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viernes, 19 de septiembre de 2014

EL TETRAMORFOS



El Tetramorfos cristiano es un conjunto de cuatro seres ubicados alrededor del trono de Dios y normalmente asimilados a los evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan). Forman parte de la corte celestial y su función es alabar, glorificar y dar gracias al todopoderoso, función que comparten con otras criaturas como los veinticuatro ancianos o los serafines. Están relacionados con el fin de los tiempos y la segunda venida de Dios, ya que su descripción forma parte del libro del Apocalipsis.

El hombre se asocia a Mateo como la superioridad del hombre sobre todo lo existente


El león se identifica con Marcos y es el valor de la fuerza de la voluntad


El águila ha sido asociada a la figura de Juan por el valor del pensamiento


El toro sería Lucas, dando valor al sentimiento.




TETRAMORFOS ASIRIO

Hay un león alado que procede del palacio de Assurbanipal, en Nínive, siglo VII a. C. (Museo Británico, Londres).

Una de las figuras prototípicas de la iconología mesopotámica es el tetramorfos que es un toro con cabeza humana, la barba rizada propia de los reyes, alas de águila y garras de león. Para ser contemplado desde el lateral y desde el frente, el híbrido, guardián de las puertas del templo o la ciudad, se representaba con cinco patas.



HIPÓTESIS ZODIACAL


Se ha sugerido que Ezequiel se inspiró en la astrología zodiacal babilónica (recordemos que cuando este profeta predicaba, el pueblo de Israel estaba preso en Mesopotamia, en Siglo VI a. C., en manos de Nabucodonosor II): el toro sería Tauro, el León, sería Leo, el águila sería Escorpio y el hombre alado sería Acuario. Así, éstas eran las constelaciones sobre las que tuvieron lugar, respectivamente, el equinoccio de primavera, el solsticio de verano, el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno entre los milenios quinto y tercero antes de Cristo.






HIPÓTESIS ALQUÍMICA


Se ha dicho también que hacen referencia a los cuatro elementos básicos y, puesto que rodean al Pantocrátor, éste sería el «Quinto elemento » unificador.

Estos animales en su representación artística se corresponden con una ordenación espacial que dio el profeta Ezequiel en el Antiguo Testamento:

En los dos espacios superiores, se sitúa a la derecha el hombre y a la izquierda el águila.

En los espacios inferiores en el lado derecho se sitúa el león y en el izquierdo el toro.

Esta ordenación se corresponde con los principios del simbolismo espacial, considerando que lo superior aparece siempre como sublimación de lo inferior, lo que hay a la derecha es una expresión de lo consciente y lo que encontramos a la izquierda corresponde al inconsciente. Así, tenemos al hombre alado como una sublimación del león y, al águila como una sublimación del toro. Siguiendo la doctrina esotérica estos seres significan lo siguiente:


Hombre: el artista, el alquimista


Águila: aire, inteligencia, acción.


León: fuego, fuerza, movimiento.


Toro: tierra, trabajo, sacrificio.

FUENTES EGIPCIAS

Los cuatro vivientes cristianos, concebidos como seres alados, mitad hombre mitad animal, debieron inspirarse no sólo en fuentes literarias, sino también en fuentes artísticas, más concretamente en las egipcias además de las mesopotámicas.

Las divinidades egipcias, representadas con cuerpo de hombre y rostro de animal, debieron influir en los artistas cristianos. De hecho hay claros paralelismos entre el halcón solar Horus y el águila de Juan, o entre la leona Sekmet y el león de Marcos, o entre la vaca celeste Hathor y el toro de Lucas.




INTERPRETACIÓN PERSONAL

Hace más de 25 años me interesé por el Tetramorfos y sus símbolos y decidí pintar el mío. Son obras de 65x40 cm resueltas con óleo sobre tabla. Este fue el resultado.















sábado, 30 de agosto de 2014

OFERTA DE CURSOS DE DIBUJO Y PINTURA




 CURSOS DE DIBUJO

 Iniciación al dibujo de objetos
 Iniciación al dibujo del Retrato
 Iniciación al dibujo del Desnudo y Figura
 Iniciación al dibujo de la Perspectiva
 Curso Superior Dibujo del Retrato 
Curso Superior Dibujo del Desnudo 




CURSOS DE PINTURA

 Iniciación a la Pintura al Óleo
 Iniciación a la Pintura al Acrílico
 Iniciación a la Pintura al Pastel
 Iniciación a la Pintura a la Acuarela
 Iniciación a la Pintura a la Cera
 Iniciación a la Pintura con Lápices de Colores
 Curso Superior de Pintura al Óleo

 Los cursos de Iniciación están pensados para quienes empiezan desde cero, es decir, nunca antes han pintado o dibujado o bien conocen poco o nada de técnicas de dibujo y pintura. Constan de unos 10 ejercicios en pintura y unos 40 en dibujo.

 Los cursos superiores son para aquellos que ya están iniciados pero quieren profundizar y dominar todas las técnicas en el dibujo y la pintura en las especialidades que ofrecemos. Constan de más de 20 ejercicios en pintura y unos 400 en dibujo

Nuestro procedimiento de enseñanza se fundamenta en una plataforma de software interactiva donde está toda la información –textos y ejercicios- semejante a la que utilizan hoy todas las universidades a distancia del mundo, tal como la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) en la cual hice el máster de Experto Profesional en E-learning: Educación y formación por Internet. Además utilizamos la tecnología de VIDEOCONFERENCIA para contactar con los alumnos y dialogar sobre los procedimientos a seguir, problemas y dudas que tenga el alumno, etc.

 Puede visitar nuestra web generalhttp://www.arteycartelera.es y la específica donde se dan los cursos http://www.pinturaydibujo.es

Para conectar con nosotros escriba a ayc@arteycartelera.es y ampliaremos la información que usted necesite.

 Los cursos de Iniciación tienen un costo de 75 € pero ahora tiene una oferta por 50 €
 Los cursos de Superiores tienen un costo de 275 € pero ahora tiene una oferta por 180 €

lunes, 25 de agosto de 2014

CORPUS HYPERCUBUS



Aunque pienso que Dalí no necesita presentación, pondré aquí una reseña tal como aparece en wikipedia:

Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech, marqués de Dalí de Púbol (Figueras, 11 de mayo de 1904 – ibídem,23 de enero de 1989), fue un pintor, escultor, grabador, escenógrafo y escritor español, considerado uno de los máximos representantes del surrealismo.

Salvador Dalí es conocido por sus impactantes y oníricas imágenes surrealistas. Sus habilidades pictóricas se suelen atribuir a la influencia y admiración por el arte renacentista. También fue un experto dibujante. Los recursos plásticos dalinianos también abordaron el cine, la escultura y la fotografía, lo cual le condujo a numerosas colaboraciones con otros artistas audiovisuales. Tuvo la habilidad de forjar un estilo marcadamente personal y reconocible, que en realidad era muy ecléctico y que «vampirizó» innovaciones ajenas. Una de sus obras más célebres es La persistencia de la memoria, el famoso cuadro de los «relojes blandos», realizado en 1931.

Como artista extremadamente imaginativo, manifestó una notable tendencia al narcisismo y la megalomanía, cuyo objeto era atraer la atención pública. Esta conducta irritaba a quienes apreciaban su arte y justificaba a sus críticos, que rechazaban sus conductas excéntricas como un reclamo publicitario ocasionalmente más llamativo que su producción artística.4 Dalí atribuía su «amor por todo lo que es dorado y resulta excesivo, su pasión por el lujo y su amor por la moda oriental» a un autoproclamado «linaje arábigo»,5 que remontaba sus raíces a los tiempos de la dominación árabe de la península ibérica. (Wikipedia)

Creo que no es muy conocido que una de las líneas creativas que más utilizó fue la de las ciencias, así pintó obras que expresaban los últimos descubrimientos sobre la desintegración atómica, la mecánica cuántica, la teoría de la relatividad o la representación matemática de la cuarta dimensión.


Esto último es lo que aplicó para resolver esta obra a la que llamó Corpus Hypercubus.

Aunque considero que este no es momento ni lugar para dar lecciones sobre el método de representación de la cuarta dimensión en tres dimensiones, si diré que el hipercubo o teseracto que representa, de manera matemática, a la cuarta dimensión, consiste, una de sus formas, en un hexaedro dentro de otro hexaedro, cuyos vértices y aristas, de uno y otro hexaedro o cubo, están unidos entre sí.









Como estos dos hexaedros básicos pueden estar en movimiento y el interior puede desplazarse al exterior del otro, las figuras resultantes son variadas. No obstante la otra figura principal que representa la cuarta dimensión es la formada por ocho hexaedros dispuestos en forma de cruz con cuatro brazos. Esta es la forma que adoptó Dalí para pintar esta obra.

















El teseracto no es una figura de cuatro dimensiones, pues eso no puede darse en un mundo tridimensional, sino que es la sombra de la figura. Así vemos que una figura de tres dimensiones, su sombra proyectada, tiene solo dos dimensiones, por tanto la sombra de una figura de cuatro dimensiones tiene tres.

Esta obra llamada CORPUS HYPERCUBUS o CRUCIFISIÓN fue realizado por Salvador Dalí en 1954. Está pintado mediante la técnica del óleo, el lienzo mide 194,5 x 124 cm y se conserva en el Museo de Nueva York. En él aparece Cristo con un cuerpo atlético y en tensión levitando en la cruz. Su cuerpo no tiene los famosos estigmas, ni heridas ni sangre; es el cuerpo glorificado en suspensión. Gala, la mujer de Dalí, está retratada a sus pies contemplándolo expectante; su tratamiento y sus ropas recuerdan a Zurbarán y Murillo. Al fondo aparece el pueblo gerundense de Cadaqués, el que fuera lugar de veraneo de Dalí y donde ahora está la Casa Museo Salvador Dalí.

Sobre este cuadro, en el que emplea un claroscuro barroco, Dalí ha dicho:

Pinté una cruz hipercúbica en la que el cuerpo de Cristo se convierte metafísicamente en el noveno cubo, siguiendo los preceptos del discurso sobre la forma cúbica de Juan Herrera, constructor de El Escorial, inspirado en Ramón Llull.

En el suelo embaldosado vemos su proyección en forma de cruz latina, como una ilustración del paso a dos dimensiones. La cruz del sacrificio está formada por ocho cubos en disposición tridimensional donde la figura de Cristo presenta la cabeza en escorzo, lo que impide la visión del rostro, mientras el cuerpo, sin apoyar en ningún momento en la cruz, permanece ingrávido en el espacio. Delante de él vemos cuatro pequeños hexaedros que se corresponden con las cuatro esquinas del cuadrado correspondiente a la cara paralela al cuerpo de Cristo ¿cuatro clavos que sujetan el cuerpo a la cruz? ¿nos indica que  pasamos a cuatro dimensiones?

El cuerpo está alineado con el paralelepípedo estructurado por cuatro hexaedros que configuran el palo vertical de la cruz y los pies podemos verlos muy cerca de la cara del hexaedro de abajo, sin embargo, el hexaedro sobre el que apoya el cuerpo de Cristo lo separaría justo la medida de la arista, luego hay una incongruencia. Lo lógico sería que el cuerpo estuviese centrado sobre el hexaedro que sobresale hacia afuera y entonces las piernas no estaría alineadas con "el palo vertical" sino desplazado hacia la izquierda. Es como si no existiese el hexaedro que sale hacia afuera, pero sin embargo está pintado.




La cruz está representada flotando en el espacio por encima de la línea de horizonte que aquí está representada por el final superior del mar y detrás están las montañas. Como podemos ver, Gala está subida sobre un pedestal o algo así que debe tener una altura superior a un metro sobre la superficie embaldosada. La parte inferior de la cruz está a la altura ligeramente inferior de los hombros de Gala. Nosotros vemos la cara inferior del cubo último de la cruz, lógicamente puesto que la línea de horizonte está más abajo. Aquí se utiliza el trazado de la perspectiva cónica que formulara Filippo Brunelleschi y que seguimos utilizando en la actualidad como uno de los métodos más cercanos a la realidad de nuestra visión espacial.



 Al observar la cruz y proyectar mentalmente las líneas de la cónica, me di cuenta de que había errores y por ello hice este dibujo donde puede verse que no coinciden las líneas en un supuesto punto de fuga del lado izquierdo (A, B, C) y en el lado derecho (D), donde más o menos coinciden todas las líneas, el punto de fuga está por debajo de la línea de horizonte. Estos minúsculos errores en el trazado de la perspectiva solo es perceptible para quienes estamos acostumbrados a trazarlas y realmente solo es una curiosidad sin mayor importancia en la resolución de la obra. Lo que para mi si tiene importancia es el error en el trazado de las verticales de la cruz que aquí están resueltas perpendiculares al plano y por tanto paralelas entre si. Cuando están por encima de la línea de horizonte y muy cerca del observador, estas líneas deberían ser convergentes en un punto de fuga fuera del borde superior del cuadro, como sucede cuando vemos desde abajo un edificio muy alto. Esto habría obligado al pintor a resolver el cuerpo de Cristo en escorzo real dificultando el dibujo de la figura y a su vez dando una visión más distorsionada del cuerpo. Probablemente decidió hacerlo como si se viese desde más lejos para que la figura resultase más impresionante. Por tanto lo que aparentemente es un error es una decisión que aunque falsea la realidad observable sin duda produce un mayor impacto.
Ver este vídeo sobre perspectiva: https://www.youtube.com/watch?v=cE-EOpYk2O0
Otro aspecto es las dimensiones del cuerpo de Cristo y el de Gala, resultando notablemente inferior el de ésta, exaltando así a Jesús.
Un fondo oscuro de marrones rojizos y verdes-azules hace que destaquen la cruz del hipercubo en naranjas, el cuerpo de Cristo en color sonrosado y la figura de Gala con capa blanco hueso, estola naranja como la cruz y vestido azul verdoso como el mar, que están fuertemente iluminados.
El Sol aparece entre dos montes en color casi blanco de donde se deduce que es un amanecer. Las baldosas del suelo imitan los colores del mar, del cielo y de la capa, por tanto son ecos cromáticos perfectos.
La luz viene desde arriba frente al Cristo, parece estar en la vertical de Gala, pues ilumina su vestimenta por detrás y su rostro por delante.
Otra cosa extraña son la sombras proyectadas, sobre la cruz,  de los brazos de Cristo ¿Por qué la sombra del brazo derecho está más bajo que la del izquierdo? ¿Por qué no se ve la sombra de los pies? ¿Porqué en el suelo se ve proyectada la cruz y no el cuerpo?



La composición, al trazar las diagonales y luego una línea vertical por el punto de intersección de dichas diagonales vemos que coinciden el borde interno del pie derecho y los dos pequeños hexaedros del lado derecho, así como la rodilla del lado derecho y lo que es lo más importante: es exactamente la mediana de la cruz hipercúbica.
Las diagonales cortan prácticamente por los dos vértices inferiores del hexaedro central.
En cuanto a la sección áurea, vemos la línea superior que cruza por el centro de la arista inferior del hexaedro central. La línea inferior corta los dedos de los pies y los ojos de Gala. Esto indica que el punto de vista de la figura de Cristo es justamente los ojos de Gala para que nosotros lo veamos desde esa misma altura aunque la línea de horizonte está más abajo, la cruz  la vemos con respecto a la línea de horizonte lo que es una contradicción tener un punto de vista para la cruz y otro diferente para la figura de Cristo.
Podríamos resumir que Dalí representa el cuerpo místico de Cristo como perteneciente a la cuarta dimensión o bien es el momento de la transición de la tercera a la cuarta dimensión. Gala representa a la humanidad que contempla arrobada este proceso.




miércoles, 13 de agosto de 2014

COLLARES DE AGUA


COLLARES DE AGUA 81X54 óleo sobre lienzo
JEWELRY WATER 32"x21 1/4" oil on canvas

Esta es mi última obra terminada de una serie de 5 marinas semejantes pero no iguales

domingo, 3 de agosto de 2014

NENÚFARES ROSA (Monet)




En la pintura occidental de los siglos anteriores, sólo en muy raras ocasiones, un paisaje había quedado reducido a la visión tan próxima de las flores como sucede aquí. Hemos querido precisar al hablar de la pintura occidental porque en Extremo Oriente la situación fue bastante distinta. Allí, en las pinturas japonesa y, sobre todo, china, no resulta raro encontrar escenas como la que contemplamos, donde unas cuantas flores ocupan todo el protagonismo y se sitúan en el primer plano del campo visual del espectador. Se ha mencionado, en multitud de ocasiones, la influencia que ejerció esa pintura oriental sobre el arte europeo de finales de siglo XIX, y los impresionistas serían los primeros en sentirse orgullosos por esto.


