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sábado, 1 de marzo de 2025

INCONGRUENCIAS DE LA BIBLIA 13 Alianza de Elohim con Noé

 




Así comienza el capitulo 9 del Génesis:

Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, diciéndoles: “Procread y multiplicaos y llenad la tierra;'

que os teman y de vosotros se espanten todas las fieras de la tierra, y todos los ganados, y todas las aves del cielo, todo cuanto sobre la tierra se arrastra, y todos los peces del mar: los pongo todos en vuestro poder.
Cuanto vive y se mueve os servirá de comida; y asimismo os entrego toda verdura.'

Supongo que este mandato es en realidad innecesario pero cabe pensar que antes del Diluvio habría algunas especies “protegidas” bien por su escasez o bien porque estuvieran reservadas a los “dioses”, a los seres poderosos, a los Elohim. Ahora todos los animales comienzan desde cero, dadas las reservas embrionarias que llevaban en el Arca y crearán la forma y lugar donde facilitar su reproducción.


Solamente os abstendréis de comer carne con su alma, es decir, con sangre.

A partir de aquí comienza la restricción de tomar la sangre y no se explica la razón, pero detrás de un mandato hay una causa. Sin duda, el tomar la sangre debía entrañar algún peligro para la salud. Tal vez habían analizado la tierra, en la zona donde ellos iban a vivir y detectarían alguna sustancia nociva que luego se transmitiría a la sangre.

De la misma manera que Mahoma prohibió a los musulmanes que se comiera cerdo porque en aquel momento debía haberse propagado algún tipo de enfermedad a los cerdos, al igual que ahora, periódicamente, se propaga una enfermedad, a los conejos o liebres salvajes, llamada mixomatosis (mixoma, tumor de los tejidos conjuntivos), llamada vulgarmente tomatosis, es una enfermedad infecciosa de origen vírico


Y ciertamente yo demandaré vuestra sangre, que es vuestra vida, de mano de cualquier viviente, como la demandaré de mano del hombre, extraño o deudo.
El que derramare la sangre humana, por mano de hombre será derramada la suya; porque el hombre ha sido hecho a imagen de Dios.

Este mandato, en realidad no va dirigido a los humanos sino a los “vigilantes”, los Igigis, los que se habían unido a las mujeres humanas, que eran la tropa de los Elohim, los que engendraron los nefilim, los gigantes, “los que hacían caer” a los humanos, pues los atacaban y todo esto viene de que los “vigilantes”, que luego se les llamará ángeles caídos, consideraban a los humanos como animales y por tanto algunos eran capaces de comérselos como si fueran cualquier animal, igual que ahora hay gente que se come a los monos o cualquier tipo de primate. Así este mandato es una forma de proteger a los humanos.


11 Hago con vosotros pacto de no volver a exterminar a todo viviente por las aguas de un diluvio y de que no habrá ya más un diluvio que destruya la tierra,”

En realidad lo que está diciendo es que confía en que una vez eliminados los nefilim, que fueron los que profanaron la existencia y convivencia humana, ya no habría que preocuparse puesto que controlarían a los “vigilantes” para evitar problemas.


13 pongo mi arco en las nubes para señal de pacto con la tierra,
14 y cuando cubriere yo de nubes la tierra, aparecerá el arco,

Elige como símbolo de ese supuesto pacto al arco iris.


20 Noé, agricultor, comenzó a plantar una viña.
21 Bebió de su vino, y se embriagó, y se desnudó en medio de su tienda.

Parece que Noé celebró en exceso haberse salvado y cogió una buena borrachera y le dio por desnudarse, cosa que parece que estaba mal visto, después del tema de Adán y Eva.

Otra cosa curiosa es que habla de “su tienda” lo que significa que no tenía casa, cosa muy habitual entre los patriarcas, probablemente porque eran nómadas.


Los textos sumerios describen una serie de acciones que tomaron los Anunnakis para volver a poner todo en marcha.

Desde los barcos celestiales y desde los torbellinos, los Anunnaki inspeccionaron los paisajes ¡todo lo que había existido en los tiempos de Antaño en el Edin y en el Abzu estaba enterrado bajo el barro pero el lugar de Aterrizaje, hecho en las Montañas de los Cedros seguía en pie. Allí fueron aterrizando y luego comunicaron con Marduk en Marte y a Nannar en la Luna, así ellos volvieron a la Tierra.

Convocados en Asamblea los Annunaki y los Igigi, Enlil les dijo:

¡Hemos sobrevivido al Diluvio pero la Tierra está devastada!

Comentaron que Marte también había sido devastado al paso de Nibiru quedándose sin atmósfera y sin agua, al igual que la Luna.

¡Ahora el sustento es nuestra mayor preocupación! Dijo Enlil.

Buscaron la cueva donde habían guardado las semillas

Enseñaron al hijo mayor de Ziusudra (Noé) a preparar la tierra y sembrar.

Sacaron del arca todas las simientes y esencias vitales de los animales cuadrúpedos como ovejas y vacas para obtener leche y pieles y se encargó a Dumuzi las tareas de pastoreo.

Hicieron obras de ingeniería para canalizar las aguas, construyeron presas y lagos para controlar las aguas.

Enlil comunicó con Nibiru para comentar la nueva situación en la Tierra y entonces supo que Nibiru también había recibido daños, habiéndose desgarrado el escudo de polvo de oro, la atmósfera estaba disminuyendo de nuevo.

Inspeccionaron donde habían estado las minas de oro y todo estaba bajo el barro, los cientos de Anunnaki que habían trabajado allí se habían marchado de la Tierra y los Trabajadores Primitivos se habían convertido en barro.

¡Ya no se puede proveer de oro desde la Tierra! Estaban desesperados.

miércoles, 26 de febrero de 2025

INCONGRUENCIAS DE LA BIBLIA 12 Saliendo del Arca

 



1 Acordóse Dios de Noé y de todas las fieras y bestias que con él estaban en el arca, e hizo Dios pasar un viento sobre la tierra y comenzaron a menguar las aguas.

2 Cerráronse las fuentes del abismo y las compuertas del cielo, y cesó la lluvia de los cielos,

 De esta forma tan poética, se da por concluido el diluvio y ya solo queda esperar a que las aguas se sequen pues “4 En el vigésimo séptimo día del séptimo mes el arca vino a reposar en las montañas del Ararat” y que corresponde al país que los asirios llaman Urastu, situado al Norte de Asiria y en la región del lago Van. (54)

3 y las aguas iban menguando poco a poco sobre la haz de la tierra; comenzaron a bajar al cabo de ciento cincuenta días.'

6 Pasados cuarenta más, abrió Noé la ventana que había hecho en el arca,

7 y, para ver cuánto habían menguado las aguas, soltó un cuervo, que volando iba y venía mientras se secaban las aguas sobre la tierra.

8 Siete días después, para ver si se habían secado ya las aguas sobre la haz de la tierra, soltó una paloma,

9 que, como no hallase dónde hacer pie, se volvió al arca, porque las aguas cubrían todavía la haz de la tierra. Sacó él la mano y, agarrándola, la metió en el arca.

10 Esperó otros siete días, y al cabo de ellos soltó otra vez la paloma,

11 que volvió a él a la tarde, trayendo en el pico una ramita de olivo. Conoció por esto Noé que las aguas no cubrían ya la tierra;'

12 pero todavía esperó otros siete días, y volvió a soltar la paloma, que no volvió más a él.

13 El año seiscientos uno, en el primer mes, el día primero de él, comenzó a secarse la superficie de la tierra, y, abriendo Noé el techo del arca, vio que estaba seca la superficie de la tierra.

14 El día veintisiete del segundo mes estaba ya seca la tierra.


Desde que comienza el diluvio “el segundo mes, el día diecisiete de él” (7,11) hasta que Noé y su familia salen del arca “el día veintisiete del segundo mes estaba ya seca la tierra” (8,14) ha transcurrido un año completo y justo pues son 12 meses lunares y diez días. (55)

Me parece una rara coincidencia el hecho de que el tiempo sea justamente un año, lo que me hace desconfiar de su verosimilitud y considerar si no se trataría de un tiempo simbólico para comprensión de otros: los cabalistas.

Así mismo, el número siete se repite tres veces, pues suelta el cuervo, y siete días después la paloma, tres veces consecutivas cada siete días.

Curiosamente Yahweh/Jehová parece arrepentirse del daño que ha producido al ser humano pues dice: "Yo nunca jamás maldeciré la tierra a causa de los hombres, puesto que las imaginaciones del corazón de la persona son torcidas desde su juventud; Yo no destruiré jamás toda criatura viviente como he hecho.” (8,21)

Así pues acepta nuestra imperfección, al fin y al cabo obra suya, y como sabe que no tenemos remedio, implícitamente está diciendo que al menos los descendientes de Noé también tendrán deseos tendientes al mal o incluso el propio Noé y por ello promete que no volverá a exterminar todo viviente. Interpreto que estas palabras son para tranquilizar a Noé y su familia más que otra cosa, pues los cataclismos no han dejado de volver a ocurrir, devastando zonas más o menos extensas, aparte de otros semejantes como expusimos en el capítulo anterior. Y desde luego estos cataclismos no dependen de Yahweh, ni entonces ni ahora, aunque él se arrogue ese poder.

