Seguidores

jueves, 16 de agosto de 2007

EL EMBARCADERO


Cuando vi en directo, por primera y única vez, la fantástica obra de Renoir EL EMBARCADERO, después de esperar cola casi una hora, se me pusieron los pelos de punta y mis lágrimas empezaron a fluir. Este poema refleja un poco lo que sentí.


Vibro cuando lo miro y contemplo,
tiemblo y gozo cuando lo analizo,
vuelvo a pasar si algo se me escapa.
Mi alma vuela como en el templo,
ante los vasos me paralizo
y cuando acabo tengo resaca.

Mirarlo es como una borrachera
Que te embriaga y llena de gozo,
Y te sientes como levitando.
Con mi mente sigo disfrutando
Al contemplarlo trozo por trozo
Y de Aline su bella pechera.

El toldo, el mar y las luces vivas,
Sol que ilumina el embarcadero,
Barandilla que sirve de apoyo
Al atractivo y fuerte remero,
siguiendo su mirada derivas
a sus pensamientos y embrollos.

Todos los personajes conversan
Animada charla disfrutando.
Comen, beben, reponiendo fuerzas,
A la diestra todos se condensan
Aún tu mirada no retuerzas,
Tu vista no fuerces ya mirando.

En verdad es una obra sublime
Que emociona, subyuga, te hechiza,
Te atrapa, sujeta y aferra
Por el mar, el aire y la terra,
Absorbe, amarra e hipnotiza,
Siendo así el placer lo que más prime.

Renoir bien sentía lo que hacía,
Sino a las pruebas me remito,
Quedó clara su filosofía.
Su figura es grande, ya es un mito,
Su obra canción plena, no vacía,
De fe, esperanza y alegría.

domingo, 22 de julio de 2007

LAS NUEVAS TENDENCIAS

En otros tiempos se producían movimientos, dentro de las Artes Plásticas, que llevaban a un grupo de artistas a buscar un camino nuevo en común, pero desde hace unas décadas los artistas buscan su camino sin que se establezcan unas líneas concretas a seguir. Producto de los diversos campos de experimentación/investigación en el sentido de probar/intentar/buscar sería la gran cantidad de cosas que se hacen hoy y a las que se pretende dar la categoría de obras de arte.

Antes, estaban perfectamente definidas las diferentes formas de expresión plástica y perfectamente delimitadas: pintura, escultura, orfebrería, ebanistería, talla, grabado, dibujo, artes gráficas, artes escénicas, ilustración, cómic, publicidad, etc. Ahora todo está mezclado y no hay quien distinga nada, ¿será producto de la llamada “fusión” que tanto éxito está teniendo dentro de la música actual?

En un soporte plano, podemos ver pegados elementos volumétricos que deberían ser bajorrelives y por tanto escultura o talla, también vemos letreros incluso luminosos y otros muchos efectos propios de la publicidad, se aplican hojas de periódicos y revistas o traspasan ilustraciones diversas, propias de las artes gráficas y a todo esto se le llama pintura (no se asemeja al cubismo); se pinta en lienzos o papel de grandes dimensiones al estilo y manera de lo que hasta hace poco era ilustración; vemos construidos recintos diversos y no siempre bien construidos, propios, no ya de la ebanistería sino de la carpintería y a veces de forma muy burda, incluso con cartón mal cortado y peor pegado, llamándole escultura; se llena una habitación de una serie de objetos, elementos comunes, desperdigados, propio de las artes escénicas y decorativas, les llaman instalaciones, a veces se decora o simplemente hay alguien que se mueve de extraña manera, a esto le llaman "perfomance" ni siquiera lo traducen a nuestro idioma -tal vez así tiene más importancia-, cogen un trozo de piedra, madera, hierro, etc. se le practican unos agujeros de formas muy simples o se doblan de alguna manera y le llaman escultura...


Esto lleva a la conclusión de que para ser artista, basta con hacer lo que a uno se le ocurra, como pueda, pero con intención de hacer arte y lo que uno haga ya es una obra de arte. Por tanto un pintor de paredes, un publicista, un fundidor, un diseñador de artes gráficas, un ilustrador, un carpintero, lleva uno de sus trabajos a una galería de arte y ya es un artista pintor o escultor. Es decir, cualquiera es artista, basta con creérselo.

Esto se parece mucho a los "actores" de El Gran Hermano, El Bus, Los Supervivientes, donde por actuar más o menos como son, sin haber estudiado arte dramático, sin aprenderse un guión, haciendo lo que salga y como salga, se consideran artistas, adquieren fama, ganan dinero, firman autógrafos, les llevan a la TV, salen en revistas, etc. Vamos, que basta con salir en el lugar establecido como exhibidor de arte, para que se considere arte lo que allí hay, aunque sea la idiotez más grande del mundo y el "artista" el más ignorante de todos.

Que estas gentes actúen así no me produce extrañeza puesto que cada cual hace lo que sabe aunque no sepa lo que hace, lo extraño es que estas actuaciones tengan éxito. ¿Será producto de nuestra ignorancia e incultura y por ello nos dan gato por liebre? ¿Este tipo de obras son realmente de arte?

En un establecimiento de “recuerdos” no “souvenir” como suele escribirse, compré un trozo de rama de carrasco en la cual estaba tallado un rostro policromado tipo geniecillo, y está claro que en ningún momento el artesano se ha considerado un artista a juzgar por el lugar de venta y por el precio unos 30 €. Allí había más de 30 obras que aunque el rostro era al mismo, al ser diferente el soporte parecían obras distintas. Estoy completamente convencido de que si estos trabajos hubiesen sido exhibidos en un galería de arte, el precio se habría multiplicado y se considerarían obras de arte. Para hacerlo más verosímil sería necesario un buen currículo y una crítica poético-psico-filosófica que queda muy bonita aunque no se entienda ni diga nada concreto sobre la obra.

Muchas obras de
Chillida consisten en grandes bloques de hierro o trozos de roca en los que se han practicado unos agujeros y unas hendiduras, en forma de laberinto, realizadas con una fresa. Desde el punto de vista de dificultad de visión espacial creo que un rostro humano es más complejo que definir un laberinto. ¿Porqué entonces estas piedras son obras de arte y los trozos de ramas de carrasco no lo son? Juzguen ustedes.


Conviene saber que
Chillida comenzó arquitectura
pero lo dejó por la escultura.





En el caso de la pintura tenemos a Rothko como “sumun” de la representación simplificada
¿Quién es capaz de valorar estas obras?

lunes, 16 de julio de 2007

EL NUEVO DADAISMO


Hace algún tiempo vi una exposición de cierto artista cuya obra consistía en unas típicas traviesas de madera de las utilizadas en las vías antiguas del ferrocarril. Su trabajo había consistido en enrollarles un alambre de hierro de 0.7 mm. de diámetro, las metió en la galería de arte y las expuso en posición vertical.

Este artista no es el único que hace cosas de este tipo y por ello da la sensación de que una de las nuevas corrientes del arte es que "obra de arte es todo elemento existente, desde el momento en que el artista lo aísla de su entorno habitual y lo exhibe en un entorno admitido públicamente como tal para exhibir obras de arte" y por lo tanto, "artista es toda persona capaz de tomar un elemento existente, aislarlo de su entorno habitual y exhibirlo en los entornos dedicados a la exhibición de obras de arte". Por lo cual "arte es el acto de aislar un elemento existente, de su entorno, y exhibirlo en un entorno admitido como artístico". Esto es lo que hizo hace mucho tiempo (1917) Marcel Duchamp con su FOUNTAIN.

Se deduce pues que, lo que convierte a un objeto cualquiera en obra de arte, es llana y simplemente la sala de exhibición. Es como en la Alquimia, metemos plomo en el crisol y se transforma en oro. Y nunca mejor dicho, pues esta transmutación de objeto vulgar de poco valor material, por el simple hecho de exhibirlo en una sala de arte, pasa a valer mucho dinero que se repartirán entre "el artista-alquimista" y "el galerista-crisol".

Creo que lo mismo que sucede con las artes plásticas está sucediendo con las artes escénicas: teatro/cine/espectáculo. Antes nadie hubiera imaginado que el simple hecho de ponerse a observar lo que sucede dentro de una casa o un autobús, fuese una obra de teatro, una película o un espectáculo, pero hoy la televisión nos lo muestra como tal y, lo que es peor, con éxito de audiencia.

Siguiendo con mi teoría anterior, lo que hace que unas vivencias-convivencias, se transformen en teatro-cine-espectáculo, es el simple hecho de sacarlo de su entorno: en vez de verlo en directo, lo vemos en nuestro televisor; entorno aceptado para ver teatro-cine-espectáculo. Vuelve a producirse la transmutación.

En síntesis, antes el artista era la persona capaz de plasmar, en un soporte determinado, una idea, producto de su mente, gracias a una serie de técnicas aprendidas y otras descubiertas gracias a su investigación. Ahora para ser artista, basta con coger una cosa y exhibirla en una galería de arte o montar unas cámaras de cine-tv y exhibirlas por un televisor. ¿Qué está pasando? ¿Es esto arte?

viernes, 29 de junio de 2007

CARAVAGGIO








    









Tuve el placer, hace algún tiempo, de poder ver de cerca unas cuantas obras de este genial pintor, unas quince, que se exponían en el Museo del Prado.


Michelangelo Merisi, pues ese era su auténtico nombre (1571-1610) vivió con pasión su rebeldía, su arte y su inconformismo, lo que le llevó a complicarse la vida con peleas, juicios, condenas y huidas hasta alcanzar la muerte, pero nos legó su arte innovador, dramático y apasionado como él.



Resulta chocante que hoy se hable de hiperrealismo respecto a muchas obras que, bajo el prisma visual, pueden resultar fotográficas. Pero nada tan real como la obra de Caravaggio que, ya en su tiempo, sus detractores le tachaban de demasiado realista, por mostrar a sus modelos/personajes con unos gestos que escapaban de las poses al uso, para mostrar toda la pasión que el ser humano puede manifestar: ira, miedo, preocupación, sorpresa, simpatía, complicidad, deseo, dolor, etc. No hay más que ver su obra.

Contemplen Judit y Holofernes y verán reflejados en el rostro de Holofernes miedo, dolor, sorpresa y en Judit temor y placer por salirse con la suya. La vieja de la derecha claramente rabiosa, está pensando: ¡córtasela! . Mientras, prepara el delantal para recoger la cabeza. 



De igual forma en el Sacrificio de Isaac podemos ver el horror de Isaac y la turbación de Abraham que está dispuesto a cumplir el mandato de Yavé aunque le duela.

Y que decir de la Salomé con la cabeza de San Juan Bautista, el placer contenido de haber conseguido su trofeo. La cabeza del Bautista absolutamente real en su gesto y coloración que hace suponer, creer o imaginar, que alguna cabeza cortada tuvo que ver.

Sus Músicos adolescentes muestran en sus rostros esa sensualidad y deseo erótico-provocador propio de la edad, jamás representado con tanto realismo.

Nada voy a comentar sobre su técnica que era prodigiosa tanto en su dibujo y composición como en el color y la forma de aplicarlo, aunque no se conocen dibujos suyos, ni parece que los realizara sobre el cuadro, salvo unas incisiones que le servían de referencia al pintar.

Este misterio, la inexistencia de dibujos de Caravaggio ha sido descubierto por David Hockney que lo expone con claridad en su libro EL CONOCIMIENTO SECRETO de Editorial Destino ISBN 84-233-3335-3. David ha experimentado con la llamada “cámara clara”, un sistema de lentes que a semejanza de la cámara oscura que utilizó Canaletto, permite proyectar sobre una superficie la imagen que se tiene delante pero sin necesidad de oscuridad absoluta. Por esta razón no necesitaba dibujar, pues bastaba con realizar unas marcas en el lienzo o tabla para tener unos puntos de referencia de la posición que ocupa el modelo o motivo que estaba pintando. El sistema era semejante a utilizar hoy un proyector de diapositivas pero con la imagen viva del

modelo. Aunque a primera vista se piense que así puede pintar cualquiera, nada más lejos de la realidad, pues el color que uno pone sobre el lienzo está modificado por el que se proyecta y además la sombra que uno proyecta, con la mano y el pincel, sobre el lienzo, cambia continuamente la imagen que el pintor ve. Para que la imagen proyectada se viese con claridad era necesario un fuerte contraste de luz, por esto el particular estilo que se dio en llamar “tenebrismo” o “caravagismo”

Sus cuadros parecen fotografías prodigiosas de dramas y situaciones trágicas que se magnifican gracias a la luz y fuertes contrastes de la escena, así como debido a su potente colorido. Otras obras como Baco y Los músicos, parecen invitar al espectador a ver realizadas sus fantasías eróticas.





Para terminar quiero llamar la atención sobre un cuadro donde sobresale especialmente la complicidad manifestada en el rostro de los dos personajes: estoy refiriéndome a La Buenaventura. El realismo de los vestidos es asombroso, pudiendo percibirse el tipo de tela utilizada en los mismos, pero descubrí algo muy sutil y que denota el empeño realista de Caravaggio: Las uñas de la zíngara se ven en su borde final ligeramente oscuras, ¡claramente sucias! Por contraste, en el caballero están perfectamente limpias.

sábado, 23 de junio de 2007

AYER, HOY Y MAÑANA

Antonio's podcast

Give it a listen!

AYER, HOY Y MAÑANA




Enjoy! -- Antonio Sanchez-Gil

LA CENA

Llegó el encuentro y la despedida. Después de todo un curso con la lengua fuera, llegó el momento de descansar y de encontrarnos "en vertical" como se dice en la radioafición. Algunas sorpresas, todas agradables, al conocer el aspecto de compañeras/os de los que no teníamos imagen. Ni que decir que fué una noche memorable, a pesar de que por poco nos quedamos afónicos al tener que forzar la voz para escucharnos, ya que cerca de nuestra mesa había un numeroso grupo de adolescentes que, como es de ley, se hacían notar. Hablamos del curso sufrido por ambas partes, alumnos y profesores, de fútbol, pero no desde la visión del forofo sino desde la atalaya del pragmático, de padres, hijos, abuelos y nietos, de la educación en general y de las formas en particular... Mi agradecimiento a nuestra profesora Esperanza que tuvo el detallazo de darse una paliza de más de 10 horas de viaje para estar con nosotros en la cena, con el síndrome de viajar en contra del Sol, sobreponiéndose a su propia naturaleza que le forzaba a irse a la cama a dormir, sabiendo que ha de volver a EE.UU. para traerse a su familia...Eso es amor docente. A Álex que se vino desde Sevilla, por los pelos, encargando hace tres semanas, el último billete del AVE que quedaba sin coger por los forofos futboleros. A Florencio que viajó desde Guipúzcoa y Miguel Ángel desde Cuenca; los demás lo tuvimos más fácil por vivir en la provincia de Madrid. Habría sido estupendo que hubiéramos estado todos pero estuvimos unos pocos en representación de todos. Al final creo que superamos en volumen acústico al grupo de adolescentes, pero no obstante, ante las dificultades para escuharnos a más de tres cuerpos de distancia, la poesía que había preparado para este evento no la pude leer, por lo cual la pongo aquí a título póstumo.


AYER, HOY Y MAÑANA Rememorando los tiempos antiguos Cuando el enseñar era cosa de maestros, Ellos imitaban a los ancestros, Porque sus medios eran exiguos. Era la voz su medio principal, Las ideas en la pared se fijaban, Los alumnos al papel las trasladaban, La escuela solía ser lo cardinal. Túnel del tiempo, todo lo transformas, Se acabaron la tiza y la pizarra, Las técnicas navegan en gabarra Que en el futuro tendrán otras formas. Vinieron dibujos en las filminas Y la música en discos de pizarra, Diapositiva que la foto agarra, La radio narra la verdad supina. Los proyectores que proyectan todo: Imágenes, consignas e ideas, Suben y bajan como las mareas, Todo se transmite de cualquier modo. Y de pronto aparece la TV, Audiovisuales desde entonces llaman, En las escuelas las ideas manan Escritas en las cintas que yo tuve. Pasando el tiempo se habla de analógico, Cuando comienza la era digital, Pues aunque todo parezca muy lógico, Llegó la separación marital. Llega Sinclair con la computadora, ZX81 vemos, Con el Spectrum técnica cogemos, MSX la imagen adora. Todos estos eran incompatibles, Por esta causa el PC nació, Cuando el docente lo posible vio, Analizó todo lo convertible. Aparecen cedés con los sonidos Y con imágenes en movimiento, Los docentes están desprevenidos, De nuevo nos dominan otros vientos. En esta vertiginosa carrera, En la cual el docente siempre pierde, No sabe cual es la mejor manera Y alguno en su ignorancia bien se yergue. Cuando todo parece controlado, Aparecen las redes de Internet, Solo algunos se sacan el carnet, Pensando que el esfuerzo ha molado. Empezamos a usar la telaraña Confiando en la diosa Fortuna, Y consiguiendo, aquel que bien se apaña, Domesticar arañas una a una. Al final al e-learning llegamos, Que es la plataforma de lanzamiento, Y la inquietud que todos albergamos Vuelve a volar con este nuevo viento. Pero vemos que este no es el final, Detrás de la web 2 otras acechan, En el sistema se abren otras brechas Y sabemos que no es tema marginal. Preparaos todos los enseñantes, Lidiad esta batalla sin cuartel, Aunque ahora cerremos el cartel, Mañana explotarán los detonantes. Antonio Sánchez-Gil

domingo, 17 de junio de 2007

A UN ARTISTA INTELECTUAL

Lo que sigue es la respuesta que di a un artista plástico que consideraba que "por fin el artista es un intelectual que solo fabricaba ideas, pues para pintar, esculpir, grabar, etc. están los profesionales que saben las técnicas sin ser artistas"