El colorido queda dominado por los azules y violáceos, en contrapunto, unos pequeños toques de amarillo y rosa en las flores, y unos sutiles trazos de naranja verdosos en algún contorno y en la esquina inferior derecha, que tiende a confundirse con un matiz rojizo. Las hojas azul celeste con matices, verdes, violetas, aclarados con trazos blancos, definen unos colores irreales de una gran belleza plástica.




Vemos el rastro del pincel por todas partes, superponiéndose los colores y mezclándose en otros casos sobre la marcha, conjugando trazos paralelos con trazos curvos envolventes en las hojas, pasando a ser radiales en las flores.


El centro de interés claramente está en las dos flores de la derecha donde se nos va la vista, entrando por la esquina inferior izquierda como suele ser habitual.




Una mancha violeta define el centro geométrico del cuadro, a cuyo alrededor están dispuestas una serie de hojas, formando un óvalo abierto que le da más voluptuosidad, al ritmo suave y elegante de la curva. En las flores, a pesar de su simplificación, podemos apreciar los cuatro sépalos del cáliz, pues el cuarto hemos de imaginarlo oculto por los pétalos.





La repetición de las hojas, por un lado, y las flores, por otro, crean esa relación de referencias cromáticas y lineales, produciendo un ritmo por las resonancias de las formas, además del óvalo abierto que conforman ese grupo de manchas azules que son las hojas alrededor del centro. Recordemos que los óvalos producen la sensación de majestuosidad y grandiosidad, dando gran importancia a este tema sencillo.


miércoles, 25 de junio de 2014

LA TRINIDAD El Greco







Doménikos Theotokópoulos, en griego Δομήνικος Θεοτοκόπουλος, (Candía, 1541-Toledo, 1614), conocido como El Greco (‘El Griego’), fue un pintor del final del Renacimiento que desarrolló un estilo muy personal en sus obras de madurez.


Vivió en Creta (Grecia) hasta los 26 años, siendo un apreciado maestro de iconos de estilo posbizantino vigente en la isla. Después residió diez años en Italia, donde se transformó en un pintor renacentista, primero en Venecia, aprendiendo plenamente el estilo de Tiziano y Tintoretto, y después en Roma, estudiando el manierismo de Miguel Ángel. En 1577 se estableció en Toledo, donde vivió y trabajó el resto de su vida.


Su formación pictórica fue compleja, obtenida en tres aspectos culturales muy distintos: su primera formación bizantina fue la causante de importantes factores de su estilo que florecieron en su madurez; la segunda la obtuvo en Venecia de los pintores del Alto Renacimiento, especialmente de Tiziano, aprendiendo la pintura al óleo y su gama de colores —él siempre se consideró parte de la escuela veneciana—; por último, su estancia en Roma le permitió conocer la obra de Miguel Ángel y el manierismo, que se convirtió en su estilo fundamental, interpretado de una forma autónoma.


Una de las características más destacables de su pintura es el alargamiento de sus figuras utilizando el canon de 9 a 12 cabezas en vez de las 8 de rigor establecido. Se ha especulado mucho con este tema llegándose a decir, por quienes se las daban de científicos, que tenía una deficiencia visual que le impedía una visión normal. Sin duda estos ‘científicos’ no habían visto la pintura que El Greco había realizado antes de ubicarse en Toledo, en su etapa italiana, donde el canon utilizado es de 8 cabezas.




La Trinidad de El Greco es un cuadro pintado al óleo sobre tela que mide 300 centímetros de alto y 179 cm de ancho. Fue ejecutado entre 1577 y 1580, y es uno de los nueve lienzos que realizó para el monasterio de Santo Domingo de Silos (el Antiguo), en Toledo. Actualmente se encuentra en el Museo del Prado de Madrid.


Representa la escena en la que Dios Padre sostiene el cuerpo de su hijo Jesucristo muerto. Sobre ellos, el Espíritu Santo se representa en forma de paloma, como suele ser común. Alrededor de estas tres personas de la Trinidad, aparecen ángeles en diversas posturas, algunos de ellos con expresiones dramáticas en los rostros.


Se perciben influencias de Miguel Ángel, en el modelado de la anatomía de las figuras y de Tintoretto en el cromatismo. Predominan los tonos fríos (violáceo, azul, verde), con pequeños toques cálidos, lo que da vitalidad a la escena.


La composición es muy original y presenta formas triangulares, dentro de la cual se desarrolla toda la acción del cuadro y de la que sólo queda fuera la paloma representante del Espíritu Santo.