15 Habló, pues, Dios a Noé, y le dijo:

16 “Sal del arca tú y tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos contigo.

17 Saca contigo también a todos los animales de toda especie, aves, ganados, y todos los reptiles que se arrastran sobre la tierra; llenad la tierra, procread y multiplicaos sobre ella.”

18 Salió, pues, Noé con sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos,

19 y salieron también todas las fieras, ganados, aves y reptiles que se arrastran sobre la tierra, según sus especies.

20 Alzó Noé un altar a Yahvé y, tomando de todos los animales puros y de todas las aves puras, ofreció sobre el altar un holocausto.

21 Y aspiró Yahvé el suave olor, y se dijo en su corazón: “No volveré ya más a maldecir a la tierra por el hombre, pues los deseos del corazón humano, desde la adolescencia, tienden al mal; no volveré ya a exterminar cuanto vivo hice sobre la tierra.'

22 Mientras dure la tierra, habrá sementera y cosecha, frío y calor, verano e invierno, día y noche.”

 

Dicen los textos sumerios:

Ninagal, nombrado por Enki, dirigió la embarcación hacia los picos gemelos de Arrata, hizo una vela para ella, hacia el Monte de la Salvación llevó la embarcación.

Ziusudra (Noé) liberó a las aves que había a bordo para que buscaran tierra firme, soltó a una golondrina y un cuervo; ambos volvieron a la embarcación. Dejó salir a una paloma ¡y volvió a la embarcación con una ramita de un árbol!

Ahora sabía Ziusudra que la tierra firme había emergido de debajo de las aguas. Unos cuantos días más y la embarcación se detuvo en unas rocas. Abriendo la portezuela hermética, Ziusudra salió de la embarcación; el cielo era claro, el sol brillaba, soplaba un suave viento.

Llamó a a su familia para que salieran y dieran gracias al señor Enki, para lo cual construyó un altar, hizo fuego con incienso aromático y ofreció una oveja sin mancha en sacrifico.

Enlil comunicó con Enki desde su barco celestial para indicarle que descendiera al pico Arrata y así lo hicieron. Al salir de las naves Enlil quedó desconcertado con el olor del fuego y de la carne asada.

¿Que es eso? Le gritó a su hermano ¿es que ha sobrevivido alguien al Diluvio?

¡Vamos a ver! Le respondió Enki dócilmente.

En sus Torbellinos fueron volando al otro pico de Arrata, vieron la embarcación de Ziusudra, aterrizaron junto al altar que este había construido. Cuando Enlil vio a los supervivientes, Ninagal entre ellos, su furia no tuvo límites. ¡Todo terrestre tenía que perecer! Gritó con furia; se abalanzó sobre Enki iracundo, estaba dispuesto a matar a su hermano con las manos desnudas.

¡Él no es un simple mortal, es mi hijo! Gritó Enki señalando a Ziusudra.

Discutieron los dos hermanos sobre el juramento y como Enki no había roto el mismo gracias al ardid de hablar a la pared.

¡Debe ser la voluntad del Creador de Todo que sobreviva la Humanidad! Dijo Ninurta a su padre. Ninmah dijo ¡Juro que nunca se repetirá la aniquilación de la Humanidad!

Ablandándose Enlil tomó las manos a Ziusudra y a Emzara, su esposa, y le bendijo:

¡Fructificad y multiplicaos y poblad la Tierra!

Así terminaron los tiempos de Antaño.

Vemos que aunque la Biblia todo se lo atribuya a Yahweh, aquí hay más intervinientes en los dimes y diretes que hay entre Enlil/Yahweh y su hijo Ninurta, Enki/Satanás, Ninmah y Ziusudra/Noé.

Por tanto, según este texto, todos somos descendientes de Noé ya que el resto de la humanidad pereció, aunque lo veremos que en realidad, por otras zonas hubo algunos supervivientes.

 

 

 

 

 

 

domingo, 16 de febrero de 2025

INCONGRUENCIAS DE LA BIBLIA 11 DILUVIO 2

 


 

Continúa la narrativa del diluvio:

11 A los seiscientos años de la vida de Noé, el segundo mes, el día diecisiete de él, se rompieron todas las fuentes del abismo, se abrieron las cataratas del cielo,

12 y estuvo lloviendo sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches.

No debemos tomarnos al pie de la letra los números o cantidades que aparecen en la Biblia pues veréis repetidas siempre las mismas cifras 3, 4,7,10,12, 15 y 40. Rara vez aparecen otras como 5 ó 6, 24, 36, 48… Estos números tienen más que ver con la Cábala que con la realidad.

Esto ha tenido tanta repercusión como que los colores del arco iris nos han inculcado que son 7 cuando no es verdad, son infinitos en un todo continuo de mezclas, con diferentes proporciones de los colores primarios rojo, amarillo y azul. Por tanto aparte de ver los primarios vemos también los secundarios naranja, verde y violeta, pero no son siete sino seis.

13 Aquel mismo día entraron en el arca Noé y sus hijos, Sem, Cam y Jafet; su mujer y las mujeres de sus tres hijos,'

14 y las fieras todas según su especie; todos los ganados según su especie; todo reptil que se arrastra sobre la tierra, según su especie; toda ave, según su especie; todo pájaro, toda especie de volátil.'

15 Entraron con Noé en el arca, de dos en dos, de toda carne que tiene hálito de vida.

16 De toda carne entraron macho y hembra, como lo había mandado Dios, y tras él cerró Yahvé.

Claro está los animales iban en parejas, espermatozoos y óvulos, aunque también iban huevos empollados. Animales vivos los justos para comer los navegantes.

17 Diluvio durante cuarenta días sobre la tierra, crecieron las aguas y levantaron el arca, que se alzó sobre la tierra.

18 Siguieron creciendo, creciendo, las aguas sobre la tierra, y el arca flotaba sobre la superficie de las aguas.

19 Tanto crecieron las aguas, que cubrieron todos los altos montes de debajo del cielo.

20 Quince dedos subieron las aguas por encima de ellos.

Un dedo era equivalente a 2 a 2,4 centímetros, por tanto de 30 a 36 cm cubrían las aguas los picos más altos.

A estos hechos, esto dicen los textos sumerios:

Después de que la inmensa ola barriera la Tierra se abrieron la compuertas del cielo y se desató un aguacero desde los cielos a la Tierra, durante siete días se mezclaron las aguas de arriba con las del Gran Abajo, cesando luego la muralla de agua, pero las lluvias continuaron durante cuarenta días y noches más. Las cimas de las altas montañas eran como islas y el resto un inmenso mar. Cuando las lluvias se detuvieron Ziusudra abrió la portezuela de la embarcación para inspeccionar los alrededores. Era un día luminoso y soplaba una suave brisa. La embarcación cabeceaba sobre un vasto mar.

Por tanto, según los textos sumerios, la causa del Diluvio fue el efecto gravitacional provocado por su planeta Nibiru que rompió los hielos del polo Sur y al chocar los iceberg entre si y lanzarse sobre el mar provocaron enormes tsunamis. A su vez llenó el cielo de densas nubes que al condensarse cayó toda el agua acumulada sobre la Tierra

21 Pereció toda carne que se mueve sobre la tierra, aves, ganados, bestias, y todos los reptiles que se arrastran por la tierra, todos los hombres,

22 y todo cuanto vivía sobre la tierra seca.

23 Fueron exterminados todos los vivientes sobre la superficie de la tierra, desde el hombre a la bestia, y los reptiles y las aves del cielo, quedando sólo Noé y los que con él estaban en el arca.

Esta afirmación de que pereció absolutamente todo tampoco es verdad absoluta, pues en algunos lugares algunos humanos y animales sobrevivieron subiéndose a las cumbres a las que no llegó el agua, especialmente en Mesoamérica donde estaba Caín y su descendencia, según cuentan también los textos sumerios. Por eso los indígenas son barbilampiños, tal como lo fue Caín por orden de Yahveh.

24 Ciento cincuenta días estuvieron altas las aguas sobre la tierra.

Como podéis imaginar esta cifra también es relativa pues no sabemos que podían considerar aguas altas. En cualquier caso, el barrizal tuvo que durar lo suyo después de 5 meses todo sumergido.

sábado, 15 de febrero de 2025

INCONGRUENCIAS DE LA BIBLIA 10 EL DILUVIO




El capítulo 7 del Génesis nos explica a su manera todo el proceso de llenar el arca entre personas y animales, así como el comienzo del Diluvio.

1 Dijo Yahvé a Noé: “Entra tú y toda tu familia en el arca, pues sólo tú has sido hallado justo ante mí en esta generación.

Como ya he explicado anteriormente, no es Yahveh/Enlil sino Enki quien da la orden a Noé para construir el arca y le da todas las instrucciones de lo que debe hacer, mientras su hermano Enlil ignora totalmente esta maniobre.

2 De todos los animales puros toma dos setenas, machos y hembras, y de los impuros dos parejas, machos y hembras.

La palabra setena se refiere a siete unidades, así que la orden es que tome 14 parejas de animales, aunque la realidad es que los animales, la mayoría no son vivos sino su simiente (huevos o espermatozoos y óvulos)

La ley de Moisés cita como animales puros, entre los mamíferos, los que tienen la uña hendida y rumian; entre los peces, los que tienen espinas y escamas; y entre las aves, las no rapaces, las gallináceas, la paloma y la codorniz.

Todo lo que anda sobre el vientre y todo lo que anda sobre cuatro o más patas, de todo animal que se arrastra sobre la tierra, no los comeréis, porque es abominación.

3 También de las aves puras, dos setenas, machos y hembras, para que perdure su prole sobre la haz de la tierra,
4 porque dentro de siete días voy a llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches, y exterminaré de sobre ella cuanto hice.”
5 Hizo Noé cuanto Dios le mandara.
6 Era Noé de seiscientos años cuando las aguas del diluvio inundaron la tierra.
7 Y ante las aguas del diluvio entró Noé en el arca con sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos,
8 y los animales limpios y los inmundos; las aves y cuanto se arrastra sobre la tierra,'
9 entraron con Noé en el arca de dos en dos, macho y hembra, según se lo había ordenado Dios.
10 Pasados los siete días, las aguas del diluvio cubrieron la tierra.


Los textos sumerios lo narran con toda crudeza:

En aquel día, el diluvio comenzó con un estruendo en la Blancatierra (Polo Sur), en el fondo de la Tierra, se sacudieron los cimientos de la Tierra y la capa de hielo se deslizó de sus cimientos y despegada por la gran fuerza gravitacional de Nibiru se estrelló contra el mar de Sur. Una capa de hielo golpeó contra otra capa de hielo. De pronto se levantó una gran ola, la muralla de agua llegaba hasta los mismos cielos. Una tormenta de una ferocidad nunca vista se puso a bramar en el fondo de la Tierra, la muralla de agua impulsaba vientos, la ola se desplegó hacia el norte, alcanzando las tierras de Abzu (centro oriental de África). Desde allí viajó hasta el Edin (Edén) arroyándolo y cuando la ola llegó a Shurubak soltó las amarras de la embarcación y se la tragó como un abismo de agua, pero no penetró ni una gota de agua. Las poderosas aguas cubrieron todo incluso montañas.

En sus embarcaciones celestiales los Anunnaki circundaban la Tierra. Abarrotando los compartimentos, se agazapaban contra las paredes exteriores, contemplaban angustiados lo que estaba pasando allí abajo, en la Tierra.

Ninmah lloraba diciendo: ¡Las aguas cubren a mis creados como libélulas ahogadas en un estanque, la ola arrolladora se ha llevado toda la vida!

En los demás barcos celestiales, los Anunnaki estaban anonadados ante la visión de aquella desenfrenada furia, en aquellos días presenciaron un poder más grande que el suyo. Anhelaron los frutos de la Tierra, tuvieron sed del elixir fermentado.

Probablemente el elixir fermentado sería el vino o algún licor.

viernes, 14 de febrero de 2025

INCONGRUENCIAS DE LA BIBLIA 9 EL ARCA DE NOÉ

 



Dicen los textos sumerios:

Enlil convocó un consejo de comandantes Anunnaki e Igigi en Nibru-ki, también estaban presentes los hijos de los líderes y sus hijos. Enlil comunicó las órdenes y añadió que los Igigi que se aferraran a sus esposas y descendientes que tenían que escapar a los picos más altos de la Tierra.

Todos los líderes importantes decidieron quedarse con sus familias.

¡Que los Terrestres por las abominaciones perezcan! así lo proclamó Enlil.

Un asombroso ser fue creado por nosotros, por nosotros debe ser salvado, le gritó Enki a Enlil.

Enlil enfurecido reprochó a Enki la creación de los Terrestres y haberles dado sabiduría y después enseñarles muchos secretos de ellos. Enlil obligó a todos a jurar que no interferirían en los acontecimientos.

Se organizó la marcha y a los que quedaron se les asignaron carros para estar circundando la tierra mientras durase la catástrofe.

Enlil habló a su hermano Enki: para el caso que se pudiera sobrevivir a la calamidad, que se recuerde todo lo sucedido. ¡Que se entierren y resguarden las tablillas de los registros en Sippur, en las profundidades de la Tierra para que en los días por venir se descubra lo que desde un planeta se hizo en otro!

Enki aceptó de buen grado las palabras de su hermano. Almacenaron los ME y otras tablillas en arcones dorados, los enterraron para la posteridad en Sippar. Así dispuesto todo, los líderes esperaron la señal de partir y vigilaron con aprensión la aproximación de Nibiru.

Así que cabe suponer que están enterrados en algún lugar estos arcones dorados o incluso podría ser que de aquí proceden las tablillas sumerias encontradas en la actualidad y donde, entre otras cosas, está escrita esta historia.

Enki dijo a su hermana Nimah que era importante preservar a todos los seres vivos los propios del planeta y los traídos de Nibiru, para lo cual planearon la tarea de preservar la simiente de vida, esencia masculina y femenina y huevos de vida de cada especie.

Anunciaron luego que los estruendos de la Tierra eran tremendos y que la Blanca Tierra (los Polos) se estremecía.


En Sippur, mientras esperaban el momento del Diluvio, Enki tuvo una visión–sueño mientras dormía. Se le apareció un hombre brillante y resplandeciente y vio que se trataba de Galzu, el del cabello blanco, sosteniendo en su mano derecha un estilo grabador y en la izquierda una tablilla de lapislázuli, lisa y brillante. Y le dijo: Toma el Hado en tus manos para que los Terrestres hereden la Tierra, llama a tu hijo Ziusudra, revélale la inminente calamidad sin romper el juramento. Dile que construya una embarcación que pueda soportar la avalancha del agua, una embarcación sumergible, semejante a la que te muestro en esta tablilla, que se salve él y su familia en ella, y que lleve también la simiente de todo lo que sea valioso, sea planta o animal ¡Esa es la voluntad del Creador de Todo!

Galzu dibujó una imagen en la tablilla con el estilo y dejó la tablilla grabada junto al lecho de Enki y cuando se desvaneció la imagen, la visión-sueño terminó y Enki despertó con un estremecimiento.

Así que realmente la tablilla estaba en su cama y vio un diseño de una embarcación con indicación de las medidas. Mandó buscar a Galzu pero le dijeron que había vuelto a Nibiru hacía tiempo.

Enki se dirigió a la cabaña de Ziusudra y para no romper el juramento, el señor Enki le dijo a la pared de juncos de la cabaña, hablando desde detrás:

¡Despierta! ¡Despierta! Cuando Ziusudra despertó, Enki le dijo desde detrás de la pantalla de juncos:

¡Cabaña de juncos, cabaña de juncos! ¡Presta atención a mis palabras, haz caso a mis instrucciones!

Sin embargo la Biblia, en Génesis capítulo 6 continúa:

8 Pero Noé halló gracia a los ojos de Yahvé.

Esto no es verdad pues los textos sumerios dicen que quien se ocupó de Noé fue su padre Enki que fue quien lo eligió para salvar la simiente de plantas y animales terrestres cuando llegara el Diluvio Universal. La Biblia le atribuye todos los actos y decisiones a Yahveh cuando no es así

11 La tierra estaba corrompida ante Dios y llena toda de violencias.

12 Viendo, pues, Dios que toda la tierra era corrupción, pues toda carne había corrompido su camino sobre la tierra,

13 dijo a Noé: “Veo venir el fin de todos, pues la tierra está llena toda de sus violencias y voy a exterminarlos con la tierra.

   Parece ser que esto de la violencia en la humanidad es muy antiguo y no me extraña que Yahveh se enfadara, pero no entiendo que no buscara una manera de resolver esa violencia, bien mediante programación mental, alguna sustancia…pero querer exterminarlos me parece excesivo cuando eran quienes producían todo lo necesario para que ellos comieran aparte de otras actividades.

14 Hazte un arca de maderas resinosas, divídela en compartimientos y la calafateas con pez por dentro y por fuera.

15 Hazla así: trescientos codos de largo, cincuenta de ancho y treinta de alto;'

 

Podéis comprobar las diferencias entre lo que narran los textos sumerios y lo que la Biblia dice.

16 harás en ella un tragaluz, y a un codo sobre éste acabarás el arca por arriba; la puerta la haces a un costado; harás en ella un primero, un segundo y un tercer piso,'

17 pues voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará cuanto abajo el cielo tiene hálito de vida. Cuanto hay en la tierra perecerá,

18 Pero contigo haré yo mi alianza, y entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo.

19 De todos los animales meterás en el arca parejas para que vivan contigo:

20 de las aves, de las bestias y de todo reptil de la tierra, dos de cada clase vendrán a ti para conservarles la vida.

21 Recoge alimentos de toda clase, para que a ti y a ellos os sirvan de comida.”

22 Hizo, pues, Noé en todo como Dios se lo mandó.

 

jueves, 13 de febrero de 2025

INCONGRUENCIAS DE LA BIBLIA 8 ANTES DEL DILUVIO

 



Los hagiógrafos o escritores sagrados, hay muchas cosas que no nos cuentan y que, según los textos sumerios sucedieron previamente a lo que se cuenta en este capítulo en relación al diluvio y es que el clima de la Tierra estaba provocando una catástrofe de salud para los campos y para la humanidad con enfermedades varias.

