda aquí el holograma o una técnica semejante hace posible este espectáculo.

Resulta hasta cruel imponer la responsabilidad tan tremenda, a unos niños, de “la reparación de los ultrajes con los que Él es ofendido…, te pido la conversión de los pecadores” así como consolar a Dios. ¿No debería ser al revés, que Dios consolara a estos niños y les facilitara una vida menos miserable?

2) La Aparición de la Virgen María:

Al año siguiente la Virgen María se les aparecería a los tres niños por primera vez. Según relató Lucía, el domingo 13 de mayo de 1917 habían ido a pastorear sus ovejas como de costumbre a Cova da Iria. “Comenzamos a ir cuesta abajo llevando a las ovejas hacia el camino. Cuando estábamos en la mitad de la cuesta, cerca de un árbol de roble (el gran árbol que hoy en día está rodeado de una reja de hierro), vimos otro rayo, y después de dar unos cuantos pasos más vimos en un árbol de roble (uno más pequeño más abajo en la colina) a una señora vestida de blanco, que brillaba más fuerte que el sol, irradiando unos rayos de luz clara e intensa, como una copa de cristal llena de pura agua cuando el sol radiante pasa por ella. Nos detuvimos asombrados por la aparición. Estábamos tan cerca que quedamos en la luz que la rodeaba, o que ella irradiaba, casi a un metro y medio. “Por favor no temáis, no os voy a hacer daño”, nos dijo. Yo le pregunté: “¿De dónde sois?”. “Yo vengo del cielo”, nos respondió”.

El espectáculo está montado a base de luz radiante para impresionar y volvemos a ver una figura transparente “como una copa de cristal llena de pura agua cuando el sol radiante pasa por ella” por tanto se utiliza el mismo procedimiento del holograma.

Lucía agregó que “la Señora vestía con un manto puramente blanco, con un borde de oro que caía hasta sus pies. En sus manos llevaba las cuentas del rosario que parecían estrellas, con un crucifijo que era la gema más radiante de todas. Nosotros no teníamos miedo, porque la presencia de la Señora sólo nos producía una especie de felicidad y un gozo confiado. “¿Qué queréis de mi?”, le pregunté. “Quiero que regreses aquí los días trece de cada mes durante los próximos seis meses a la misma hora. Luego te diré quien soy, y qué es lo que más deseo. Y volveré aquí una séptima vez”. Luego desapareció”.

La puesta en escena es todo blanco y luminoso símbolo de pureza, y como se trataba de extender el uso del rosario lleva uno de cuentas de cristal para que al chocar la luz con las cuentas y atravesarlas, produzca gran luminosidad y tal vez irisaciones, así como el crucifijo. Justo los aditamentos propios de la Iglesia, así que la Virgen no se sale del guión.

El rosario, en mi opinión, es el conjunto oratorio más aburrido y pesado de todos los que la Iglesia ha inventado, para que la gente nunca aprenda a orar bien, pero adormezca sus sentidos y así poder manipularlos fácilmente, es como un autohipnotismo en el cual puede uno quedar en estado de trance debido a la repetición monótona de la oración “Ave María”. Los lamas tibetanos novicios, utilizan este tipo de rezo, jaculatorias o mantras, como ellos le llaman, para que determinadas ideas penetren en la mente y se graben, es decir, se trata de una auténtica programación de la conciencia. Así mismo este método lo utilizan los predicadores espectáculo que proliferan en Norteamérica, llegando a caer en trance algunas personas. También lo utilizan los chamanes especialmente en Brasil, donde se mezclan ritos africanos con las religiones existentes.

Asombrados, los niños corrieron de regreso a su pueblo y anunciaron la aparición a todos los vecinos y familiares, pero casi nadie les creyó. Los niños, pese a algunas de las protestas de sus mayores, insistieron en que se les había ordenado a volver a Cova da Iria en el trece del mes siguiente. El párroco del lugar, el Padre Ferreira, sugirió que se les permitiera ir y que le llevaran a Lucia a él después para ser interrogada


La reacción de los niños es la esperada así como la de sus vecinos y el cura discretamente quiere luego hablar con la niña mayor para poder llevar el control de estos sucesos.

No hay comentarios: