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jueves, 23 de marzo de 2023

LA EUCARISTÍA

 



La Eucaristía (del griego εὐχαριστία, eucaristía= acción de gracias), llamada también Santo Sacrificio, Cena del Señor,​ Fracción del Pan, Comunión, Santísimo Sacramento, Santos Misterios o Santa Cena, según la tradición de las iglesias católica, ortodoxa, copta, presbiteriana, adventista y algunas denominaciones luteranas, considerado como un sacramento, es el cuerpo y la sangre de Jesucristo bajo las especies de pan y vino.

Los elementos de la Eucaristía son el pan sacramental y el vino sacramental que se consagran en un altar y se consumen a partir de entonces. Los comulgantes, aquellos que consumen los elementos, pueden hablar de "recibir la Eucaristía", así como de "celebrar la Eucaristía".

Los católicos creen que por la consagración las sustancias del pan y el vino en realidad se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo (transubstanciación) mientras las apariencias (o "especies") del pan y el vino permanecen inalteradas. Los luteranos creen que el cuerpo y la sangre de Cristo están realmente presentes "en, con y bajo" las formas del pan y el vino (unión sacramental). Los cristianos reformados creen en una presencia espiritual real de Cristo en la Eucaristía. La teología eucarística anglicana afirma universalmente la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Otros, como los cristadelfianos consideran que el acto es solo una recreación simbólica de la Última Cena y un memorial conmemorativo.

En la Iglesia católica, en las Iglesias ortodoxas, copta y en la Iglesia anglicana, la eucaristía se considera la fuente y culmen de la vida de todo cristiano. De acuerdo al catecismo de la Iglesia católica la eucaristía representa un signo de unidad, vínculo de caridad y banquete pascual en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da prenda de la vida eterna.

El término εὐχαριστία (eucharistia) aparece como rito​ en la Didaché (documento de finales del siglo I o principios del II),​ y por Ignacio de Antioquía (que murió entre 98 y 117) y por Justino Mártir (Primera Apología escrita entre 155 y 157).​ Hoy en día, "la Eucaristía" es el nombre todavía usado por los ortodoxos orientales, católicos, anglicanos, presbiterianos y luteranos. Otras denominaciones protestantes rara vez usan este término, prefiriendo "Comunión", "La Cena del Señor" o "Partición del Pan".

La teología católica considera a la eucaristía como un sacramento instituido por Jesucristo durante la Última Cena.

La Iglesia católica afirma que la institución de la eucaristía por Jesucristo, tal como lo relatan los evangelios sinópticos, se realizó cuando tomando en sus manos el pan, lo partió y se los dio a sus discípulos diciendo:

Tomad y comed, este es mi cuerpo, que será entregado por vosotros. Del mismo modo, tomó el cáliz y se lo dio a sus discípulos diciendo: Tomad y bebed todos de él, porque esta es mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía.

Cfr. Mateo 26:26-29; Marcos 14:22-25; Lucas 22:19-20; 1 Cor 11:23-26

La Iglesia católica entiende que la eucaristía fue prefigurada ya en el Antiguo Testamento, especialmente en la cena pascual, celebrada por los judíos, donde consumían pan sin levadura, carne de cordero asada al fuego y hierbas amargas.

Los elementos principales de la celebración de la Pascua judía se encuentran en los siguientes textos bíblicos: Ex 12:1-8; Dt 16; Lv 23:5-8; Nm 28:16-25.

La Pasión. En el relato de la institución de la eucaristía, Jesús anuncia su propia muerte violenta: habla de «mi cuerpo, que será entregado», «el cáliz de mi sangre, que será derramada».

Como de costumbre la Iglesia crea un símbolo dándole un nuevo significado a una palabra, eucaristía, cuyo auténtico significado es “acción de gracias” o bien podemos usar la palabra “comunión” que indica participación en lo común. Trato familiar, comunicación  de unas personas con otras.

Pero no se conforma con dar un nuevo significado a las palabras sino que nos quieren “hacer comulgar con ruedas de molino” pretendiendo que veamos el cuerpo de Cristo en una pequeña oblea de pan ácimo y su sangre en el vino que contiene una copa o cáliz.

Volvemos a tirar de la magia eclesial y mediante unos movimientos de manos en el aire y unas genuflexiones, resulta que estas sustancias cambian de sustancia pero no de aspecto, y si hiciéramos un análisis químico de la oblea y del vino, comprobaríamos que siguen siendo pan y vino y no carne y sangre humana, por mucho que se empeñe la Iglesia, el Papa, los Cardenales, los Obispos y los Curas en general. Como de costumbre es una gran mentira que los fieles creen aunque no lo entiendan, pues no hay nada que entender, simplemente es absolutamente falsa esa afirmación.

 

Tal como afirman los cristadelfianos, acepto que el acto es solo una recreación simbólica de la Última Cena y un memorial conmemorativo, pero resulta inaceptable una mentira tan burda como querer hacer creer que aquello es el cuerpo y la sangre del mismo Cristo. Cualquier mago ilusionista nos haría un truco de verdad y podría convertirlo en carne y sangre pero sin hacer cambio alguno querer convencernos de que si lo hay es el colmo del cinismo.

Como en otros muchos temas los santos padres de la Iglesia, a lo largo del tiempo, han ido expresando su punto de vista marcando sus aceptaciones y sus diferencias, lo que vuelve a dejar claro que ni siquiera entre ellos se ponen de acuerdo pues todos estos inventos son susceptibles de modificarse si se cree que con los cambios la cosa será más creíble o bien que refuerza la fe ciega de los creyentes.

Estos son algunos de los santos padres que fueron introduciendo variaciones en los conceptos relativos a la eucaristía: San Ignacio de Antioquía, San Justino Mártir, San Ireneo de Lyon, Tertuliano, San Cipriano, San Ambrosio, Pedro Lombardo y Santo Tomás de Aquino.

Después llega Martín Lutero y afirma que, dado que el hombre solo es justificado por Dios a través de la fe y no de las obras, la misa es una obra humana más sin mayor eficacia que el de aumentar la fe.

De esta forma tan rotunda Martín Lutero se carga toda la doctrina de la Iglesia Católica relativa a la misa y su contenido como la eucaristía.

Ulrico Zwinglio, partiendo también del hecho de que el sacrificio de Cristo es único, afirma que la misa es solo un recuerdo del sacrificio, una garantía de la redención que nos obtuvo el Señor.

Juan Calvino afirma no solo la unicidad del sacrificio, sino también del sacerdote que excluye cualquier sucesor o vicario. Las últimas ediciones de su libro “Institución de la religión cristiana” admiten que la misa sea sacrificio pero de alabanza y acción de gracias, nunca de propiciación.