En aquellos días, los sufrimientos iban aumentando en la Tierra, los días se hacían más fríos, no llovía por lo que las cosechas disminuían, en los rediles había pocos corderos. Batanash (Matusalén) llamó a su hijo Ziusudra (Noé), El de Largos y Brillantes Días de Vida. El niño estaba dotado de comprensión y Nimah (hermana de Enki) y Enki le enseñaron diversas cosas entre otras a leer los escritos de Adapa (Adán) y cuando joven, aprendió como observar y realizar los ritos sacerdotales.

Ziusudra nació en el 110 Shar (ciclo de 3600 años terrestres a partir de la aparición Anunnaki en la Tierra), es decir, en el año 396.000 desde su llegada. Creció, se casó, y tuvo tres hijos. En sus días, los sufrimientos aumentaron en la Tierra con plagas y hambre.

Enlil estaba muy molesto con la unión de los Igigi y las hijas de los Terrestres, así como la unión de Marduk. A sus ojos la misión de los Anunnaki en la Tierra se había pervertido, para él, las ruidosas y estridentes masas de los Terrestres se habían convertido en anatema; las declaraciones de los Terrestres se le hacían agobiantes.

En estos tiempos, plagas y pestes asolaban la Tierra, dolores, mareos, escalofríos y fiebre. Ninmah pensó en enseñar a los Terrestres a curarse, pero Enlil lo prohibió.

Daos cuenta de como Yahveh/Jehová/Enlil utilizaba todos los medios a su alcance para acabar con los humanos.

Enki observó que en la tierras donde habitaban los Terrestres no tenían agua y no brotaba vegetación, por lo cual pensó en enseñarles a hacer estanques y canales para conseguir, además del agua, pescado, pero llegó Enlil y lo prohibió por decreto. ¡Que perezcan los Terrestres de hambre y de enfermedades! Dijo.

Aquí vemos con claridad el odio que Enlil/Yahweh tenía a los terrestres y los descendientes con los Igigi, y solo buscaba la manera de exterminarlos.

Durante un Shar (3600 años terrestres) los Terrestres comieron las hierbas de los campos, y durante dos Shar más el sufrimiento se hacía insoportable.

Los mismos Anunnaki también tenían problemas alimentarios y sus raciones disminuían. Tanto en la Tierra como en Marte las estaciones habían perdido su regularidad. Desde Nibiru estudiaron nuestro sistema y vieron cosas extrañas en el comportamiento orbital así como manchas negras en el Sol y se disparaban llamaradas. El Brazalete Repujado (cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter) se veía estirado y empujado por extrañas fuerzas gravitatorias.

Durante cuatro Shar estuvieron observando los instrumentos frente a la Blanca Tierra (círculos polares) y habían registrado extraños estruendos y llegaron a la conclusión de que el hielo empezaba a deslizarse y por otras zonas ocurrían terremotos y temblores.

Estamos hablando de 4 Shar (3600x4= 14.400 años) sufriendo esta situación desesperada.

Comunicaron la situación a Anu, en Nibiru, y durante el quinto y sexto Shar los fenómenos ganaron fuerza. En Nibiru, los sabios dieron la alarma: “La próxima vez que Nibiru se acerque al Sol la Tierra quedará expuesta a las fuerzas gravitatorias de Nibiru y el hielo de la Blanca Tierra (los Polos) se deslizará provocando una calamidad de agua ¡La Tierra será arrollada por una gigantesca ola, un Diluvio! Así decidieron prepararse para evacuar la Tierra, cerraron las minas de oro, así mismo las fundiciones y refinadoras enviando todo el oro a Nibiru. Una flota de rápidos carros celestes llegó vacía a la tierra para la evacuación.

Vemos la gran diferencia de una narración a otra. La Biblia nos cuenta que fue Yahveh quien decidió exterminar a la humanidad mediante un diluvio y la realidad es que fue en principio una situación catastrófica provocada por las radiaciones solares que afectó al clima y que fue ablandando el hielo de los polos terrestres y lo que provocó ya el diluvio y el desastre absoluto fue la cercanía de Nibiru a nuestro planeta que influyó con su fuerza gravitatoria para que se produjera el desprendimiento de grandes masas de hielo de los polos y además el diluvio.

Los  Anunnakis se dieron cuenta también de que estaban envejeciendo a gran velocidad, pues sus padres que estaban en Nibiru, eran más jóvenes que ellos por estar en la Tierra.

Pero Enlil montó en cólera: ¡Antes los Terrestres se estaban haciendo como nosotros, ahora nosotros nos hemos hecho como los Terrestres, para quedar prisioneros de este planeta! ¡Toda la misión se ha convertido en una pesadilla, con Enki y sus Terrestres como señores, acabaremos siendo esclavos!