Entiendo que no podemos vivir solo de intenciones y de ideas, es preciso que tengan realización, si no, las ideas no son nada. Conozco a mucha gente que tiene grandes ideas y otras con muy buenas intenciones, pero se quedan solo en eso y nada realizan. Muchas cosas de las que se presentan en Salas de Exposiciones y Ferias, son solo ideas, bosquejos de una obra posible que nunca se llega a realizar.

Los bocetos de Sorolla podrían hoy considerarse como obras abstractas, pero son solo el bosquejo de la idea correspondiente a una maravillosa pintura que después realiza a buen tamaño. Ahora ese bosquejo los artistas posmodernos y/o los mal llamados contemporáneos (hay otros artistas de ahora
que hacen cosas muy diferentes y no los llaman contemporáneos), lo hacen directamente en grandes dimensiones y quieren hacer creer que es la obra definitiva y acabada, seguramente porque no son capaces de realizarla de otra forma.

Adán puso nombre a los animales para tener dominio sobre ellos. Lo innombrable es como la nada, puesto que el nombre lo define y por ello si es indefinido es inaprensible, incomprendible, casi inexistente. Los israelitas construyeron un becerro de oro porque no comprendían a un dios sin forma, imagen, figura. Una cosa no es, si no se define, aunque esté. No se puede comprender si no se puede expresar.

Acaso los artistas como tu, prefieren que el arte se siga considerando como indefinible, incomprensible, inaprensible, porque de ese modo pueden hacer lo que pueden, que no lo que quieren, sin que tenga que ser mucho, y sin embargo se les supervalore.

El arte debe ser por ello aprensible, comprensible y definible y lo es para algunos, solo que callan su opinión y emiten esas críticas también incomprensibles, porque les interesa ya que viven de ello y no van a matar la gallina de los huevos de oro.

No ser capaz de definir algo no significa que sea indefinible, no ser capaz de explicar algo no significa que sea inexplicable, no ser capaz de comprender algo no significa que sea incomprensible.

Un trasgresor no es necesariamente un artista. Un niño puede coger una mierda de perro de un parque y llevarla a su papá para exponerla en una galería de arte ¿ es un genio? Pues cierto “artista” metió mierda de ciertas personas en una lata y las vendió como obras de arte. Sin duda era un artista como vendedor pero no como plástico. Duchamp fue más un trasgresor que un artista plástico, pero sí fue un intelectual cuando dijo aquello del “coeficiente de arte”.

Del proceso creativo nace la idea y esta idea debe plasmarse en una obra de arte, científica, técnica, literaria, musical o de la índole que sea, pues no crean solo los artistas plásticos. Si no se plasma la idea no sirve para nada y si se plasma de forma rudimentaria sirve para poco, salvo que el marketing y “el mercado” sean capaces de venderla. Pero ya el mérito es del marketing, no del artista. Evidentemente los ignorantes no se percatan de la diferencia y los artistas no quieren verla, pero los que intervienen en el proceso de venta si lo saben.

Es posible que lleves razón en eso de que en las salas de exposiciones “se muestra el final de un proceso intelectual que sólo es la punta del iceberg de todo el proceso creativo” porque yo creo que se han quedado con todo dentro del cerebro porque lo que se ve fuera es poca cosa. Yo, en una obra de arte espero ver el iceberg entero, no la punta solo.

El hecho de pensar puede ser un acto intelectual en algunas personas pero no en todas, aunque esta se considere artista. Como decía Jesucristo: “Por sus obras los conoceréis” y ciertamente sus obras no me demuestran que sean intelectuales. Pueden ser atrevidos, extravagantes, morbosos, trasgresores, pero no intelectuales.

Por supuesto, alguien puede exponer una idea que no sea comprendida por quienes no tengan una formación semejante o conozca la materia en ciernes y su vocabulario, pero precisamente en artes plásticas, se da con frecuencia la circunstancia de que el artista es el que menos sabe de su obra, porque el hace lo que le sale, lo que le viene a la mente y no se hace más planteamientos. Por tanto, lo de acto intelectual a estos les viene grande.