Después de la realización de la cripta y el ábside, todavía en estilo neogótico, el resto del templo lo concibió en un estilo orgánico, que imita las formas de la naturaleza, donde abundan las formas geométricas regladas. El interior debía semejar un bosque, con un conjunto de columnas arborescentes inclinadas, de forma helicoidal, que crean una estructura a la vez simple y resistente. Gaudí aplicó en la Sagrada Familia todos sus hallazgos experimentados anteriormente en obras como el parque Güell o la cripta de la Colonia Güell y consiguió elaborar un templo estructuralmente perfecto a la vez que armónico y estético.
El templo es como una síntesis de los evangelios por los elementos representados y por el simbolismo.
Gaudí proyectó exactamente 18 torres.
• 12 Apóstoles.
• 4 Evangelistas.
• 1 Virgen María.
• 1 Jesús.
La jerarquía es importante: Las más bajas los Apóstoles y las más altas Los Evangelistas.
Cada uno aparece acompañado por su símbolo:
• Mateo → hombre alado.
• Marcos → león.
• Lucas → toro.
• Juan → águila.
Torre de María
Coronada por una estrella luminosa. Representa:
• la estrella de la mañana,
• la nueva creación,
• la maternidad divina.
Torre de Jesús
172,5 metros.
Gaudí decidió que no superase la altura de la montaña de Montjuïc porque la obra humana nunca debía superar la creación de Dios.