Y les dio las órdenes secretas de Nibiru:

¡Vosotros tres permaneceréis en la Tierra, solo volveréis a Nibiru para morir!

En carros celestiales circundaréis la Tierra, esperaréis la calamidad en el exterior; al resto de los Anunnaki, se les debe dar la opción de irse o de esperar la calamidad en el exterior.

Los Igigi que se casaron con Terrestres deben elegir entre la partida o las esposas: a ningún terrestre, ni siquiera Sarpanit, la de Marduk, se le permitirá viajar a Nibiru.

Todos los que quieran quedarse y ver lo que sucede, deberán salvaguardarse en los carros celestes. En cuanto a los demás, deben estar preparados hacia Nibiru de inmediato.


lunes, 10 de febrero de 2025

INCONGRUENCIAS DE LA BIBLIA 7 HENOC

 



La Iglesia vive del sentido de culpa de sus seguidores y por eso se inventa un dios que es Padre en una combinación de protector y castigador, de bondad y severidad, de amor y de odio. La Iglesia crea un dios a imagen y semejanza de los humanos, con todas sus virtudes y esconde sus defectos pero basta con leer la Biblia para poder comprobar como mata humanos por desobedecer sus órdenes, mandatos o leyes, o simplemente porque ciertos humanos adoran a otros dioses en vez de a él, es decir, que es envidioso, celoso y absolutista. Todo esto es absurdo pues nada más lejos de la realidad, ese dios no existe. Si el Creador del Universo tuviera sentimientos como los humanos el Universo no podría funcionar como un reloj, con tanta exactitud, pues cuando estuviera de buen humor todo iría perfecto pero cuando se enfadase solo habría hecatombes, como nos sucede a los humanos. Tampoco está pendiente de nosotros, vigilante, para premiar o castigar, ya nos castigamos nosotros.  Dios es la energía del Universo, es el propio Universo, la Naturaleza con sus leyes y su programa que va ordenando lo que ha de ocurrir en cada lugar y dependiendo de las circunstancias, de lo que hay.

 Henoc es uno de los personajes más extraños de la Biblia y del que se dice poco pero lo que se dice parece inexplicable.

En el capítulo 5 del Génesis se dice:

21 Era Henoc de sesenta y cinco años cuando engendró a Matusalén.

22 Anduvo Henoc en la presencia de Dios, después de engendrar a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas.

23 Fueron todos los días de la vida de Henoc trescientos sesenta y cinco años,

24 y anduvo constantemente en la presencia de Yahvé, y desapareció, pues se lo llevó Dios.

 

Resulta chocante a primera vista que entre los diferentes patriarcas cuya longevidad supone tener entre más de 800 o más de 900 años y resulta que Henoc solo llega a tener 365 hasta que se lo lleva Dios. Pero ¿Qué significa en realidad “pues se lo llevó Dios?

Aunque aún no he leído los libros de Henoc, los tengo en formato “epub”, se por otras lecturas y programas de TV que narra su subida a una nave espacial con Yahveh dando una vuelta por la estratosfera y vuelve a tierra, aprovechando para escribir su testimonio de lo que ve y como lo ve, o mejor como lo entiende, pues un pastor que era Henoc no tenía conocimiento ni vocabulario para explicar lo que veía. Después de escribir “sus memorias” Yahveh se lo vuelve a llevar y ya no volvió jamás.

Este libro que en buena lógica debería estar entre los libros de la Biblia, la Iglesia lo consideró “apócrifo” y no lo incluyó. Está claro que no le interesó porque tendría más preguntas que respuestas con este texto.

Los Libros de Henoc y otros escritos similares son considerados apócrifos o pseudoepígrafos, dos términos que pueden resultar confusos para el lector.

El término apócrifo, que en griego significa 'lejos, oculto, secreto o escondido' y en latín medieval 'secreto', se utiliza para hacer referencia a algunas colecciones de textos y escritos religiosos sagrados surgidos en contextos judíos o cristianos y que no forman parte de los cánones oficiales. Con este término se designa a una serie de libros que las Iglesias cristianas de los primeros siglos no reconocieron como parte de las Sagradas Escrituras, pero que se presentan con nombres o características que los hacen aparecer como si fueran libros canónicos. Algunos han sugerido que los libros estaban «ocultos» al uso común porque contenían conocimientos demasiado profundos para ser comunicados a nadie excepto a los iniciados. Otros han sugerido que dichos libros estaban ocultos debido a su enseñanza herética; y otros creen que estos libros fueron deliberadamente excluidos del canon oficial porque la información que contienen es demasiado reveladora.

 

Cuando me lea los textos completos ya escribiré algún comentario sobre el mismo.