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domingo, 14 de diciembre de 2025

LA ESCULTURA DE LOLA SANTOS

 



Soy consciente de que la escultura es una disciplina de la que se bastante menos que de pintura, así que lo natural es que se me escapen cosas que un escultor vería claramente de los valores y características de la escultura.

Sus creaciones, normalmente se materializa en figuras femeninas, algunas masculinas y en parejas. También animales, simplificando la forma, como toros y palomas, llegando así a la abstracción.






En primer lugar, aprecio que Lola utiliza variadas formas de resolver los volúmenes:

1.      -Correctamente anatómica en formas y proporciones del desnudo.

2.      -Formas estilizadas, alargadas hasta un canon de 11 cabezas, tal como hacía El Greco en su pintura. Esto da una sensación de elegancia, sensibilidad y espiritualidad a sus creaciones.

3.      -Formas abstractas en volúmenes simplificados.

4.      -Bajorrelieves.

 




En cuanto a materiales utiliza arcilla, dados sus orígenes como ceramista, usando la técnica del modelado y, a veces, el acabado es en terracota o bien en bronce mediante la técnica de la cera perdida. Algunas de sus esculturas, especialmente en bronce, el acabado aporta esmaltados en determinadas partes como el vestido de las mujeres.

Los desnudos unos son completos y en otros casos suprime piernas, brazos y/o cabeza.






Esta variedad le permite jugar con la luz y la textura, creando obras que parecen “dialogar con la materia” y que van desde lo figurativo (torsos, retratos, animales) hasta lo abstracto.

 





Lola busca “indagar en el interior de uno mismo” y traducir sentimientos en gesto y movimiento. Sus esculturas, a menudo de gran formato para jardines o espacios públicos, combinan una elegancia formal con una sensibilidad casi poética. La crítica destaca su capacidad para capturar la belleza de un gesto o una emoción mediante una “extrema sencillez formal” que, sin embargo, no resta fuerza expresiva.






En resumen, la obra de Lola Santos se sitúa en la escultura contemporánea española como una propuesta que une la tradición cerámica con una visión moderna, resaltada por una técnica impecable y una constante búsqueda interior que se refleja en cada pieza.

 

 






 

viernes, 12 de julio de 2024

ARTE Y PODER

 




Tomando conciencia de las obras de arte existentes en el mundo


Las obras de arte que encontramos en el mundo fueron realizadas por los grandes artistas de la historia y costeadas por los poderosos de cada época, pero ¿de dónde les venía el dinero necesario?

Si hablamos de los egipcios con sus pirámides y templos, su construcción debió resultar muy barata pues los trabajadores eran esclavos cuyo costo para el faraón era su alimentación y vestimenta, y en esta última no se gastaban mucho.

Continuando con los griegos y sus infinitos monumentos como templos y palacios, amén de las esculturas, salvo a los artistas escultores y arquitectos que recibían unos emolumentos más altos, el resto de obreros eran semiesclavos e igualmente sucedía con los romanos.

 Si continuamos con el medievo, los reyes y sus ayudantes, condes, duques, marqueses y gente del buen vivir, se nutrían del trabajo de la plebe como agricultores, pastores y artesanos con los impuestos transformados en diezmos y primicias en lo cual se incluía la Iglesia Católica en Europa. Gracias a esos impuestos recogidos de sus “esclavos”, esta élite, tenía castillos, palacios y obras de arte que los decoraban.

En el Renacimiento siguió ocurriendo lo mismo solo que el gusto era más refinado gracias a los artistas a los que pagaban mejor que en época anteriores pero seguían explotando al resto de la misma manera.

Llegado el siglo XIX se institucionalizó el sistema de enseñanza, alfabetizando a la población y trayéndose a las fábricas a mucha gente que dejaba el campo como lugar de trabajo. La “nobleza” pasó a ser la burguesía que al enriquecerse con las fábricas, de manera directa o indirecta alcanzó un estatus que le permitía disfrutar de los lujos artísticos antes reservados a la nobleza. No obstante, los de abajo seguían siendo esclavos a sueldo.

En la actualidad, los poseedores de grandes capitales de inversión, familias de grandes banqueros, los grandes directivos de las grandes corporaciones empresariales, tales como las petroleras, eléctricas y grandes fábricas, algunos políticos son la nueva burguesía. Estos son ahora los nuevos destinatarios de las creaciones artísticas, sean mansiones, palacios, yates, aviones, etc. decorados con obras de arte de las diversas especialidades.

Como puede deducirse, los ricos son ricos gracias a sus habilidades para crear necesidades a los pobres, a los que se les venden los productos que ellos mismos fabrican, pero que estos reciben unos salarios muy ajustados para que ellos obtengan unos beneficios desorbitados. De esa manera, aunque nosotros seamos los que realizamos de manera directa el trabajo que hace posible los productos, la diferencia de capital conseguido sigue siendo muy desproporcionada, haciéndose ellos muy ricos y nosotros muy pobres.

La reflexión final que me hago es, si los beneficios económicos obtenidos de cualquier negocio se repartieran de manera más equitativa entre todos los intervinientes en el mismo, es claro que ellos, los ricos, los dueños, no obtendrían ganancias tan altas y entonces no podrían poseer tantas casas, palacios o villas tan artísticamente decoradas, lo que tal vez repercutiría en que otros muchos podrían tener acceso a la posibilidad de tener mejores casas decoradas con obras de arte aunque no fuesen muchas y eso daría trabajo a más artistas aunque no fuesen a niveles excelsos, todo estaría más repartido aunque no se pudieran construir los macromonumentos que hoy poseen la élite, pero que seguiría teniendo la Banca, la Iglesia y el Estado. Es evidente que todos los edificios tales como palacios, templos y demás posesiones de la Iglesia salen también de nosotros, los de abajo y lo mismo los que construye o adquiere el Estado.

En resumen todo lo que la élite, la Iglesia y el Estado poseen, sale de nuestros bolsillos, de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo, de lo que nos deberían dar y no nos dan, de lo que nos piden y de lo que nos roban. Así de sencillo. Este es el orden social que venimos sufriendo desde los sumerios y que dada la ignorancia y la despreocupación nuestra, seguirá permaneciendo por los siglos de los siglos. Por ello pienso que todas las obras de arte existentes también son algo nuestro.

miércoles, 22 de febrero de 2023

EL ARTE ES EL ARTE DEL ENGAÑO

 







El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para expresar una visión sensible acerca del mundo, ya sea real o imaginario. Mediante recursos plásticos, lingüísticos o sonoros, el arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones.

El arte es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado con una finalidad estética y también comunicativa, mediante la cual se expresan ideas, emociones y, en general, una visión del mundo, a través de diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros, corporales y mixtos.

No hay que confundir el arte con la artesanía pues el artesano es aquel que reproduce múltiples obras y las comercializa, mientras que, tradicionalmente, se considera que el arte se basa en obras únicas e irrepetibles.

Personalmente considero que las Bellas Artes es el arte de engañar a los sentidos de los demás y cuanto mejor los engañes más éxito tendrás, mejor te considerarán.

Cada día más, el arte se nutre de las ciencias y las tecnologías para engañar mejor, facilitando su ejecución y aumentando las posibilidades de expresión.

Las Bellas Artes tienen varias formas de expresarse como son: Artes plásticas (vidrio, grabado, cómic, dibujo, pintura), Música (canto, instrumental, canciones), Literatura (prosa y poesía), Artes escénicas (Teatro, Cine), Ilusionismo, Danza, Arquitectura, Escultura (orfebrería, bajorrelieves, numismática), Ebanistería y Cerámica.

Si analizamos la pintura, está claro que cuando hablamos de pintura figurativa realista, estamos hablando de imitar a la realidad y es verdad que la pintura de los grandes, especialmente, son obras que engañan nuestra vista y nos hace creer que aquello es real. Añadamos a esto una bella composición, atractivos colores, especiales efectos de luz, resalte de los volúmenes…y el engaño es perfecto con el añadido del disfrute de su contemplación. Esta es una de las artes que entran por la vista.

Cuando escuchamos una composición musical o bien una canción, trae a nuestra mente vivencias propias, sensaciones varias, que nos transportan a un mundo imaginario, normalmente de ensueño, maravilloso, que nos puede producir, aceleración de los latidos de nuestro corazón, deseos de encontrarnos con nuestra persona amada, recordarnos algún viaje y hacérnoslo vivir de manera intensa…engañándonos totalmente, pues lo que entra por nuestros oídos son solo sonidos de determinadas frecuencias que se enlazan de una determinada manera, con una bella armonía y cadencia.

La literatura, sea prosa o poesía y del género que sea, lo cierto es que cuando leemos, nuestro cerebro crea las imágenes y situaciones que el autor ha planeado y nos convertimos en una pantalla mental donde se realizan los hechos que se narran, a pesar de que los hechos y sucesos no los vemos directamente con nuestros ojos sino que los forjamos en nuestra mente acorde con la descripción que realiza el escritor, por tanto es un auténtico engaño, pues solo son frases, palabras y letras, nada más.

El Teatro es una representación de unos determinados hechos o vivencias, en un escenario, de unos supuestos personajes, encarnados por unos actores y actrices, basados en un guión que ha creado un escritor. Si la representación está bien hecha, los espectadores, al contemplar lo que sucede en el escenario, llega un momento en que lo sienten como si fuera real, y percibirán los mismos sentimientos que los actores y actrices transmiten, como si todo fuera real, emocionándose con ellos. Por tanto nos vuelven a engañar y manipulan nuestras sensaciones, sentimientos y emociones. Lo mismo sucede con el cine, aunque hay dos diferencias importantes: 1. Aquí las imágenes que observamos son planas, proyectadas sobre una pantalla, con cierta semejanza a un cuadro pero donde los personajes parecen vivos y en movimiento. 2. Los fondos son más variables que en el teatro y con visos de realidad, sean habitaciones, edificios, calles, ciudades, cielos, etc.

La Danza es una forma de transformar las sensaciones, sentimientos y emociones en movimientos del cuerpo para que estos movimientos transmitan al espectador esas sensaciones, sentimientos y emociones que presuntamente transmite la música al danzante y que él expresa. Tiene ciertas connotaciones semejantes al teatro. La danza también nos hace soñar en vivencias propias o imaginarias y nos vuelven a engañar, en esta ocasión son unos cuerpos en movimiento en armonía y sintonía con una música, se realice en un escenario o en una pista de hielo.

La Escultura representa normalmente a personas pero también a animales y a pesar de que habitualmente se realiza sobre piedra o mármol, por tanto monocromo, los grandes escultores te hacen sentir que la figura está viva por la perfecta imitación de las formas, la pose y la mirada, llegando a plasmar, mediante la expresión, los sentimientos de la figura que representan. Cuando se trata de talla en madera policromada, el verismo es tal que llegas a creerte que es una persona viva y real. También ahora se realiza mediante polímeros de manera que se imita perfectamente hasta la textura de la piel. Nuevamente nos vuelven a engañar.

La Arquitectura se diferencia de otras artes en que la obra tiene además una utilidad muy importante y es que resulta ser el lugar en el cual viven personas, en su interior, además de ser un disfrute su contemplación, pero no todas las obras arquitectónicas son una obra de arte. Sin embargo una obra de arte arquitectónica, no solo tiene de alguna forma connotaciones escultóricas sino que también puede contener esculturas, bajorelieves/altorelieves, pinturas y literatura pues algunos edificios pueden contener escritura como el caso de la arquitectura árabe.

De igual forma la ebanistería y la cerámica unen su arte a su utilidad, el primero como contenedor de cosas como ropa y otros objetos o como soporte para comer y escribir o sentarse o tumbarse, y la segunda normalmente utilizada para contener comida, líquidos o plantas. El hecho de su utilidad parece que le quita un gran porcentaje de engaño, aunque estas obras estén decoradas.

El Ilusionismo es el arte de engañar por antonomasia, pues vemos en un escenario o pista, como aparentemente por arte de magia, ocurren cosas imposibles: objetos, animales o incluso personas que aparecen y desaparecen, objetos que se transforman en otros diferentes o que cambian de lugar de forma invisible, adivinación y premoniciones, aunque solo se trata de trucos muy bien urdidos y además hoy con ayuda de la tecnología más avanzada.

Así que podemos decir que el arte es la manera más sublime de engañar a nuestros sentidos.

sábado, 21 de mayo de 2022

ARTE Y PODER





Las obras de arte que encontramos en el mundo fueron realizadas por los grandes artistas de la historia y costeadas por los poderosos de cada época, pero ¿de dónde les venía el dinero necesario?

Si hablamos de los egipcios con sus pirámides y templos, su construcción debió resultar muy barata pues los trabajadores eran esclavos cuyo costo para el faraón era su alimentación y vestimenta, y en esta última no se gastaban mucho.

Continuando con los griegos y sus infinitos monumentos como templos y palacios, amén de las esculturas, salvo a los artistas escultores y arquitectos que recibían unos emolumentos más altos, el resto de obreros eran semiesclavos e igualmente sucedía con los romanos.
Si continuamos con el medievo, los reyes y sus ayudantes, condes, duques, marqueses y gente del buen vivir, se nutrían del trabajo de la plebe como agricultores, pastores y artesanos con los impuestos transformados en diezmos y primicias en lo cual se incluía la Iglesia Católica en Europa. Gracias a esos impuestos recogidos de sus “esclavos”, esta élite, tenía castillos, palacios y obras de arte que los decoraban.

En el Renacimiento siguió ocurriendo lo mismo solo que el gusto era más refinado gracias a los artistas a los que pagaban mejor que en época anteriores pero seguían explotando al resto de la misma manera.

Llegado el siglo XIX se institucionalizó el sistema de enseñanza, alfabetizando a la población y trayéndose a las fábricas a mucha gente que dejaba el campo como lugar de trabajo. La “nobleza” pasó a ser la burguesía que al enriquecerse con las fábricas, de manera directa o indirecta alcanzó un estatus que le permitía disfrutar de los lujos artísticos antes reservados a la nobleza. No obstante, los de abajo seguían siendo esclavos a sueldo.

En la actualidad, los grandes directivos de las grandes corporaciones empresariales, tales como las petroleras, eléctricas y grandes fábricas, son la nueva burguesía, así como algunos de los inversores que suelen ser especialmente banqueros. Estos son ahora los nuevos destinatarios de las creaciones artísticas, sean mansiones, palacios, yates, aviones, etc. decorados con obras de arte de las diversas especialidades.

Como puede deducirse, los ricos son ricos gracias a sus habilidades para crear necesidades a los pobres, a los que se les venden los productos que ellos mismos fabrican, pero que estos reciben unos salarios muy ajustados para que ellos obtengan unos beneficios desorbitados. De esa manera, aunque nosotros seamos los que realizamos de manera directa el trabajo que hace posible los productos, la diferencia de capital conseguido sigue siendo muy desproporcionada, haciéndose ellos muy ricos y nosotros muy pobres.
La reflexión final que me hago es, si los beneficios económicos obtenidos de cualquier negocio se repartieran de manera más equitativa entre todos los intervinientes en el mismo, es claro que ellos, los ricos, los dueños, no obtendrían ganancias tan altas y entonces no podrían poseer tantas casas, palacios o villas tan artísticamente decoradas, lo que tal vez repercutiría en que otros muchos podrían tener acceso a la posibilidad de tener mejores casas decoradas con obras de arte aunque no fuesen muchas y eso daría trabajo a más artistas aunque no fuesen a niveles excelsos, todo estaría más repartido aunque no se pudieran construir los macromonumentos que hoy poseen la élite, pero que seguiría teniendo la Iglesia y el Estado. Es evidente que todos los edificios tales como palacios, templos y demás posesiones de la Iglesia salen también de nosotros, los de abajo y lo mismo los que construye o adquiere el Estado.

En resumen todo lo que la élite, la Iglesia y el Estado poseen, sale de nuestros bolsillos, de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo, de lo que nos deberían dar y no nos dan, de lo que nos piden y de lo que nos roban. Así de sencillo. Este es el orden social que venimos sufriendo desde los sumerios y que dada la ignorancia y la despreocupación nuestra, seguirá permaneciendo por los siglos de los siglos. Por ello pienso que todas las obras de arte existentes también son algo nuestro.

jueves, 29 de julio de 2021

LA MATRIX DE LAS ARTES PLÁSTICAS


Ya he escrito varias veces sobre la estructura social, económica y política del mundo, según mi personal y documentado punto de vista, hoy os hablaré de mi visión/reflexión sobre las Artes Plásticas y las redes sociales, donde “nada es verdad salvo alguna cosa” como dijo en su día el Presidente del Gobierno saliente que también dijo muchas veces “ …esa persona de la que usted me habla…” así va todo, a base de mentiras.
También he escrito sobre la situación de las Artes Plásticas en España a nivel general, pero hoy voy a hablar específicamente de ello en las “redes sociales” especialmente en Facebook.
Todos publicamos nuestras fotos correspondientes a nuestras obras para dar a conocer nuestro trabajo y muchos, no solo para darlo a conocer, sino con la intención y deseo de vender o de que alguien se fije en nosotros y nos lance al estrellato, pero la realidad es mucho más prosaica y ese sueño nuestro es eso, un sueño y nada más.
Lo primero que debemos analizar es quienes ven nuestras fotografías y con que intenciones o con que motivaciones. Esto nos aclarará el resultado.
Antes de la existencia de Facebook existieron una variedad de redes en las que me metí y eran grupos cerrados, como el grupo NING y otros que ya no recuerdo el nombre. Yo estuve en grupos de poesía y de pintura, por tanto estábamos entre colegas y éramos grupos cortos de poco más de 100 miembros. Había una gran comunicación y comprensión donde cada uno mostraba lo mejor de si mismo, pero evidentemente no había posibilidad de ventas ni de trascendencia hacia el exterior.
Cuando llega Facebook pasamos a miles de grupos y a miles de miembros por grupo. Al masificarse, lo que sucede es que aunque en cada grupo haya miles de miembros, solo una centena, como mucho participa, aunque sean pocos más los que muestran sus trabajos, de esa centena, un 10 % a un 20 % o pocos más son los que ponen ME GUSTA y un 10 % de los ME GUSTA hacen un comentario.
Por otra parte hay que considerar que el porcentaje superior de los participantes en los grupos son, somos, artistas plásticos, estamos entre colegas, por tanto las ventas están descartadas, salvo alguna rara excepción. El resto de la gente, los no artistas, ven nuestras obras, salvo honrosas excepciones, sin mayor interés que verían fotos de paisajes, de fiestas o de artistas de cine o figuras del deporte, la razón es muy simple a nadie nos han formado en el tema ARTE, por tanto la ignorancia del mismo es supina y por ello la valoración del mismo es casi nula.


LA MATRIX DE LAS ARTES PLÁSTICAS parte 2
Puesto que lo que gusta en si es la fotografía, hay un reflejo condicionado de ver revistas del corazón especialmente, donde lo que vemos son retratos de los famosos, por esa razón si pintas retratos y son fotográficos, tendrás muchos ME GUSTA. El paisaje también gusta mucho, especialmente a los habitantes de las grandes ciudades, por la carencia del mismo es objeto de deseo y, en el ambiente rural por lo contrario, porque es lo que más conocen pues lo ven todos los día, e igual pasa con las marinas y las naturalezas muertas, pero cuando sales de esto la cosa cambia, ya no es tan votado y especialmente los desnudos que, para mucha gente, es un tema tabú, especialmente para Facebook que se dedica a bloquearnos, porque alguien denuncia como tema inapropiado o porque el algoritmo da la alarma.
Dado que el siglo XXI es el siglo del vídeo y de la prisa, no solo hay poca gente que comente, es decir que escriba sino que la mayoría tampoco lee y cuando pones una fotografía con mucho texto, más del 90 % se echa para atrás y lo sé porque he hecho el experimento y la foto del mismo cuadro puesta con texto y sin él, la más votada es la que no tiene texto, hasta el doble, hablo de poner ME GUSTA.
Personalmente, hasta hace unos meses, a las obras que me gustaban les hacía un pequeño análisis a manera de comentario y, lógicamente decía los que veía, pero a algunos no les gustaba más que las alabanzas y cuando les decía algo que no les gustaba, su reacción pasaba desde la respuesta airada a la total ignorancia y mudez a mi comentario, con lo cual he decidido no comentar a casi nadie, le pongo un sticker y nada más.
La reacción de los colegas es muy variada, pues verás a compañeros que realmente les gusta tu trabajo y lo admiran, una minoría, otros en cambio se sienten celosos o envidiosos y pueden detractarte y finalmente para la mayoría eres totalmente indiferente. Aquí la diferencia está en los ya consagrados y que son muy fotográficos o hiperrealistas, pues entre los que estamos por debajo de ellos tienen muchos admiradores. Tengamos en cuenta que la ignorancia del ARTE también está entre los artistas plásticos que no han tenido escuela, tienen la sensibilidad y cierto nivel de conocimientos variables.
Ante tanta oferta y siendo la mayoría aprendices autodidactas, y lo digo con todo el respeto, pues en realidad todos somos aprendices y autodidactas después del aprendizaje, los cazatalentos no se pasean por Facebook a la búsqueda de valores, pues persiste la tradición de galerías y marchantes, aunque profesionales queden pocos.
Respecto a galerías y concursos ya sabéis mi opinión, así que no voy a repetirme.
Así que no debemos engañarnos con la MATRIX de las redes sociales, para mí la conclusión es simple, la exhibición de fotografías de nuestras obras en Facebook, Instagram o Twiter, solo sirve para entretener al público en general, para el disfrute de las almas sensibles y las que tienen cierto nivel de conocimientos sobre arte, para que todos los artistas veamos lo que hacen nuestros colegas, para satisfacer nuestro ego, y poco más. Que nos pongan muchos ME GUSTA o pocos es irrelevante salvo para algunos pocos que han sabido crearse una muy buena imagen, donde no solo cuenta lo que pintan y como pintan sino también como son como personas.

martes, 2 de febrero de 2021

ANÁLISIS DEL MERCADO DEL ARTE

 Después de las preguntas que os he hecho a través de facebook os diré como veo el panorama y lo que considero que podría ayudarnos. Pero vosotros podéis aportar vuestras ideas pues todos vamos en el mismo barco.






Si nosotros no cambiamos no cambiará nada por si solo, si cambiamos solo unos pocos tampoco cambiará nada, si cambiamos la mayoría las cosas cambiarán poco a poco, pero si cambiamos todos al unísono todo cambiará más rápido.

En mi opinión, no exponer, por si solo, no resuelve el problema, pero contribuye a corto/largo plazo, a cambiar el sistema actual de exposición/ventas, aparte de ahorrar dinero gastado inútilmente, a algunos les servirá para que aprendan como llevar su negocio de forma que contribuya a la proyección del artista, ese debería ser su trabajo y no simplemente alquilarte la sala para colgar los cuadros.

El problema no es solo de las artes plásticas sino que se ha extendido casi a todas las artes. En literatura, las editoriales, eres tú quien las contrata a ellas para que publiquen tu libro, no te contratan ellas a ti, por lo cual en vez de pagarte ellas, les pagas tú por el trabajo y luego te cobran una comisión por las ventas o bien tú te ocupas de las ventas y te llevas todos los libros a casa.

En música tienes que pagar un local de ensayo después de gastarte la pasta en los instrumentos, micrófonos, amplificadores, etc. y luego le pagas a la sala de conciertos por actuar y el costo lo puedes rebajar por un porcentaje de la consumición del público, te piden un mínimo de asistentes, etc. lo mismo en bares con microescenario.

En algunos restaurantes, sucede lo mismo con cantantes incluso de ópera.

Es decir, la gente de los negocios, en vez de gastarse dinero en publicidad para llevar el público a su local, permiten actuar a artistas que lo pagan todo y encima les llevan público a su local, con lo cual ganan prestigio y dinero a costa nuestra de manera total,

Conozco bien estos temas porque en todos ellos me he metido, bien yo directamente o bien mis hijos en la música.

La parte importante es que si la gente no sabe valorar nuestro trabajo nunca comprará y el arte seguirá siendo solo para la élite y si eso es así, los artistas que no sean los elegidos no venderán jamás y no podrán vivir de su arte, por tanto.

El punto clave, es crear la necesidad en el público de tener un cuadro en su casa y eso es trabajo nuestro ya que quienes lo tendrían que hacer no lo hacen. En mi opinión, crear la necesidad de poseer un cuadro, es como la necesidad de tener un coche, teléfono móvil, un televisor o un reloj, pues si bien tienen su utilidad, también tienen una parte lúdica y de prestigio.

Tenemos que democratizar el arte.

Este objetivo tiene dos vertientes sobre el público: los mayores y los pequeños.

En cuanto a los mayores debemos ser nosotros quienes a la hora de poner la foto de un cuadro nuestro, en las redes, expliquemos lo que hemos hecho, como y por qué, su significado, una descripción poética… y esto con las mínimas palabras, porque el personal no está muy acostumbrado a leer y enseguida se cansa, entonces no lo lee y no se entera de nada. Es necesario seducirlos y para ello debemos enseñarles lo que deben ver y lo que deben sentir, como hace la publicidad con las colonias, los coches…

Hay que tener en cuenta que para la mayoría de quienes ven pintura en las redes es un sustituto de las revistas del corazón, donde se ven retratos de famosos del cine, de la farándula y del deporte principalmente. Así se ahorran comprar las revistas. No saben de que va y no tienen intención siquiera de comprar ,solo de ver fotos como cuando ven esto y fotos de paisajes o casas en las peluquerías, por eso les gustan más los cuadros hiperrealistas que se acercan a las fotos y prefieren los retratos pues es el hábito contraído, es un reflejo condicionado.

Evidentemente también hay personas que son amantes del arte y que tienen como costumbre visitar museos principalmente, aparte de galerías de arte, y aunque no sean expertas en arte, en su mayoría, están acostumbradas y saben apreciarlo, han visto bastante y utilizan como complemento las redes digitales para disfrutar de la contemplación del tipo de pintura y escultura que les gusta. Estas deben ser nuestro primer objetivo.

Y no nos engañemos, quienes más visitan las redes de arte somos nosotros los artistas, no tanto los museos y galerías de arte, los que tenemos años de experiencia y los que no. Y aunque muy pocos comentan un cuadro, puesto que ni siquiera los pintores sabemos explicar lo que vemos, nos falta entrenamiento, salvo las típicas exclamaciones ¡Fantástico! ¡Maravilloso! etc. Ninguno tenemos idea de comprar sino de vender. Por tanto, fundamentalmente enseñamos nuestro trabajo a nuestros colegas, luego… vender vender no venderemos nada. Todos estos grupos de Facebook que agrupan a pintores especialmente y algún escultor, es realmente un “petit comité” entre artistas que por tanto no trasciende al público en general. Nosotros nos lo guisamos y nosotros nos lo comemos. Algún grupo crea competición por estar en la portada o cosas parecidas y yo no entiendo dicha competición, basada en los ME GUSTA de la gente que depende del número de seguidores que tengas, amigos y familiares, así gana el que tiene más seguidores y no el mejor cuadro, en fin, todo un “tótum revolútum” que para nada sirve, pero nos gusta estar, creemos que nos sirve para algo, pero es una ilusión, tal como lo hacemos no sirve para nada. Al final todo es vanidad.

Relativo a los pequeños, habría que buscar la forma de que, en la enseñanza, dieran más horas semanales sobre arte, con el enfoque de aprender a apreciarlo, a amarlo, no de saber nombres de cuadros y de artistas plásticos y fechas y lugares que luego preguntan en examen y que hacen coger odio a la asignatura. En la enseñanza siguen con el roll de que hay que aprender todo de memoria, salvo honrosas excepciones, que las hay.

Una forma plausible es que fueran los padres quienes exigieran a la administración que haga este cambio, podría ser a través de las AMPAs.

La otra vertiente es servir nosotros de guía en nuestras exposiciones, para que asistan chavales de colegios e institutos y contarles sobre la marcha las características más sobresalientes de los cuadros que la componen, como yo he hecho en unas pocas ocasiones o ver de dar una charla en colegios e institutos como también he realizado.

Los padres podrían regalar a sus hijos y los abuelos a sus nietos, libros de arte, donde disfruten viendo obras y las explicaciones de las mismas, aunque la mayoría de estos libros están escritos por historiadores y entonces te cuentan la historia del cuadro y del artista y te dicen poco o nada de los valores pictóricos de la obra, pero es lo que hay.

La mayoría de la gente es aún muy primitiva en las artes, porque en arte ni piensan, expongas o no ellos no van a ir, pero los que si suelen ir, una minoría muy minoritaria, si lo notarán si no hay exposiciones y entonces preguntarán a las salas de exposiciones, públicas y privadas y...a lo mejor, digo que a lo mejor, esto puede llegar a la prensa, la televisión y entonces se hablará del tema, haremos ruido y por ahí podremos meter la cuña.

Quienes dirigen los concursos querrán saber que sucede, por qué nos negamos a participar y entonces podríamos negociar y provocar un cambio en el sistema. Esto es como la agricultura, el intermediario pone el precio y luego él y los comerciantes (supermercados, hipermercados y tiendas) son los que realmente ganan dinero. Esta manera es extensiva a todo lo que sea mercado. Aquí los artistas somos el equivalente al agricultor, nos bajan los precios, pero en caso de venta nos suben su porcentaje, pero es que ahora ni siquiera venden. No digo que no pintemos, ni que tiremos los cuadros como los agricultores tiran la fruta, solo que no los expongamos.

Creo que los galeristas, salvo excepciones, deberían hacer un curso de técnicas de venta en la actualidad, pues se han quedado anticuados, simplemente ponen la tienda y esperan a que la gente vaya a comprar sin hacer nada por llevar a la gente a su tienda. También tendrían que hacer un curso sobre arte, pues algunos andan muy pegados o ignorantes totales.

La galería de verdad, cuando una exposición es individual, se ocupa de promocionar al artista y su obra mediante publicidad y catálogos, llama a sus clientes para que vean la obra y les explica las características y valores del artista, y procura venderles. Además, se ofrece a explicarles, a la gente que entre de forma espontánea, entonces se cumple el deseo del artista de darse a conocer, vende (poco o mucho) y puede albergar esperanzas de verse promocionado para llegar a más gente. Cuando no se hace nada de esto, salvo colgar los cuadros y esperar a que la gente entre espontáneamente, el artista se siente explotado y engañado y no le sirve para nada exponer salvo para gastar su dinero inútilmente. Cuando las exposiciones son colectivas, aunque entrara mucha gente a la sala, que no es el caso, tu obra se diluye entre otras 50 y tampoco te sirve de nada y como no se vende nada, ni siquiera amortizas el gasto. Las colectivas, cuando las galerías funcionaban de verdad, se hacían al fin de temporada, para vender la obra en depósito y se vendía.

Algunos galeristas han experimentado, sacando a los pintores con su cuadro colgado del cuello a pasear alrededor del Museo del Prado, llevando músicos a la inauguración aparte del vernisagge, llevar unos pintores a pintar mientras se ve la exposición, dar charlas sobre pintura, declamar en poesía y teatro…pero no parece que eso arranque a la gente de su casa para visitar las galerías de arte. Tal vez si se toma como costumbre igual cala en el personal y acude. Habrá que repetir hasta que funcione.

Vosotros diréis.



martes, 17 de noviembre de 2020

LAS ARTES PLÁSTICAS HOY

 


Todos  sabemos que en el Gótico los artistas plásticos de renombre vivían principalmente gracias a la Iglesia. Así siguió hasta el Renacimiento en que los Reyes y los mandamases se unieron a esta corriente como forma de demostrar su poderío económico y por tanto político. En el Barroco se sumó la nobleza que quisieron demostrar también su poderío. En cualquiera de los casos no significaba que los que encargaban obras de arte fueran entendidos sino que buscaban prestigio a través de las obras adquiridas, aunque siempre había algunos que les gustaba el arte y disfrutaban de él.

Ya en el siglo XVIII y especialmente el XIX empiezan a proliferar los comerciantes de arte que luego derivan en Galerías de Arte y esta tendencia ha proliferado de manera abundante hasta hace unas décadas en que debido a las crisis financieras tuvieron que cerrar muchas de ellas y, las que quedaron, en su mayoría, ya no cumplen los requisitos y funciones de antes con lo que se han vuelto inútiles para los artistas.

Durante el siglo XX una galería de arte cumplía varias funciones: La más visible era exponer en una sala las obras del pintor o escultor con el fin de venderlas, pero esto sirve de poco si no realiza otras labores que lleven al potencial comprador a la sala y una vez dentro se le “vende” la obra. Había una labor de marketing hábilmente construida a lo largo de los años acumulando una lista de clientes antiguos con nota de sus particulares gustos en arte, su capacidad económica, etc. a los que se les enviaba un catálogo ilustrado de la futura exposición a realizar. Estos mismos catálogos existían en la galería a disposición de los visitantes de forma gratuita. Simultáneamente hacía la labor de marchantes ofreciendo las obras por otros lugares, especialmente del extranjero, donde se entregaban dosieres de los artistas con toda la información sobre el artista, su obra y su trayectoria, buscando hacer exposiciones en el extranjero en lugares de prestigio reconocido. Se anunciaban en la prensa las exposiciones en un listado resumido y además en revistas del ramo con fotografías incluidas. Como clientes estaban la burguesía formada por ricos comerciantes y dirigentes de importantes empresas siendo algunos de ellos coleccionistas. Por los años 70 recuerdo un anuncio que apareció en todos los periódicos de tirada nacional que decía más o menos “ Necesito pintura de arte de medidas aproximadas 140x116 de firma reconocida con buena proyección en su carrera. Presupuesto 500.000 pesetas” A partir de aquí los galeristas comenzaron a “vender” la idea de que sus pintores llevaban una buena trayectoria asegurando que sus obras se revalorizaban cada año. Los pintores muy disgustados, especialmente si no entraban en ese grupo, porque su obra no la adquiriese un amante del arte sino un especulador de valores.



Toda esta labor se desarrollaba de forma individualizada para cada artista, las exposiciones eran individuales. Al igual que la Galería disponía de ese listado de clientes, tenía también un listado de artistas con los que trabajaba en exclusiva.

Las condiciones impuestas a los artistas, en algún caso podrían ser leoninas, llevándose hasta el 60 % de las ventas y cobrando al artista una buena cantidad por exponer 15 días. Pero lo cierto es que había otras que incluso arriesgaban no cobrándole sino solo a través de las ventas y cuando esto no daba, quedándose con unos cuadros como pago, aparte podían tener varias obras en depósito para ver la forma de colocarlas aunque no estuviera exponiendo este artista. De hecho yo tengo varias obras en una galería de Málaga en depósito por petición de la Directora de la Galería.

Se realizaban exposiciones colectivas, solo a final de temporada, en el mes de Junio, con las obras en depósito de diferente artistas.

Hoy, la mayoría de las galerías realizan exposiciones colectivas sin ningún tipo de marketing, salvo la difusión de su cartel en Facebook e Instagram, ya no hay catálogos, salvo alguno que lo hace digital y por tanto ya no existe el marchante ni nada que se le parezca, salvo que los mismos que organizan exposiciones aquí, se ponen de acuerdo con galerías de otros países o bien otros centros de diferente índole, caseríos, hoteles, edificios emblemáticos, etc. y hacen las mismas exposiciones colectivas que aquí. Ahora la publicidad y el marketing ya no se dirige a los potenciales compradores sino a los mismos artistas que son los auténticos clientes de estas galerías. Así sus ganancias proceden de los artistas y no de las ventas de obras, pues la realidad es que no venden nada, lo cual es lógico pues si no siembras no puedes obtener cosecha, independientemente de que el mercado ha cambiado.

Además, en las inauguraciones, nos encontramos los artistas que exponemos en compañía de amigos y familiares y desde luego ningún comprador potencial. Entre todos pasamos una buena velada viendo arte y disfrutando de amenas charlas con los colegas normalmente de arte pero también de otros temas, tomamos unas copichuelas y nos vamos todos muy contentos a casa por “el deber cumplido”.

Lo cierto es que, durante el tiempo de la exposición, poquísima gente visitará la galería y nadie con la intención de comprar, salvo honrosas excepciones.

Lo cierto es que para la mayoría de los artistas, no tiene mucho sentido crear obras si no van a ser expuestas, pero acepta que no se venda y aun así expone. Esta es la situación que aprovechan estas galerías para seguir trabajando aunque para ellos tampoco sea especialmente rentable.


Paralelo a estas galerías, varios artistas, asociaciones de artistas y otros que no son ni artistas ni galeristas, organizan exposiciones, bien alquilando salas para exponer, o utilizando las que los ayuntamientos y otros estamentos tienen disponibles para esta función, la mayoría son gratis y algunas son de alquiler. En ninguno de los casos hay un trabajo de marketing salvo realizar un cartel que se comparte en las redes o bien en papel que se pone en la fachada de la sala en cuestión.

Yo, a título individual, he hecho el experimento de exponer en algunas salas correspondientes a los Centros Culturales de Madrid, regida por los distritos realizando exposiciones individuales, solo obra mía y de entrada para la inauguración no asiste nadie a la misma o solo contados amigos. La exposición la ven, casi en exclusiva, los asistentes a los Centros Culturales a las diversas actividades que estos tienen y de paso las ven. Excepcionalmente puede visitarlas algunas personas que viven en la zona y tienen inquietudes artísticas.

Y con todo este panorama resulta que, generalmente, aquel que se decide a preguntar por el precio de una determinada obra enseguida busca una rebaja, empieza a regatear el precio como si la galería fuese El Rastro o la subasta del pescado. A alguno ya le dije si “cuando va a comprarse un televisor le regatea el precio al tendero”.

Y ahora viene la pregunta del millón, con las condiciones actuales ¿para qué sirve al artista exponer? ¿Qué consigue con ello?

La realidad es que no se vende nada y solo algunas veces se vende un cuadro o dos, por lo tanto es una auténtica lotería.

Yo creo que no queremos ver la realidad y entendemos que pintamos para exponer, para que se vea nuestro trabajo y, aunque la vea poca gente, sin mucho interés y con menos conocimiento, seguimos empeñados en exponer y como nos juntamos los colegas y pasamos un buen rato, seguimos la rutina sin atrevernos a romperla.

Yo entiendo que nuestro interés máximo debería estar en que la viera gente que sabe de arte y que podría ayudarnos a proyectarnos en el mundo del arte, luego que la vea mucha gente para que todos conozcan nuestro trabajo y lo disfruten, seguido de la posibilidad de ventas, al menos para paliar los gastos que nos lleva todo el material y la verdad es que nada de esto sucede. Así que para que la vean como mucho 40 personas y esto pocas veces, y nada de gente entendida y menos dispuestos a comprar, no veo el interés de exponer. Si quiero enseñar a mis amigos mis trabajos los invito a mi casa a tomar una cerveza, charlamos y comentamos y ya está.

Yo no tengo especial interés en que mis colegas vean mi trabajo, puedo tenerlo en ver el suyo si lo que hacen me satisface pero nada más, pues luego tenemos los factores de siempre, los egos –cada uno tenemos el nuestro-, los criterios- todo lo que hagan los demás diferente de lo que hago yo no me parece bien-, las envidias –este se cree que pinta mejor que yo cuando realmente es al revés-, etc. Ni siquiera hay una conversación o transmisión que te permita mejorar por los conocimientos que los colegas te transmitan, bien sea por evitar choques emocionales o simplemente porque no sabe o no quiere contarte nada y cuando intentas algo de esto, el aludido se ofende y te dice o piensa ¿Quién te crees tú que eres?

Sin embargo, en Facebook, la mayoría de los ME GUSTA  y comentarios proceden de nuestros propios colegas pues la mayoría del resto de la gente no tiene interés por la pintura ni la escultura, y esto es así o al menos es lo que yo creo. Por tanto trabajamos por amor al arte y no tenemos ninguna posibilidad de proyectarnos más allá, salvo que tropecemos con el marchante, cazatalentos, impulsor que esté dispuesto a promocionarnos, a lanzarnos y que tenga las características y contactos necesarios para ello.

La gran ventaja de las redes Facebook e Instagram, especialmente, está en que todos los que pintan y esculpen, lleven mucho tiempo o poco, lo hagan muy bien o menos bien, sepan más o menos, exponen sus trabajos y sienten la satisfacción de que hay mucha gente que les sigue y les estimula. El problema puede venir en el hecho de que, como todo el mundo le alaba, se llegue a creer que ya ha alcanzado la consagración como artista. Esta es una actividad o profesión en la que hay que estar estudiando siempre, no hay ciencia infusa ni toque divino.

Y podemos hablar de los concursos de artes plásticas que, en los importantes, sí suelen estar algunos cazatalentos, directores de importantes Galerías de Arte y de Museos de Arte Contemporáneo, para llevar luego a sus salas a los ganadores, aunque tienen el problema de que, normalmente, los ganadores están fijados de antemano y utilizan el concurso como trampolín. Los concursos de segunda fila no sirven para nada, en mi opinión, tal vez para el currículum y los 500 a 2.000 € que se llevan los ganadores. Los concursos que hacen determinadas asociaciones de artistas y que el premio es solo un trofeo o certificado, solo le sirve a la asociación, para cuadrar el presupuesto de su financiación.

También están las Ferias de segundo nivel donde pagas tu estand y te buscas la vida o bien hay asociaciones que reservan un grupo de stands y luego te ofrecen sus servicios, ocupándose de todo mediante una cuota adicional a la estándar. Este verano expuse en Marbella y Sotogrande de esa forma y me encontré con que mis cuadros gustaron muchísimo pero nadie estuvo dispuesto a pagar lo que pedía y eso que, desde mi punto de vista, pedía por debajo de lo justo. También las galerías te ofrecen participar en ferias en España y en el extranjero pero tienes que pagar por cuadro de 3 a 5 veces lo que te cobran aquí en galería y tampoco se vende. 


Por mucho que se quiera, el arte no se democratiza, pues poca gente está dispuesta a gastarse ni siquiera 100 € en una pintura pues prefiere comprarse una lámina por 30 € aunque luego se gaste 100 en el marco, para aparentar. No se valora porque no se sabe, por tanto habría que empezar por formar o al menos informar, de que va esto del arte, para que todo el mundo pueda disfrutar al máximo de él y no conformarse con mirar estéticamente como cuando vemos un álbum de fotografías, mero pasatiempo y satisfacción de la curiosidad humana.

Y luego están las webs que por una cantidad anual te conceden una página en la cual tú mismo pones las fotos de tus cuadros con sus características y si alguien se interesa por tu obra ellos se ocupan de las ventas. Se de una, a la que solicité entrar a formar parte, que me dijeron debía esperar meses, dado su éxito y la demanda provocada, pero lo que si hacen es colocarme, en todos los sitios que visito, anuncios con fotos de algunos de los artistas que ellos promocionan. Se llama SINGULART. Se ve que tienen un maravilloso algoritmo en marcha. Desconozco la eficacia de este sistema pero te meten las fotos de las pinturas hasta en la sopa.




Tal vez, las que tienen además una sala de exposiciones, cabe la posibilidad de ventas y si tienen conexiones con salas importantes y con Museos de Arte Contemporáneo pueden ser importantes, tal como ARTELIBRE, en la que estoy. Hay una en la que tengo puestas más de 80 obras desde hace unos 10 años y solo una vez me llamaron porque alguien se interesó por una obra, se llama Artelista, y estoy de forma gratuita, no se si pagando obtendría mejor resultado.

¿Dónde están los marchantes, los cazatalentos, negociantes y mercaderes de arte? ¿Esos que se dedicaban a promocionar, promover, impulsar, lanzar, ascender la carrera de un artista plástico? Yo aún no he encontrado ninguno.

En resumen, creo que el sistema actual de mercado del arte está agotado, y será necesario crear uno nuevo. Probablemente el camino esté en una combinación de ventas “on line” con sala de exposiciones y conexiones internacionales con un acertado “marketing”.
El sistema que si funciona, con las bendiciones de los muy ricos, es el que utilizan el triunvirato que conforman ciertas galerías de “alto standing” en combinación con Museos de Arte Contemporáneo y Ferias Internacionales como Arco, Bienal de Venecia, etc. son capaces de vender humo a los ricachos, pues ellos compran valores de inversión o directamente blanquean dinero negro.

De todas formas hay que recordar las palabras de Jesucristo: Muchos son los llamados y pocos los escogidos. Solo unos pocos podrán vivir de esto.
En cualquier caso, con independencia de la calidad de las obras que realicemos, el hecho de pintar, esculpir, escribir, poetizar, tocar un instrumento, cantar, bailar o cualquier otra actividad artística y creativa, es un placer poder expresarnos libremente y disfrutamos de ello y esto es lo realmente importante, pero no nos engañemos, a todos nos gustaría alcanzar la gloria.

miércoles, 23 de mayo de 2018

LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL



ORIGEN DE LA ESCUELA PARA LA CLASE OBRERA

La escuela, tal como la conocemos hoy, es una institución relativamente nueva. Aunque existen antecedentes, ésta se origina y consolida en el marco de la modernidad, es decir, comienza a esbozarse a partir de los siglos XVI y XVII para finalmente consolidarse a partir del siglo XIX. Durante la segunda mitad del siglo XVIII uno de los eventos que influyó de manera crucial -junto con otros factores- en la conformación de la escuela moderna fue la Revolución Industrial, la cual dio  paso a la pedagogía moderna y a novedosas formas de organización escolar.


La Revolución Industrial, básicamente, representa un cambio en las relaciones económicas y por ende, en la dinámica social. La tierra deja de ser el centro de la economía para dar paso a las fábricas, las cuales estaban ubicadas en las ciudades. Esto produjo un incremento de lo urbano debido al desplazamiento de gran número de  personas que abandonaban sus rutinas artesanales y campestres para venir a la ciudad en busca de nuevas oportunidades económicas, trayendo como consecuencia un rápido y descontrolado incremento de la población urbana.


En este contexto, surge la educación como una herramienta propicia para el disciplinamiento (orden-control) de la nueva población urbana. Se despertó un mayor interés por la educación elemental  y finalmente se estableció la escuela como un espacio cerrado por el que debían pasar todos los jóvenes para ser educados. El modelo que se seleccionó e implementó, luego de varias consideraciones,  fue el de las escuelas de los hermanos de la Salle.


La pedagogía “lasallana” se basa fundamentalmente en la disciplina del cuerpo infantil, por lo cual se procuraba en esencia controlar a los niños hasta en sus más mínimos movimientos. Para ellos la educación física es inseparable de la intelectual. Por tanto, en estas escuelas había que llevar siempre la cabeza derecha, con el rostro alegre, ojos bajos, frente sin pliegues, brazos cruzados. El silencio era la regla y ni siquiera el sonido de los pies era permitido. Otra de las características de estas escuelas era la aplicación del método de enseñanza simultánea, rasgo fundamental de la pedagogía moderna.
También se comenzó a implementar el método de enseñanza mutua o método lancasteriano, el cual permitía enseñar a gran cantidad de niños (hasta 1000) al mismo tiempo y en el mismo espacio físico. Esta metodología resultaba ser rápida y económica para el logro de la masificación escolar que se propusieron empresarios y altos funcionarios de estado. De esta manera, se lograrían educar al mayor número de niños en el menor tiempo y con los menores recursos posibles.


A la incorporación de la Escuela Fábrica en 1802 se empezó a implementar una pedagogía acorde a los obreros de la Revolución Industrial que actuaba sobre el cuerpo del niño, lo disciplinaba, se intentaba lograr un orden, instalar una postura correcta, el silencio y la sumisión hasta cuando no lo estaban observando. La disciplina tiene un carácter preventivo. Con esta concepción, se cuestiona el método global y surge el método mutuo alfabetizar a muchos niños en poco tiempo con el objetivo de moralizar, domesticar e integrar a los trabajadores del mañana.


Por otra parte, la escuela se establece como obligatoria para los niños que trabajaban en las fábricas, con el fin de asegurar puestos de trabajo para los adultos. Además se buscaba proteger a la infancia con el  fin de:
-          Ganar en disciplina.
-          Mejorar el trabajo productivo
-          Dulcificar las costumbres
-          Apartarlos de las reuniones de la fábricas
-          Evitar que vagabundearan por las calles y
-          Ajustar sus ritmos de vida al cumplimiento de horarios.

En este sentido, se evidencia que la idea era preparar un gran y poderoso ejército de trabajo con la ayuda de la escuela. Concepción que aun subyace en la pedagogía de gran parte de las  instituciones educativas tradicionales.

Esta segmentación, el surgimiento de la legislación reguladora del trabajo infantil en las fábricas, la creación de escuelas de fábricas, la acción educativa de filántropos y congregaciones religiosas, la expansión del sistema masivo de enseñanza mutua y muchas otras cosas ayudaron y contribuyeron a la expansión de la escolarización.



Finalizando el S XIX las organizaciones obreras ya poseen un creciente desarrollo y se perfila una tendencia hacia los sindicatos y las corporaciones de clase. El estado intenta poner en marcha una estrategia de pacificación, propulsando la integración de la clase obrera y poder mantener el orden social

Seguros y contratos de trabajo, limitación de jornadas de trabajos, incremento de salarios, etc. Las instituciones de los hijos de trabajadores aparecen, para el Estado, como uno de los dispositivos más eficaces para moralizar.




miércoles, 6 de abril de 2016

LA CALIDAD DE LA PINTURA

Dada la degradación del arte de nuestro tiempo, debido a la manipulación por los grandes magnates y gurús de las artes plásticas, he considerado importante que todo el mundo que le interese pueda saber discriminar lo bueno de lo mediocre o malo. Por ello voy a transmitir los conocimientos que entiendo básicos para analizar una pintura.


 Para realizar cualquier tipo de trabajo es preciso y necesario adquirir una serie de conocimientos y desarrollar unas habilidades. Así, para ser escritor es necesario conocer muy bien la gramática de la lengua en la que se escribe, las reglas ortográficas, un vocabulario amplio, saber redactar y describir cosas y ambientes, situaciones, desarrollar una manera personal de expresarse y mucha imaginación, pero la única habilidad manual es saber escribir, bien sea con pluma/bolígrafo o con un teclado, por eso se les considera intelectuales porque no necesitan habilidades especiales manuales, usando casi en exclusiva el intelecto.



En el caso de un músico, debe adquirir conocimientos de solfeo y todos los parámetros que intervienen en la música, para ser capaz de leer la partitura e interpretarla con el instrumento correspondiente, la habilidad necesaria es dominar el manejo del instrumento musical o varios instrumentos con los que interpretar la música escrita en la partitura. Y esto sin considerar la capacidad creativa que permita crear su propia música. También es cierto que en la música hay niveles en que sin saber leer, no digo ya escribir, una partitura, puede interpretarse de oído y crear mediante grabadora, lo que nos lleva a una limitación interpretativa y también creadora al no poder escribirlo para luego leerlo cuando se necesite repetir y es prácticamente imposible que un compositor que no sepa solfeo pueda crear música para toda una orquesta y ni siquiera podrá pertenecer a una orquesta. Es cierto que la tecnología puede ayudar a paliar o atenuar estas carencias pero lo cierto es que no deja de ser un camino para suplir lo que no se sabe.


Instrumentos musicales




Distribución de instrumentos de una orquesta


En el caso de la pintura, hay que adquirir conocimientos de dibujo (representación espacial, perspectiva, anatomía animal y humana) y de pintura (colores, mezclas, incompatibilidades químicas entre colores, técnicas propias de cada tipo de pintura) y sobre los soportes y su preparación.

Debe desarrollar la capacidad de percepción e interpretación, pues vemos las formas en tres dimensiones y debemos plasmarlas en un plano, por tanto dos dimensiones, de manera que parezcan tres. Y la destreza en el manejo de las herramientas a mano alzada como lápices, pinceles, espátulas.

Una pintura se compone de varios elementos, factores o parámetros que nos permiten evaluarla de forma objetiva tal como podemos evaluar una novela, película, obra de teatro, canto, baile o música.


La pintura es fundamentalmente forma y color. Si no hay color será monocromo y entonces no podemos evaluar los conocimientos y habilidades del pintor con el color al solo poder ver un aspecto. Si no hay forma, más o menos definida, no podremos evaluar los conocimientos y habilidades del pintor, en cuanto a dibujo. Por eso la mayoría de los pintores abstractos se han acogido a esta forma o manera de hacer, porque tienen dificultades con el dibujo.



Pintura abstracta


Estos son los factores o elementos que definen y permiten valorar una pintura.
-Dibujo: líneas, formas, proporciones, perspectiva lineal, armonías
-Color: mezclas, armonías, matices, luz, contrastes, perspectiva aérea
-Composición: el espacio, división del espacio, líneas y formas geométricas, cromática, sección áurea, equilibrio de pesos, contraste de tonos, claves tonales.
-Ritmos: lineales, de formas, cromáticos
-Destaque o centro de interés.
-Recorrido visual
-El lenguaje

 El valor más importante de un pintor está en desarrollar un lenguaje propio, como sucede con un escritor, un bailarín, un músico... y no copiando el lenguaje de otro artista o el lenguaje de una fotografía.

De la adecuada combinación de todos estos parámetros y del dominio que tenga el pintor de ellos depende el resultado final de la obra.


Un buen dibujo sirve de base y estructura para poner los colores en su sitio y así representar una realidad imaginada en la mente del pintor o bien tomada directamente del natural. Para representar una forma determinada, aunque sea  simplemente un vaso debemos atender no solo a la forma de las líneas que definen su contorno sino también a las proporciones para representarlo en sus justos términos.



Vaso real




Dibujo del vaso


Es evidente que dependiendo de la altura en el espacio de este vaso con respecto al punto de vista (altura de los ojos del pintor) cambiará la visión de este vaso y también la distancia con respecto a otros objetos y aquí hay que aplicar las leyes de la perspectiva.


Visión de un objeto según la posición respecto al observador


La armonía de líneas de este objeto con otros que le rodeen también tiene su importancia.

Hay que distinguir entre distorsiones en el dibujo que puede realizar el pintor de forma consciente y a voluntad, como se hace en el expresionismo o en la caricatura, de las distorsiones que se produzcan por desconocimiento y falta de experiencia por mucho que se pretenda camuflar como estilo o factura.



TERRORÍFICA MENTE, ARTE, PENSARTE 60X46,5 M. Magdalena Travieso



Dibujo de aprendiz


También es necesario conocer las leyes de la perspectiva para resolver el efecto de distancia/profundidad y punto de vista desde el que observa el pintor.



Perspectiva de una calle



Perspectiva de una habitación


Después del dibujo, la base de la pintura es el color y es necesario saber mezclarlos para obtener el que se busca y conseguir armonizarlos todos en el cuadro, introducir variaciones del color base de una zona para plasmar matices del mismo que produzca auténtico placer su visualización. A su vez se debe manejar el color para provocar contrastes que produzcan efectos de luz y de perspectiva aérea para representar la atmósfera y la distancia.



Bentayga 160x97. Fermín García Sevilla


Si hablamos de composición resulta que incluso la mayoría de los pintores que se defienden muy bien con el dibujo y los colores, componen sus cuadros por intuición, por el sistema de “me gusta” o “no me gusta”. Son muy pocos los que tienen profundos conocimientos empíricos de composición y los aplican en la creación de sus obras, limitándose una mayoría a copiar una foto lo mejor que pueden sin que realmente intervenga la creación y en todo caso hacen una ligera variación del encuadre. Los auténticos profesionales dominan el dibujo, el color y la composición.



El rapto de las hijas de Leucipo. Rubens


No digo ya nada relativo a elegir las proporciones adecuadas del espacio pictórico, su distribución, equilibrar pesos, buscar armonía de líneas y formas, etc. No pasa nada por trabajar con fotografías, pues lo importante es el resultado final de la obra, no los medios utilizados, pero si nos limitamos a copiar una foto no hacemos uso de nuestra creatividad, como mucho elegimos la foto y la interpretamos y a veces ni eso, sino que lo hacemos como podemos,  que no como queremos. Algunos hiperrealistas copian muy bien con una depurada técnica pero con poca interpretación pues ni siquiera se ve la huella del pincel y con menos creatividad. Así nos podemos encontrar con obras fantásticamente resueltas pero sin alma. Entiendo siempre que las fotos deben servir de ayuda y mejor si las fotos las hacemos nosotros mismos de aquello que nos atraiga en vez de limitarnos a copiar las fotos de otros.


Los ritmos, al igual que en la música, son esas notas que se repiten en el espacio que marcan cadencias y en pintura se resuelven mediante líneas, formas geométrica y colores. De igual manera que no se entiende una música sin ritmo, sin tempo, no puede entenderse una pintura sin ritmo, sin ecos o reverberaciones.



El estanque de nenúfares. Monet


Un cuadro necesita tener un centro de interés o punto de destaque que es donde se va la mirada y el pintor debe, no solo crear ese punto de destaque sino que, además, ha de trazar el camino que recorrerá el espectador, por eso le llamamos “recorrido visual” y esto es algo que pocos hacen, pues lo desconocen totalmente.


Venus 130x97. Sangil


Los experimentos de los maestros de la pintura a lo largo de la historia han ido dirigidos a buscar la excelencia de alguno o varios de estos factores para representar una presunta realidad. Después del Renacimiento, las academias de las artes, considerando que se había alcanzado el máximo verismo, se volvieron muy rígidas en sus conceptos y esto provocó la ruptura, naciendo el impresionismo que en principio atendía a dos principios, la luz y los efectos ópticos, debidos al funcionamiento del ojo. Por ello desatendiendo el dibujo riguroso pusieron su énfasis en separar colores en el lienzo que el ojo fundiría a cierta distancia, jugaron con los colores complementarios para hacer reverberar el color y así aumentar su luminosidad.



Jardín. Monet


A partir de aquí, se han ido degradando las exigencias sobre la pintura. de manera que se prescinde de algunos de los factores enunciados y llegamos hasta el absurdo de prescindir de todos, dejando el lienzo en blanco y querer venderlo como una obra de arte o considerarse un pintor aquel que ni siquiera sabe coger el pincel ni mezclar colores, limitándose a coger objetos del cubo de la basura y colocarlos en una habitación, como ya hizo Duchamp con el urinario que por el simple hecho de colocarlo en una sala de exposiciones de arte ya se transformaba, el urinario, en una obra de arte. Claro que hay por ahí algunos presuntos artistas que lo que venden es la descripción de una presunta obra de arte que no existe, solo  escrita en un papel y que cuesta un dineral. Evidentemente si pierdes el papel has perdido la obra y el dinero. Si, si, insólito, inaudito, absurdo, ilógico, irracional, descabellado, pero es así.



Urinario. Duchamp


En estos momentos vemos en las ferias cosas inusitadas, insólitas, increíbles, extravagantes, absurdas, chocantes, irracionales, desatinadas, disparatadas…para las que no son necesarios conocimientos ni habilidades algunas, salvo construir un discurso también disparatado con el que nos quieren convencer de que eso que nos enseñan es una obra de arte.


ARCO 2016


En resumen, si para realizar una obra de arte, es preciso y necesario tener una serie de conocimientos y habilidades especiales que pocos alcanzan, y que al emplearse y reflejarse en la obra podemos percibir su excelencia, nadie nos podrá convencer de que sin conocimientos y sin habilidades se puede hacer algo que merezca denominarlo obra de arte.

Es admisible que en la realización de una pintura prescindamos de algunos de los factores que de manera general deben estar, así podemos pintar un cuadro monocromo, podemos distorsionar el dibujo para resaltar cierta expresividad o aspecto, como hace la caricatura o los expresionistas, realizar una composición sencilla sin tener en cuenta todos los aspectos, pero no podemos prescindir de los ritmos, destaque y recorrido visual pues entonces quitaremos excelencia y comunicación a nuestra obra, y por tanto rebajaremos la emoción.


Caballos




En música también intervienen varios factores que pueden resumirse en dos, notas y tempos.


Una pieza musical se compone de notas, claves, silencios, figuras, compases, ritmos, instrumentos, voces, armonías que combinadas convenientemente nos producirá un especial placer y nos pondrá los pelos de punta, cuando nos emocione especialmente. Alcanzar este nivel no es nada fácil y hay muy pocos músicos que tienen el conocimiento y la capacidad de utilizar todos los recursos existentes en sus composiciones y menos aún los que crean nuevos recursos.



Partitura sencilla para guitarra



Quinta sinfonía para piano. Beethoven


Sin embargo, resulta curioso que incluso el más lego, sabe distinguir una música válida de una que no lo es, o una buena interpretación,  aunque no sepa cuantos tipos de notas hay, ni de compases, ni de claves…y por ello los malos músicos no prosperan, es cierto que para la mayoría de la gente le llegará más una música sencilla y repetitiva que una sinfonía clásica y puede que sea la sinfonía la que no le guste aunque se valore, pero en artes plásticas se crea la duda, a los ingenuos, mediante un discurso incomprensible, de si esas cosas que nadie entiende son arte o no. Y no se comprende que se vendan por un dineral, aunque el negocio es el negocio.



Instrumentos de cuerda, aire y percusión