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domingo, 18 de octubre de 2026

LOS IMPUESTOS CON FRANCO

 




Es un mito que con Franco no se pagaran impuestos. Lo que sí es estrictamente real es que no existían el IRPF ni el IVA con sus nombres y estructuras actuales, ya que ambos nacieron durante la Transición y los primeros años de democracia.

El Estado franquista se financiaba a través de un sistema tributario arcaico, profundamente regresivo (donde pagaba proporcionalmente más quien menos tenía) y con niveles masivos de evasión fiscal.

¿Cómo eran los impuestos de la época?

Aunque no existieran el IRPF ni el IVA, la dictadura contaba con equivalentes destinados a gravar la renta y el consumo:

1. En lugar del IVA: Los impuestos indirectos al consumo

El pilar fundamental de la recaudación eran los impuestos sobre el gasto cotidiano.

  • La Contribución sobre Usos y Consumos (luego llamada Impuesto General sobre el Gasto). Funcionaba de manera menos eficiente que el IVA, pero gravaba en cascada los alimentos, las materias primas y los productos elaborados.
  • Impuestos Especiales: Había tasas severas sobre el tabaco, el alcohol, el azúcar y los combustibles.
  • Impuesto sobre el Lujo: Gravaba bienes considerados no esenciales (como automóviles o electrodomésticos). También se gravaba el jabón, las colonias…

2. En lugar del IRPF: El sistema de "Cédulas" y el Impuesto sobre el Trabajo

No existía un único impuesto directo, progresivo y unificado sobre toda la renta de una persona. El sistema se dividía en "impuestos de producto" que gravaban cada tipo de ingreso por separado:

  • Impuesto sobre los Rendimientos del Trabajo Personal (IRTP): Una retención directa a las nóminas de los trabajadores asalariados.
  • Contribuciones rústicas y urbanas: Gravaban la posesión de tierras y viviendas.
  • Impuesto sobre las Personas Físicas: Existió un tributo con un nombre similar al IRPF a partir de los años 60, pero solo afectaba a las rentas más altas. Sin embargo, su efectividad era nula por las enormes exenciones y la facilidad para defraudar.

¿Quién y cómo financiaba el Estado?

La financiación del Estado descansaba principalmente sobre dos pilares: el consumo de las clases medias y trabajadoras, y las cotizaciones sociales.

Concepto

Características de la financiación franquista

Presión fiscal bajísima

La presión fiscal rondaba apenas el 10% del PIB, frente al más del 35% actual. El Estado recaudaba poco porque ofrecía muy pocos servicios públicos.

Regresividad

Cerca del 65%-70% de los ingresos del Estado procedían de impuestos indirectos (el consumo). Un rico y un pobre pagaban exactamente el mismo impuesto al comprar un litro de aceite, un paquete de tabaco o gasolina.

Fraude fiscal generalizado

El fraude en las clases altas y empresas era estructural. Se calcula que en los años 50 y 60 el nivel de evasión fiscal rozaba el 75%. El régimen no inspeccionaba las cuentas bancarias de las grandes fortunas, por lo que las rentas del capital apenas aportaban nada a las arcas públicas.

Financiación de la Seguridad Social

Lo que hoy conocemos como Sanidad Pública y pensiones no se pagaba vía Presupuestos Generales, sino estrictamente a través de las cartillas de cotización obligatoria de trabajadores y empresarios.

El fin del modelo: La gran reforma de 1977

Hacia los años 70, este sistema estaba completamente agotado. El Estado no tenía dinero para infraestructuras ni para sostener un país que se estaba modernizando. Los propios ministros tecnócratas de Franco intentaron reformas fiscales avanzadas, pero el dictador las frenó para no perjudicar a las élites económicas del régimen.

La auténtica revolución fiscal llegó en 1977 (ya en democracia) de la mano del ministro de Hacienda Francisco Fernández Ordóñez y el economista Enrique Fuentes Quintana. Con la histórica Reforma fiscal española de 1977 se abolió el secreto bancario, se creó el delito fiscal, nació el IRPF progresivo actual (1978) y, finalmente, para entrar en la Unión Europea, se introdujo el IVA en 1986.

 

 

 

 

 

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