Recientemente algunos reformadores han vuelto a considerar la teología del sacrificio eucarístico y en los documentos teológicos elaborados entre católicos y luteranos o anglicanos hay diversas posiciones más o menos cercanas, aunque todavía no comunes. 

Así Pio XII revaloriza la identidad de la misa y la eucaristía con la pasión de Cristo, redundando en ello el Concilio Vaticano II, Pablo VI , Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Por ello hoy dicen: La Eucaristía es el corazón y la cumbre de la vida de la Iglesia, pues en ella Cristo asocia su Iglesia y todos sus miembros a su sacrificio de alabanza y acción de gracias ofrecido una vez por todas en la cruz a su Padre; por medio de este sacrificio derrama las gracias de la salvación sobre su Cuerpo, que es la Iglesia.

La Eucaristía es el memorial de la Pascua de Cristo, es decir, de la obra de la salvación realizada por la vida, la muerte y la resurrección de Cristo, obra que se hace presente por la acción litúrgica.

Es Cristo mismo, sumo sacerdote y eterno de la nueva Alianza, quien, por el ministerio de los sacerdotes, ofrece el sacrificio eucarístico. Y es también el mismo Cristo, realmente presente bajo las especies del pan y del vino, la ofrenda del sacrificio eucarístico.

En definitiva, han querido adornarlo tanto y darle tantos significados a este sacramento que lo han hecho absolutamente increíble por mucho que se empeñen.

Evidentemente no se han planteado de que si realmente la oblea y el vino se convirtieran en el cuerpo y sangre de Cristo, aparte de ser un acto de magia o brujería –cuando la Iglesia está en contra de ellas- sería una total aberración ingerirlo pues sería antropofagia, un acto sanguinario y cruel además de aborrecible, comparable a las barbaridades que cometen ciertas sectas.

miércoles, 22 de marzo de 2023

LA CONFESIÓN Y EL PERDÓN DE LOS PECADOS.

 







La confesión se hace necesaria desde el momento en que los humanos cometemos pecados según las religiones en general y según la Iglesia católica en particular. Pero ¿de donde viene la palabra pecado?

Para los griegos pecado se decía hamartia: “fallo de la meta, no dar en el blanco”. Los escritores griegos solían utilizar la forma verbal hamartánō con respecto al lancero que erraba su blanco y, por implicación, aludía al concepto de vivir al margen de un código moral o intelectual tenido por meta ideal, debido a una actitud errónea, consciente o inconscientemente.

En hebreo la palabra común para "pecado" es jattáʼth, חטא que también significa “errar” en el sentido de no alcanzar una meta, camino, objetivo o blanco exacto.

Por tanto, como de costumbre la Iglesia se apropia de palabras que tienen un significado concreto y común para el entorno y transforma su significado acomodándolo a sus intereses y así la palabra pecado (del latín peccātum) pasa a significar la transgresión voluntaria y consciente de la ley divina.

Sacramento de la penitencia

El sacramento de la penitencia, también conocido como sacramento de la reconciliación, de la confesión, del perdón o de la curación, es uno de los siete sacramentos de las Iglesias católica, ortodoxa y copta.

La fe católica considera que se trata de un sacramento de curación instituido por Jesucristo, y que quienes se acerquen a él con las debidas disposiciones de conversión, arrepentimiento y reparación reciben el perdón de Dios por sus pecados cometidos después del bautismo así como también la reconciliación con la Iglesia.

La tradición de la Iglesia toma normalmente la afirmación de los apóstoles de Jesús, según la cual este les había dado poder para perdonar los pecados en nombre de Dios. Los sucesores de los apóstoles escribieron que estos les habían transmitido dicha facultad —entre otras—. Como mayor referencia, se lee en el Evangelio de Juan 20, 23:

Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.

Asimismo, reafirma este mandato con un pasaje del Evangelio de Mateo 9, 6-7:

Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados dice entonces al paralítico: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». Él se levantó y se fue a su casa. Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres.

La confesión misma también está indicada en la Epístola de Santiago 5, 16 :

Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y orad los unos por los otros, para que seáis curados. La oración ferviente del justo tiene mucho poder.

Además es sabido, por el libro de los Hechos de los Apóstoles, que la confesión de los pecados era una práctica habitual en la Iglesia primitiva, por lo menos en su forma pública.

Según la segunda epístola a los corintios 2 Cor 5:18-20, fue Dios mismo quien entregó el ministerio de reconciliación:

... y todo esto proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo, y nos encomendó el ministerio de la reconciliación. Nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Somos pues embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. Os suplicamos en nombre de Cristo ¡Reconcíliense con Dios!

Así que ya no solo es un poder que transmite Jesucristo a los apóstoles sino que es el mismo Dios el que lo autoriza. No sé a que dios se refiere la Iglesia cuando dice esto, pues si se refiere a Yahvé que no soportaba la más mínima desobediencia, es difícil de creer. Si pensamos que Yahvé, como he explicado muchas veces, era en realidad el Elohim o Anunnaki Enlil, resulta que estamos hablando de un alienígena que era un absoluto canalla, por tanto con ese no han hablado. Si hablamos del auténtico creador del Universo, la realidad es que nadie puede hablar con él, por mucho que se empeñen las religiones, pues nadie sabemos que es ni donde está. Mi concepción de la divinidad creadora es que se trata del Universo y todo lo que existe en él, por tanto nada que ver con un ser antropomorfo que piense y sienta como un humano y que se sienta ofendido por las tonterías o las barbaridades que hagamos los humanos, pues ni siente ni padece, por lo que no tiene sentido alguno que nos perdone o nos castigue sino que más bien es la propia Iglesia la que perdona y castiga a sus fieles, pues entre los curas, hasta ahora, poco han castigado a los canallas pederastas que han mancillado a nuestros niños. Y no creo que lleguen al absurdo de engañarse entre ellos, perdonándose unos a otros los desmanes que cometen, aunque todo puede ser.

Para conocer algo de la disciplina penitencial, una obra importante es El pastor de Hermas, de mediados del siglo II. Mientras que algunos doctores afirmaban que no hay más penitencia que la del bautismo, Hermas piensa que el Señor ha querido que exista una penitencia posterior al bautismo, teniendo en cuenta la flaqueza humana, pero en su opinión solo se puede recibir una vez. De todas maneras, cree que no es oportuno hablar a los catecúmenos de una «segunda penitencia», ya que puede causar confusión, puesto que el bautismo tendría que haber significado una renuncia definitiva al pecado.

Así que el acto de la confesión se justifica en los Evangelios y en las epístolas hasta que llega este santo varón y dice otra cosa. Si los dirigentes de la Iglesia Católica se permiten estas digresiones será, pienso yo, porque no está tan claro que esté basado en lo que en principio se decía.

A comienzos del siglo III, esa única penitencia eclesiástica años después del bautismo ya estaba perfectamente organizada y se practicaba con regularidad tanto en las Iglesias de lengua griega como en las de lengua latina.

Lo que realmente quiere decir que por fin se pusieron de acuerdo en que hacer y como hacer, pues todo ello es un invento más de la Iglesia y sus jerarquías.

El obispo Hipólito de Roma escribió que la potestad de perdonar los pecados la tenían solo los obispos. En ambas tradiciones, y hasta fines del siglo VI, no se conocía sino esa única posibilidad de penitencia, que había sido denominada por Tertuliano, «segunda tabla de salvación» (cf. De paenitentia 4, 2 y citado en el Concilio de Trento, ver DS 1542).

Lo que quiere decir que tres siglos después de marcharse Jesucristo, solo los obispos tenían potestad para confesar a los fieles y se limitaba a solo una vez después del bautismo.

La práctica de la penitencia comenzaba con la exclusión de la eucaristía y terminaba con la reconciliación, que volvía a dar al penitente el acceso a ella. El tiempo penitencial generalmente era largo y dependía de la gravedad del pecado. Las etapas de la excomunión estaban claramente fijadas:

-El pecador debía confesar el pecado a solas ante el obispo.

-Era graciosamente admitido a la penitencia eclesial.

-Durante algún tiempo (semanas o meses) tenía que aceptar el humillante estado de penitente, que manifestaba incluso con un vestido especial.

-Debía mostrar su conversión y perseverancia con obras de penitencia (oraciones, limosnas y ayunos).

-Quedaba excluido de la Iglesia en la medida que no podía recibir la eucaristía y era apartado de la comunidad (no podía asistir a las reuniones).

-Finalmente, después de que la comunidad había orado por él, el penitente obtenía la reconciliación, normalmente mediante la imposición de las manos del obispo.

Dignos seguidores del antiguo dios Yahvé, castigaban y humillaban hasta el paroxismo al pobre fiel que se le ocurría confesarse, así que sospecho que no serían muchos, salvo cuando la falta fuese conocida de otros.

Conozco de primera mano la capacidad que tienen los curas para humillar a los demás, tal como sufrí durante cuatro años en el colegio de Salesianos.

No se precisa el modo en que esa reconciliación procuraba el perdón de los pecados. Las herejías penitenciales del montanismo (movimiento que inició un tal Montano en el siglo I que entraba en éxtasis y profetizaba el fin del mundo) y novacianismo (doctrina cristiana aparecida en el siglo III propuesta por Novaciano, considerado antipapa, y afirmaba que la Iglesia no tenía poder para autorizar la vuelta a la comunión de los cristianos bautizados que renegaron de la fe) obligaron a una reflexión teológica acerca de la praxis penitencial. Se rechazó el rigorismo: todos los pecados graves, incluso los tres capitales (apostasía-idolatría, homicidio y adulterio) podían ser perdonados; y todos los pecados —incluso los secretos—, debían ser sometidos a la penitencia episcopal. En este sentido, Ambrosio de Milán afirmó:

Dios no hace distinciones, porque prometió a todos la misericordia y concedió a sus sacerdotes la facultad de absolver sin excepción alguna. Aquel que exageró el pecado, que abunde en penitencia; los mayores crímenes se lavan con grandes llantos.

Grandes padres de la Iglesia como Tertuliano, Cipriano de Cartago, Agustín de Hipona, concilios como el III Concilio de Toledo y el de Arles o el Papa León I, fueron modificando a lo largo del tiempo todas las premisas y consideraciones respecto a la confesión y la penitencia y así, muchos pecadores esperaban los últimos momentos de la vida para pedir la penitencia, y una vez que se sentían recuperados de su enfermedad, rehuían al sacerdote para evitar someterse a la expiación. La penitencia eclesiástica no se aplicaba por lo general a los clérigos y religiosos que incurrían en pecados graves, ya que se pensaba que su dignidad podía recibir agravio; solo se le deponía de su cargo, podía acogerse a la penitencia privada y llevar una forma de vida monástica, que era considerada como un segundo bautismo que permitía el acceso a la eucaristía.

Como vemos, al igual que entre los bomberos, “no se pisan la manguera” y los castigos quedan para los ingenuos fieles.

A partir del año 1000 se generaliza la práctica de dar la absolución inmediatamente después de hacer la confesión, reduciéndose todo a un solo acto, que solía durar entre veinte minutos y media hora. Concilio IV de Letrán (a. 1215) impondrá el deber de confesar los pecados una vez al año.

Otra forma de penitencia que se impuso fue la flagelación; y no solo para penitentes, sino recomendada para cristianos deseosos de mortificación.

Algunos ejemplos de tarifas o aranceles de castigo para monjes, extraído del Poenitentiale Columbani:

homicidio: ayuno de diez años;
sodomía: ayuno de diez años;
fornicación (una vez): tres años;
fornicación (varias veces): siete años;
robo: siete años;
masturbación: un año.

Esto nos indica claramente que los monjes no eran muy santos que digamos, cometiendo las mismas faltas que cualquier humano, y sospecho que muchos monjes dejaron de desayunar para toda su vida.

La Iglesia nos dice que lo pecados más graves son: el secuestro, el asesinato, el incesto, el robo, el adulterio, la violación, el aborto y el suicidio, entre otros.

Y los curas son tan listos que hasta saben cuales son los pecados que más ofenden a su dios:


La soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza son las siete pasiones del alma que la tradición eclesiástica ha fijado como «pecados capitales».

Independientemente de la vigencia o no de la idea de pecado en nuestras sociedades, son siete pasiones muy arraigadas en la psique humana. Esta es la razón por la que la Iglesia los valora, pues así tiene a sus fieles controlados, dominados, manipulados, es decir, gracias a estos pecados la Iglesia ejerce su poder sobre la humanidad que cree en ella y en lo que dice y esa es la única razón de la existencia de las religiones: ejercer el poder casi absoluto sobre la gente pues domina sus conciencias.

Reconozco que el tema de la confesión es un gran invento para la gente que se ve torturada por su propia conciencia, pues basta con decirle a un cura los pecados cometidos y de esta forma el mismísimo Dios le perdona y él recobra la paz mental.

Como siempre digo, respeto religiosamente las creencias de cada cual, pero informo del origen de este tema y los múltiples cambios que se han producido a lo largo de dos milenios y todo basado, supuestamente, en lo que dijo un hombre llamado Jesús y al que otro hombre llamado Pablo le atribuyó que era nada menos que el Hijo de Dios, cosa imposible de demostrar y menos hoy, pero hay gente que se lo sigue creyendo.

martes, 21 de marzo de 2023

EL BAUTISMO







La palabra bautismo procede del latín baptismus, baptó o baptizó cuyo significado es «lavar» o «sumergir». Es el rito de adopción y admisión al cristianismo casi invariablemente asociado con el uso de agua.

El rito esencial del Bautismo consiste en sumergir en el agua al candidato o derramar agua sobre su cabeza, pronunciando la invocación de la Santísima Trinidad, es decir, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

El bautismo bíblico es por inmersión. Así está visto en los hechos y ceremonias simbólicas del Antiguo Testamento, y confirmado en el Nuevo Testamento, por ser la inmersión, la fórmula usada por Juan el Bautista, por Jesús y por los Apóstoles.

Ungido con el Santo Crisma –palabra que viene de Cristo, que significa ungido por el Espíritu Santo– se expresa que el Bautismo ha hecho a la persona un nuevo cristiano. Recibir a Cristo es, en cierto modo, “hacerse como Cristo”, “configurarse con Cristo”.

Tal como ya estamos acostumbrados, la Iglesia Católica, como cualquier otra religión, se basa en unos símbolos a los que dan unos significados y valores especiales, absolutamente falsos pero muy reales para los creyentes. Vemos que la palabra bautismo significa simplemente lavar que es sinónimo de expurgar, depurar, limpiar, purgar, acendrar.

La inmersión en agua se practicaba para la purificación legal. Los esenios practicaban este tipo de ablución purificadora que, para ellos, era también moral, como han podido demostrar sus piscinas rituales en Qumram. Juan el Bautista asumió este rito dándole el sentido de medio para la conversión.

Prosélitos judíos (gentiles que deseaban convertirse al judaísmo) también tenían una forma de bautismo. Ellos públicamente se lavaban como un rito de iniciación, y para demostrar que se estaban uniendo a una nueva religión y nación.

La palabra “abluciones” es un sustantivo femenino que significa “acción de lavar” o “inmersión en agua”, por tanto equivalente a bautismo, y es un ritual de purificación por medio del agua, común en numerosos cultos y religiones de todo el mundo.

¿Cuál es el significado de purificación? Quitar de algo lo que le es extraño, dejándolo en el ser y perfección que debe tener según su calidad.

Purificación espiritual es el proceso de limpieza del alma, que busca ayudar a la persona a convertirse en más consciente de sí misma y de su relación con el mundo a su alrededor.


Vemos como las religiones se apropian de palabras comunes que se refieren, en este caso, a la limpieza, tales como ablución y purificación, para asimilarlo a eso que ellos llaman alma o espíritu, aunque no saben lo que es, pues se trata de uno de sus inventos; se le dan atribuciones diversas y llegamos al absurdo y a lo inverosímil, al querer hacer creer que ese alma se limpia cuando limpiamos el cuerpo con agua, aunque esa agua sea bendita, cosa que se obtiene mediante un ritual que consiste simplemente en pronunciar unas palabras mientras se realizan unos signos en el aire, con las manos, como un acto mágico, aunque luego dice la Iglesia estar en contra de la magia. Como vemos todo muy incoherente.

Varias religiones sostienen que el bautizo es válido con la inmersión completa del cuerpo en el agua, como lo hizo Jesús.

Se practicaba desde diversas culturas como la egipcia, los pueblos mayas y hasta los primeros judíos.

En la actualidad el bautismo o bautizo es uno de los sacramentos más importantes del cristianismo. Sin embargo, esta tradición tiene una larga historia que, si bien es común en distintas culturas y religiones, posee diferencias y particularidades.

Este acto se inició mucho antes del nacimiento de Cristo, pues se celebraba entre los pueblos de la antigüedad como una fiesta pagana, es decir, una fiesta dedicada a otros dioses diferentes de Yahvé/Jehová. Se considera que comenzó a practicarse en Egipto como preámbulo al culto de la diosa Isis.

En la América Latina, el ritual del bautizo fue uno de los primeros aspectos que las poblaciones indígenas adoptaron del cristianismo, pero ha sido difícil medir el grado de incorporación del rito cristiano a las prácticas de estos pueblos.

El estudio señala que entre los mayas también se practicaba con el nombre de ‘Hetzmek’, y para ellos el sentido de esta costumbre era el de alejar el mal. Se hacía pasado los 3 años de edad. “Resulta curioso el hecho de que los indígenas tenían un nombre para el niño antes de ser bautizado y otro después de serlo, aunque este segundo era el mismo que el de sus padres”.

Quien oficiaba la ceremonia decidía el oficio al que se dedicaría ese niño. En la actualidad, todavía entre los mayas se practica este ritual que, si bien se ha ido mezclando con el bautizo católico, conserva tradiciones propias y muy curiosas, como el hecho de que los padrinos den cuatro pañales al niño para que en el caso de que fallezca, le sirvan de alas para volar al cielo.

Los primeros judíos realizaban el bautismo también como una forma de iniciación, de ahí que los católicos tomaran este sacramento como propio. Aunque en un principio, este acto católico era exclusivo de los adultos, y se hacía por inmersión, simbolizando el morir y el resucitar en una nueva vida.

Como vamos viendo cada cual le puede dar el significado que quiera al simple hecho de lavarse o mojarse.

Este tipo de bautismo es el que mantienen los “evangelistas”, para quienes la figura de los padrinos no existe, puesto que al practicarse entre personas que eligen libremente esta fe, son ellas mismas las que se comprometen a seguirla.

Es por eso que en la actualidad las distintas religiones acostumbran a practicar el bautismo, diferenciándose principalmente en si lo practican sobre recién nacidos o sobre adultos, o al menos, jóvenes con capacidad de entendimiento.

En la página web oficial de los Testigos de Jehová (www.jw.org) se especifica que en la Biblia no aparece la idea del bautismo de bebés. “Algunas religiones realizan una ceremonia en la que se “bautiza” a los bebés, salpicándoles o derramándoles agua en la cabeza, y se les pone nombre. Pero el bautismo cristiano es para los que tienen la edad suficiente para entender “las buenas nuevas del Reino de Dios” y creer en lo que aprende (Hechos 8:12). Estas personas deben escuchar la palabra de Dios, aceptarla y arrepentirse, cosas que un bebé no puede hacer (Hechos 2:22, 38, 41)”.

La verdad es que este punto de vista es más coherente que el de la Iglesia Católica, pero sin duda el procedimiento de que nada más nacer ya se te “engancha” como católico es más seguro para tener más fieles.

En cuanto a los mormones, al igual que los evangelistas y otras tantas religiones confieren este sacramento a los adultos. La Iglesia Adventista del Séptimo Día tampoco lo practica con niños.

Los budistas no bautizan a sus hijos, pues consideran que al nacer en una familia budista, no lo necesitan.

En el Islam no existe este sacramento; en su lugar, cuando nace un niño, un familiar le recita frases del Corán al oído, ya que consideran que todo aquel que nace, lo hace con la fe islámica.

Tampoco existe en el Hinduismo, ellos creen en la reencarnación. Así, el niño no es un ser nuevo, y conforme vaya reencarnándose irá alcanzando la perfección.

Los evangelios relatan que Jesús fue bautizado en el río Jordán, a sus 30 años, por Juan Bautista, sumergiendo su cuerpo en el agua. Es por eso que varias religiones consideran que esa es la única manera de llevar a cabo este ritual.

El catolicismo defiende esta manera de ‘purificación’, pues se debe a una ‘regeneración’ y ‘redención’ cumplida por el derramamiento de la sangre de Cristo en la cruz, dicen. Es decir, que replican lo hecho por el Espíritu Santo, quien estuvo sobre la cabeza de los discípulos.

Por si no eran suficientes los significados añadidos al bautismo, a lavarse/mojarse el cuerpo, o solo la cabeza, ahora se le añaden más, “la redención de la sangre de Cristo”.

Desde 2009, existen en España los bautismos civiles, en los cuales están ausentes los rituales cristianos, y se los ha llamado ‘Ceremonia de imposición de nombre’ o ‘Acto de bienvenida a la comunidad’. En estos actos se inscribe el nombre del bebé en un libro y se lee la Carta Europea de los Derechos del Niño y algunos poemas.

Tiene su origen en la Revolución Francesa y se trata de una alternativa en la que los padres con hijos de hasta seis años se comprometen a defender los derechos de los niños.

Actualmente entre los judíos solo se bautizan a los varones. Esto no me extraña nada pues si ya en el origen, Yahvé/Jehová define a Eva como pecadora y que debe estar sometida al varón, es lógico que consideren que la mujer no tiene alma y por tanto no tiene nada que purificar.

Ya sabéis que yo respeto todas las creencias y que solo pretendo hacer saber cual es el origen de las creencias y así sepáis cuando y donde empieza la gran mentira.


jueves, 2 de marzo de 2023

EL CREADOR-HACEDOR Y LOS RESULTADOS





Érase un señor que se dedicaba al cultivo de flores. Tenía inmensos terrenos dedicados a sembrar una gran variedad de flores pero su dedicación especial era crear nuevas flores mediante los injertos más increíbles obteniendo unos resultados sorprendentes, subyugantes que despertaban la sorpresa y la admiración de mucha gente que no dudaba en valorar estos hallazgos, así cuando exhibía estas flores originales creadas por él todo el mundo alababa la belleza y la rareza de las mismas por su diseño, sus colores, sus estructuras, su originalidad.
Lo sorprendente es que nadie las compraba. Es verdad que su precio era algo más alto que las flores comunes pues suponía un especial esfuerzo su creación y cuidado con respecto a las flores vulgares pero nadie las compraba aunque las alabaran mucho y este artista, este creador, este especialista de la floricultura, no entendía porque la gente no compraba sus creaciones.
Cada cual ponía una excusa unos decían que eran demasiado caras, otros decían que eran tan diferentes de las habituales que por tanto eran adecuadas para exhibirse en ferias y museos pero no para tenerlas en casa…lo cierto es que las únicas flores que vendía eran las clásicas gracias a las cuales podía seguir viviendo.
Érase un arquitecto, un artista, un creador que diseñaba y construía unas casas muy bellas, muy originales, muy artísticas y todo el mundo que las visitaba se quedaba maravillado pero no conseguía vender ninguna de estas casas maravillosas, pues costaban bastante más que las sencillas casas de siempre y por tanto estas no estaban al alcance de cualquiera. Lo cierto es que la gente que si disponía de dinero para poder pagarlas tampoco las compraba pues este arquitecto no era famoso como otros y por tanto no podrían presumir de ello.
Otros consideraban que eran unas casas muy bellas para usarlas como museos pero no las encontraban adecuadas para vivir.
Lo cierto es que este fantástico arquitecto tenía que dedicarse a construir el tipo de vivienda clásica para poder vivir de su trabajo, aunque a él le gustaría poder vivir de la construcción de las viviendas de nuevo diseño.
Érase un pintor que tenía una increíble imaginación y creatividad, llevando al lienzo una serie de obras originales en su concepción, en su forma de resolver y con una temática nunca llevada a los lienzos, con un impecable dibujo, arriesgadas composiciones y con unos colores superatractivos. Todo el mundo alababa la belleza y originalidad de sus obras, pero nadie le compraba, no conseguía vender este tipo de obras.
La gente que admiraba sus obras decía que no eran apropiadas para colgar en una casa, que eran propias para exhibir en galerías de arte, un museo o en grandes salones. Otros consideraban que el precio era alto y no estaba al alcance de cualquier bolsillo, aunque estas mismas personas, si tenían dinero para comprar un teléfono móvil de alta gama, una televisión de alta gama, un coche de alta gama, pero no tenía dinero para comprar un cuadro de este pintor.
Resulta muy triste para estos grandes creadores, grandes artistas, que en su esfuerzo creativo consiguen hallazgos nunca vistos, tener que dedicarse a hacer lo que todo el mundo, lo habitual, porque lo que ellos hacen no es valorado por nadie y ellos también tienen que vivir.
En algún caso es posible que cuando ellos mueran, llegue alguien que si valora estas obras y que tenga capacidad para venderlas y especular con ellas, de manera que mediante el márquetin y los contactos adecuados, logre venderlas a unos precios desorbitados y sea entonces cuando se valore a estos artistas, a estos creadores, pero ellos no pudieron saborear su éxito porque no lo tuvieron en vida, tal como le sucedió a Van Gogh.
¿Qué sucede realmente? Parece como que los “no ricos” considerasen que las obras de arte son para los ricos y que ellos se gastan el dinero en cosas más útiles, como teléfonos, consolas, ordenadores para jugar on line, motos, coches, televisores…
Los ricos parece que solo compran “marcas” exclusivas y ya con una fama garantizada para poder presumir y especular.
O tal vez todo se reduce a nuestra ignorancia supina sobre arte y por ello no valoramos las obras, aunque podemos visitar museos y exposiciones varias, pero sin adquirirlas, ya que no sentimos esa necesidad, nos gusta verlas pero no necesitamos poseerlas, tal como necesitamos de otras cosas.
¿Qué pensáis vosotros?

domingo, 26 de febrero de 2023

MÁS PERROS QUE NIÑOS

 







En España desde hace tiempo hay más perros que niños. Se observa en muchas calles, plazas y parques de pueblos y ciudades y no es una apreciación subjetiva. Las estadísticas lo constatan: El 1 de julio pasado había 6,6 millones de habitantes de entre 0 y 14 años, según los datos del INE, y en España existen más de 9,3 millones de perros censados según las cifras que maneja la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (Anfaac).

La población infantil española se ha reducido a la mitad desde 1960. “Si ese año los niños de 0 a 14 años representaban el 27% de la población total, en el 2021 apenas constituían el 14%”.

Las circunstancias hacen que cada vez se convive menos con ellos, por lo que cuando están fuera de los espacios destinados a su educación y a sus juegos molestan, incordian... Y una sociedad con niños es motor, es cambio, y compartir la vida cotidiana con niños supone momentos de risas, de bromas, de aprendizaje, de compartir, de cariño, de atención y apoyo, de paciencia y tolerancia...”, si no tenemos niños todo esto se pierde.

Recuerdo cuando visitaba a mi suegro en la residencia donde estaba, como todos los habitantes de la misma se alegraban cuando veían a mis nietos que me los llevaba conmigo para que vieran a su bisabuelo.

Si los niños escasean aumenta la soledad, y esto lleva al deseo de aliviarla compartiendo tiempo y espacio con un animal, lo que justificaría el creciente número de hogares con perros.

Está claro que es difícil pensar en niños en una sociedad con unos salarios precarios que hacen muy difícil la subsistencia individual y aún más tener personas a cargo, donde los vínculos personales no son muy sólidos y las relaciones poco estables, donde la dificultad de acceder a una vivienda impide independizarse o ampliar la familia, donde las ayudas familiares son nimias y donde prima el narcisismo. “Ha cundido una especie de utilitarismo muy pragmático y muchas personas se preguntan de qué les sirve tener hijos si es una inversión muy costosa, sin garantía alguna, y que obstaculiza carreras profesionales y su desarrollo económico, que reduce la libertad personal y la expansión social; y para otros el planteamiento es ‘¿cómo vas a traer un niño a este mundo si lo que le espera es un escenario de basura, de crisis climática o posnuclear?”

Una de las funciones de la reproducción es establecer el vínculo paterno filial y materno filial, una conexión biológica que la cultura y la sociedad reforzaban como vínculo permanente y no casual o fortuito, es decir, hasta la muerte de las dos partes.

“El vínculo padres-hijos es el único que queda inquebrantable, ya que el matrimonio o la amistad son casuales o fortuitos, están vinculados a la subjetividad (la relación se mantiene mientras es satisfactoria para las partes); y que ese vínculo escasee es un cambio fundamental (y no necesariamente negativo­) en la forma de relacionarnos, porque significa que las relaciones primarias (las que nos vienen impuestas, como la familia, el lugar de nacimiento...) casi han desaparecido y todas las relaciones que mantenemos son elegidas”

“El paradigma imperante hoy es ‘vida solo hay una y solo pienso en mí’, y eso provoca que sea más importante la vida, que uno pueda tener, que procrear o que el niño pueda tener, que además se ve como un límite a las experiencias o posibilidades que se desea tener”.

Conforme gana espacio el discurso del confort, del placer, la diversión y la libertad, pierde importancia la familia y tener hijos es solo una opción. “No es solo cuestión de egoísmo, sino que tener una familia es muy caro y lo costoso implica renuncias, y la gente no quiere renunciar”.

El hecho de que los niños sean un bien escaso no tiene por qué ser malo si no se les sobreprotege y no se endiosa la infancia. “Ojalá más personas optaran por tener perros y no niños para satisfacer su pulsión de cuidar a otro y prolongarse en otro ser, porque muchas veces no están preparados y esto trae muchos problemas, pues no se les educa adecuadamente, lo que puede llevar a provocar traumas en los niños que al ser mayores provocará problemas a sí mismos y a la sociedad”.

El hecho de que demográficamente se avance hacia una sociedad eminentemente adulta también conlleva cambio de valores. Probablemente el principal sea que nos hacemos menos tolerantes, en especial ante la frustración. “Vivir con niños requiere tolerancia, paciencia, sacrificio, renuncia y ductilidad, porque hay que adaptarse a los imprevistos que le ocurren al niño, a su aprendizaje lento, a la necesidad de repetirle las cosas... y la ausencia de esta experiencia nos hace más narcisistas, egocéntricos y menos capaces de empatizar y de entender al otro, de compartir o de ceder”.

En una sociedad predominantemente adulta se pierde la referencia de los valores que identificamos con la niñez, “como la ingenuidad, la curiosidad, la espontaneidad, el juego, la mirada limpia, el placer del descubrimiento...”.

Al mismo tiempo, debido a la mayor esperanza de vida, se están ampliando las etapas de la adolescencia y de la juventud y nadie quiere ser mayor. “Vamos a una sociedad adulta, pero que se infantiliza, donde los adultos buscan simular la experiencia infantil y juvenil, y valores como la responsabilidad y el compromiso decaen en favor de otros más propios de personas infantiles”.

El descenso de la natalidad también conlleva cambios urbanísticos; el envejecimiento de la población altera desde los equipamientos necesarios en los parques hasta la distribución de los hospitales o la regulación del tráfico y de los semáforos o los horarios de las actividades.

“El tamaño del hogar se va reduciendo; la tendencia es, si se tiene hijos, tener uno, y las familias con más de dos son una rareza, y eso afecta a la red familiar y tiene implicaciones para el urbanismo, para la planificación de los servicios de atención, para la sanidad, para la educación, para los cuidados a personas mayores en el futuro...”.

“La idea de familia nuclear padre-madre-hijos se ha roto; hay un auge de los hogares unipersonales y de hogares compartidos o de cohabitación tanto de jóvenes como de maduros y eso afecta al diseño de las viviendas, que cada vez se centra más en las zonas comunes en detrimento de las habitaciones, porque ya no hacen falta dormitorios de matrimonio”.

La pobreza de niños, sumada a la tendencia a excluirlos de muchos espacios públicos (desde hoteles hasta restaurantes pasando por las iglesias) “porque molestan, desordenan, enfadan y alteran nuestra agenda”, está haciendo que desaparezca el encuentro intergeneracional. Y lo considero una gran pérdida. “La relación intergeneracional es de una gran riqueza porque te obliga a ampliar la mente; el niño es un pequeño filósofo, no tiene la esclavitud de lo políticamente correcto y desde su inocencia te cuestiona e interroga y te obliga a salir de tu área de confort; esas preguntas libres y ese diálogo con el niño son un despertador para pensar, y se está perdiendo”.

Además, esa falta de interacción intergeneracional también conlleva carencias afectivas para muchas personas. “Se multiplican los perros y las mascotas porque tenemos necesidad de afecto, de interactuar con un ser vivo que pueda reconocerte, manifestar alegría o tristeza, y que nos haga sentir acompañados, pero sin tener que asumir el compromiso, la responsabilidad de educar y la inversión en tiempo y dinero que requiere un hijo”.

Especialmente en Europa tenemos un problema añadido: Sabido es que el pueblo musulmán no tiene problema alguno en traer a la vida gran número de niños y en la actualidad gran número de ellos emigran de sus países de origen, viniendo a vivir a Europa. Por tanto ya, en la actualidad, hay muchos musulmanes que han nacido aquí y por tanto son europeos. Muchos de estos jóvenes se apuntan a la Yihad viajando a Siria y otros países similares para recibir el espaldarazo a su fanatismo ideológico, pero este es un problema menor. También sabemos que Arabia Saudí no solo financia a DAES y otros grupos terroristas sino que implanta en todos los países europeos sus mezquitas para mantener unidos a los musulmanes y su ideología. Pero lo importante es que dentro de unas décadas, en Europa, vivirán una mayoría de musulmanes, los cuales formarán parte de los parlamentos de todos los países de la Unión Europea y cuando ellos sean mayoría serán quienes dirijan Europa imponiendo su ideología y sus leyes, que pertenecen a la época medieval. 

Menos mal que para entonces yo ya habré emigrado del planeta Tierra.

miércoles, 22 de febrero de 2023

EL ARTE ES EL ARTE DEL ENGAÑO

 







El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para expresar una visión sensible acerca del mundo, ya sea real o imaginario. Mediante recursos plásticos, lingüísticos o sonoros, el arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones.

El arte es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado con una finalidad estética y también comunicativa, mediante la cual se expresan ideas, emociones y, en general, una visión del mundo, a través de diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros, corporales y mixtos.

No hay que confundir el arte con la artesanía pues el artesano es aquel que reproduce múltiples obras y las comercializa, mientras que, tradicionalmente, se considera que el arte se basa en obras únicas e irrepetibles.

Personalmente considero que las Bellas Artes es el arte de engañar a los sentidos de los demás y cuanto mejor los engañes más éxito tendrás, mejor te considerarán.

Cada día más, el arte se nutre de las ciencias y las tecnologías para engañar mejor, facilitando su ejecución y aumentando las posibilidades de expresión.

Las Bellas Artes tienen varias formas de expresarse como son: Artes plásticas (vidrio, grabado, cómic, dibujo, pintura), Música (canto, instrumental, canciones), Literatura (prosa y poesía), Artes escénicas (Teatro, Cine), Ilusionismo, Danza, Arquitectura, Escultura (orfebrería, bajorrelieves, numismática), Ebanistería y Cerámica.

Si analizamos la pintura, está claro que cuando hablamos de pintura figurativa realista, estamos hablando de imitar a la realidad y es verdad que la pintura de los grandes, especialmente, son obras que engañan nuestra vista y nos hace creer que aquello es real. Añadamos a esto una bella composición, atractivos colores, especiales efectos de luz, resalte de los volúmenes…y el engaño es perfecto con el añadido del disfrute de su contemplación. Esta es una de las artes que entran por la vista.

Cuando escuchamos una composición musical o bien una canción, trae a nuestra mente vivencias propias, sensaciones varias, que nos transportan a un mundo imaginario, normalmente de ensueño, maravilloso, que nos puede producir, aceleración de los latidos de nuestro corazón, deseos de encontrarnos con nuestra persona amada, recordarnos algún viaje y hacérnoslo vivir de manera intensa…engañándonos totalmente, pues lo que entra por nuestros oídos son solo sonidos de determinadas frecuencias que se enlazan de una determinada manera, con una bella armonía y cadencia.

La literatura, sea prosa o poesía y del género que sea, lo cierto es que cuando leemos, nuestro cerebro crea las imágenes y situaciones que el autor ha planeado y nos convertimos en una pantalla mental donde se realizan los hechos que se narran, a pesar de que los hechos y sucesos no los vemos directamente con nuestros ojos sino que los forjamos en nuestra mente acorde con la descripción que realiza el escritor, por tanto es un auténtico engaño, pues solo son frases, palabras y letras, nada más.

El Teatro es una representación de unos determinados hechos o vivencias, en un escenario, de unos supuestos personajes, encarnados por unos actores y actrices, basados en un guión que ha creado un escritor. Si la representación está bien hecha, los espectadores, al contemplar lo que sucede en el escenario, llega un momento en que lo sienten como si fuera real, y percibirán los mismos sentimientos que los actores y actrices transmiten, como si todo fuera real, emocionándose con ellos. Por tanto nos vuelven a engañar y manipulan nuestras sensaciones, sentimientos y emociones. Lo mismo sucede con el cine, aunque hay dos diferencias importantes: 1. Aquí las imágenes que observamos son planas, proyectadas sobre una pantalla, con cierta semejanza a un cuadro pero donde los personajes parecen vivos y en movimiento. 2. Los fondos son más variables que en el teatro y con visos de realidad, sean habitaciones, edificios, calles, ciudades, cielos, etc.

La Danza es una forma de transformar las sensaciones, sentimientos y emociones en movimientos del cuerpo para que estos movimientos transmitan al espectador esas sensaciones, sentimientos y emociones que presuntamente transmite la música al danzante y que él expresa. Tiene ciertas connotaciones semejantes al teatro. La danza también nos hace soñar en vivencias propias o imaginarias y nos vuelven a engañar, en esta ocasión son unos cuerpos en movimiento en armonía y sintonía con una música, se realice en un escenario o en una pista de hielo.

La Escultura representa normalmente a personas pero también a animales y a pesar de que habitualmente se realiza sobre piedra o mármol, por tanto monocromo, los grandes escultores te hacen sentir que la figura está viva por la perfecta imitación de las formas, la pose y la mirada, llegando a plasmar, mediante la expresión, los sentimientos de la figura que representan. Cuando se trata de talla en madera policromada, el verismo es tal que llegas a creerte que es una persona viva y real. También ahora se realiza mediante polímeros de manera que se imita perfectamente hasta la textura de la piel. Nuevamente nos vuelven a engañar.

La Arquitectura se diferencia de otras artes en que la obra tiene además una utilidad muy importante y es que resulta ser el lugar en el cual viven personas, en su interior, además de ser un disfrute su contemplación, pero no todas las obras arquitectónicas son una obra de arte. Sin embargo una obra de arte arquitectónica, no solo tiene de alguna forma connotaciones escultóricas sino que también puede contener esculturas, bajorelieves/altorelieves, pinturas y literatura pues algunos edificios pueden contener escritura como el caso de la arquitectura árabe.

De igual forma la ebanistería y la cerámica unen su arte a su utilidad, el primero como contenedor de cosas como ropa y otros objetos o como soporte para comer y escribir o sentarse o tumbarse, y la segunda normalmente utilizada para contener comida, líquidos o plantas. El hecho de su utilidad parece que le quita un gran porcentaje de engaño, aunque estas obras estén decoradas.