Los triángulos, al ser isósceles, transmiten sensaciones de grandiosidad, seguridad, equilibrio; pero especialmente éste que recoge las dos figuras principales, padre e hijo, y las cabezas de los ángeles, da sensación aérea, como de ascensión.





Vemos que se van repitiendo triángulos en la composición.





Y hasta la paloma forma un triángulo también invertido.




También hay un ritmo creado por la posición doblada de la piernas de Cristo y las del ángel de la derecha de túnica roja. jugando con la posición inversa del ángel de la izquierda visto de espaldas que también dobla las rodillas.


El centro del cuadro está dominado por el monumental cuerpo de Cristo, representado según las proporciones tradicionales y alejado de la estilización de las figuras que dominan en obras posteriores de El Greco. Sin embargo, es evidente el espíritu innovador manierista, reflejado en la serpenteante línea formada por la posición del cuerpo de Cristo y Dios Padre, así como por las irreverentes y exageradas reacciones de los ángeles.


“La composición de El Greco se basa en una xilografía de Durero (1511) con la Trinidad como ‘trono de misericordia’, con Dios Padre recogiendo en su regazo el cuerpo de Cristo bajo la paloma del Paráclito. A partir de este modelo, que siguió en multitud de elementos y que quizá le fuera impuesto, pero del que también se distanció, El Greco introdujo diferentes novedades. Así, las cabezas de los vientos de la parte baja se han transformado en testas de querubines, que reaparecen entre los dobleces del manto del Padre. La vestimenta de los ángeles ha pasado de ser de la germánica contemporánea a una ‘antigua’; la ausencia de los instrumentos pasionales de Durero permite la concentración de la composición, al mismo tiempo que desvirtúa el significado ‘histórico’ y alegórico -sacrificial, eucarístico- de la escena para centrarse en la imagen humanizada de la relación empática entre Padre e Hijo; en esta dirección hay que interpretar la reducción de la importancia concedida por el candiota a las llagas del Crucificado. Por otra parte, las manos del Padre -que solo tocaban a través de un paño el cuerpo de Cristo- sostienen delicada y amorosamente al Hijo, mientras inclina la cabeza para contemplar su rostro; de ahí también que los impasibles ángeles se hayan convertido en testigos sufrientes y activos participantes de la escena, colaborando en la tarea de sostener al Hijo y consolar al Padre. La sustitución de la tiara pontificia, eclesiástica, del Padre, por la mitra típica de los sumos sacerdotes hebreos, resta al cuadro el carácter ‘institucional’ de la fuente gráfica manipulada por el cretense. El Greco asignó un nuevo tratamiento anatómico y compositivo a la figura de Jesús, con ecos claros de la escultura y la pintura de ­Miguel Ángel: Lorenzo de Médicis, Piedades (vaticana y de Santa Maria dei Fiori, Florencia) y Santo Entierro (National Gallery, Londres); asimismo, recurrió a la utilización de fuentes grabadas contemporáneas, como el ángel vestido de verde que depende de una estampa de Cristo curando al enfermo de Andrea ­Meldolla ‘lo Schiavone’. A partir de estos elementos, El Greco se centró en la ­representación de la belleza y el naturalismo estilizado del cuerpo de Cristo, relevado y lleno del peso como cuerpo difunto y con bellas facciones y, por otra parte, en la descripción de las relaci
ones emocionales de las figuras. La serenidad e inestable quietud de cuerpos, cabezas y manos contrasta con la expresividad y el movimiento de unos ángeles que, con su elegancia y su fuerte colorido, constituyen una especie de orla que rodea la imagen principal, inundada por una luz sobrenatural procedente de una nube dorada, contra la que se recorta la paloma del Espíritu Santo. El patetismo explícito, el carácter lineal y bicromo y las connotaciones alegóricas del grabado dureriano han sido sustituidos por El Greco por un tono apacible, derivado de su empleo de unos cuerpos bellos y una gestualidad amable, por una significación que parece agotarse en la fisicidad emotiva de la narración formalizada como una escena sobrenatural, y en su característico concepto de naturalismo basado en el juego del color y la luz y el movimiento corporal y anímico, que alcanza­rían la cumbre al representar imágenes que, por su carácter divino, debieran superar la imagen meramente mundana de lo terrenal”. (Texto de Fernando Marías en la web del Museo del Prado).





Notas:
La mitra es el tocado con el que cubren su cabeza durante los oficios litúrgicos aquellas personas con dignidad episcopal. Del borde posterior cuelgan dos cintas anchas llamadas ínfulas.



Mitra deriva del latín mitra: cinta o faja para la cabeza; especie de tocado asiático, turbante. En latín antiguo también significaba cable. Los latinos tomaron esta palabra del griego. 

lunes, 2 de junio de 2014

LA VERDAD DE FAIM ART

 





La feria de arte FAIM ART ha sido un auténtico fiasco. 77 artistas que han pagado una cantidad entre 1700 y 200 € según el espacio ocupado y la época en que pagó, se han encontrado con que no hizo publicidad del evento, por lo que solo un pequeño número de personas se ha enterado de que en el MATADERO había una feria de arte, especialmente amigos y familiares de los artistas y aún estos no sabían como llegar hasta la nave TERNERAS por la inexistencia de señalización dentro del recinto.

Viendo que no llegaban visitas al recinto, algunos tuvimos que imprimir invitaciones y salir al punto de entrada desde la plaza de Legazpi y repartir invitaciones indicándoles como llegar hasta la nave. Encima, para restringir más la exigua entrada de visitantes, los que llegaban por si solos se encontraban con que debían pagar 6 € para entrar.

Y todo esto considerando que esta era la 14ª edición de esta feria. Además la celebración de esta feria debería haber sido en noviembre de 2013 pero fue suspendida por no se sabe bien que razones y todo esto teniendo en cuenta las condiciones leoninas de los contratos que esta organización, presidida por Marta Lueje, nos hizo firmar.

Así en su artículo 10 se dice “Así mismo y en caso de suspensión o no celebración del evento FAIM      no  reembolsará  las cantidades aportadas por los artistas para su  participación, ni ninguna otra cantidad   en ningún concepto pero si  facilitará otro espacio de exposición, en las fechas que pueda conseguir  y que la entidad organizadora considere oportunas”

 




Por ello muchos artistas que pagaron antes de Noviembre de 2013 pensaban que ya habían perdido el dinero, hasta que les llamaron para informarles de que por fin se iba a celebrar esta feria. Lo cierto es que tampoco ha servido de mucho pues solo 4 artistas han logrado vender algo de los 77 expositores.



También resulta chocante este artículo del contrato:” La organización de la Feria no se hace responsable del transporte de las obras ni desperfectos, robos e incidentes que pudieran existir durante el  evento, así como en el montaje y desmontaje de las obras. No obstante, la organización contará con las pertinentes medidas de seguridad”   



La organización se asegura de que pase lo que pase, no devolverá el dinero conseguido: “La organización de la Feria en cualquier caso, se reserva el Derecho a modificar cualquiera de estas circunstancias. Se resolverá la inscripción de cualquier artista en el supuesto de detectar incumplimiento de las condiciones del presente contrato, no devolviéndose el dinero de inscripción, que quedará en concepto indemnizatorio, sin prejuicio de poder reclamar otras eventuales cantidades devengadas por dicha causa. En este caso, y a requerimiento de la dirección, el artista deberá abandonar la muestra si se estuviese celebrando, automáticamente, retirando su obra”






Evidentemente los artistas somos idiotas al aceptar estas condiciones, pero tenemos tanta ilusión porque el público vea nuestras obras que aceptamos cualquier cosa con tal de mostrar nuestro trabajo. 



También hay que añadir que en esta feria han expuesto algunos colegios y fundaciones dibujos de niños que si bien es un hecho encantador, no creo que este tipo de feria de artistas profesionales sea el marco adecuado para exhibir trabajos de niños realizados en el colegio.



Curiosamente el día 1 de Junio, último día de la feria, apareció una cámara de Antena 3 para realizar unas tomas de la feria que saldrán en televisión el sábado día 7 en una revista televisiva de arte. Y claro, dije yo: A buenas horas mangas verdes



En resumen, se vislumbra claramente cual es el planteamiento de Marta Lueje respecto a este tipo de eventos: recoger el máximo de ingresos realizando los mínimos gastos incumpliendo lo prometido verbalmente de que se publicaría la celebración de esta feria, en los medios y una señalización inexistente haciendo imposible el acceso a gente que quiso ir pero no encontró el lugar.