El Ilusionismo es el arte de engañar por antonomasia, pues vemos en un escenario o pista, como aparentemente por arte de magia, ocurren cosas imposibles: objetos, animales o incluso personas que aparecen y desaparecen, objetos que se transforman en otros diferentes o que cambian de lugar de forma invisible, adivinación y premoniciones, aunque solo se trata de trucos muy bien urdidos y además hoy con ayuda de la tecnología más avanzada.

Así que podemos decir que el arte es la manera más sublime de engañar a nuestros sentidos.

domingo, 19 de febrero de 2023

LAS MEDALLAS, LOS DIPLOMAS Y LOS TÍTULOS






Una medalla es una condecoración. Un símbolo de honor y mérito.

Diploma: Despacho, bula, privilegio u otro instrumento autorizado con sello y armas de un soberano, cuyo original queda archivado, y, por extensión, documento importante. Título o credencial que expide una corporación, una facultad, una sociedad literaria, etc., para acreditar un grado académico, una prerrogativa, un premio, etc.

Título: Testimonio o instrumento dado para ejercer un empleo, dignidad o profesión.

El término medalla proviene del latín metallum, y del italiano medaglia, que tiene su origen como moneda de cambio. Por eso suelen tener forma de monedas.

En el en Imperio Romano, aparecen las primeras medallas como consecuencia del gigantesco aparato burocrático que regía en la época y que graduaba a su población en función de las distinciones, ascensos y méritos. Estas costumbres fueron evolucionando a través de los tiempos, pero las medallas siempre mantuvieron el mismo significado positivo.

Las medallas griegas y romanas fueron las más representativas de la historia, acuñándose en diferentes metales como oro, plata, bronce o cobre. Siempre han representado alguna conmemoración solemne, proclamaciones o advenimientos de carácter oficial.

Las medallas forman parte de la numismática y por tanto tienen un gran valor para los coleccionistas, clasificándose en función de su importancia artística e histórica. Las pontificias, acuñadas en Roma con ocasión de la elección de un nuevo papa o de algún acontecimiento importante de su pontificado, fueron de las primeras que tuvieron relación con la religión católica y proliferaron a partir del siglo XV.

Capítulo aparte merecen las medallas olímpicas que se trata de preseas (joya u objeto precioso) que obtienen los deportistas.

En el Renacimiento se fabricaban medallas en molde de metal fundido, retocando después con buril, los perfiles de las figuras.

La historia de las medallas no es tan antigua como la de las monedas; se remonta al siglo XV en Italia, donde el pintor Pisano de Verona fue el primero en acuñar piezas con propósitos estrictamente artísticos y no comerciales.

Las medallas de oro, plata y bronce que se entregan a los competidores en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos representan los niveles más altos de los logros deportivos en los Juegos.

Aunque tanto en la forma como en el material existen múltiples excepciones, las medallas tienden a ser discos metálicos, similares en apariencia a las monedas, aunque usualmente de mayor diámetro y relieve pronunciado. Por lo tanto, también es sinónimo de premio, honor o condecoración.

¿Qué recibían antiguamente los ganadores en lugar de medallas?

Una corona olímpica era la distinción que se concedía a los vencedores en los Juegos Olímpicos realizados por los antiguos griegos en la ciudad de Olimpia. Consistía en un cerco de ramas de olivo, cortado previamente con un cuchillo de oro en manos de un niño de 12 años cuyos padres aún vivieran.

Cada una de las medallas de oro, plata y bronce tiene 85 milímetros de diámetro y un grosor que oscila entre 7,7 y 12,1 mm. La medalla de oro está hecha de plata pura chapada en oro, con unos 6 gramos de oro para un peso total de 556 gramos.

¿Qué significa cuando muerden la medalla? Se ha convertido en un símbolo de los juegos olímpicos . Sin embargo, morder el metal de las medallas no surgió en Atenas.

Tradicionalmente este gesto se realizaba para comprobar la autenticidad del oro para diferenciarlas de las monedas de pirita , material con el que se fabricaban las monedas falsas.

¿Qué significan las medallas de los militares? Órdenes, condecoraciones o medallas militares, son las distinciones cuya finalidad es premiar determinadas acciones, actuaciones o servicios de naturaleza militar. Aunque el personal militar las recibe con más frecuencia, también se conceden a civiles.

Las condecoraciones son reconocimientos a personas o entidades, entregados de forma solemne para honrarles con todo honor y distinción.

Visto así, parece que todo el mundo en su trabajo y funciones debería aspirar a tener, un diploma, título o medalla y la realidad es que a la inmensa mayoría nos gustaría poseer estos reconocimientos a nuestros méritos, creyendo que con ello vemos aumentado nuestro prestigio, nuestro valor como personas, como ciudadanos, como profesionales. Así vemos como proliferan multitud de concursos para diferentes especialidades profesionales en los cuales se conceden estos reconocimientos.

No digamos nada en el campo militar donde, en las guerras, se conceden medallas muy especiales a los combatientes que han actuado con heroicidad.

Como ya he dicho al principio antes de las medallas y otros tipos de condecoraciones, lo que existía en la antigua Grecia eran las coronas de olivo para los triunfadores de los Juegos Olímpicos y luego se extendió la corona de laureles para los héroes y para hombres sobresalientes en las artes.

En algunos países se utiliza la corona de laurel como símbolo del grado de maestría. La corona se le da a los maestros jóvenes en la ceremonia de graduación de la universidad. La palabra "laureado" de "poeta laureado" se refiere a ser representado por la corona de laurel. Y de aquí deriva el nombre propio Laura.

El laurel es sinónimo de historia, de tradición, de grandeza. La razón es muy sencilla: en la antigüedad los romanos, en las festividades del dios Saturno, entregaban una corona de laurel a los hombres que se destacaban por su valor o por sus méritos en los deportes.

Por tanto está muy claro cual fue el propósito del invento de todo esto: Hacernos sentir especiales y reconocidos, a la vez que servir de ejemplo para el resto de los humanos para que se esfuercen en imitarnos. Así la élite consigue encaminar al resto de la humanidad por las sendas que a ellos les conviene y todo ello por un bajo costo.

En el medievo el sistema feudal funcionaba gracias a que los reyes concedían, marquesados, condados y ducados, que significaban título de propiedad de tierras y pueblos enteros con sus habitantes incluidos, los cuales debían pagar diezmos y primicias a sus amos, es decir tenían la obligación de dar a los nobles, la décima parte de sus cosechas y ganancias. Eso era un premio auténtico y no las cosas que nos dan hoy. Además, hoy Hacienda nos cobra al menos el 20 % de nuestros ingresos, sean por el trabajo, por la lotería o por cualquier otra causa.

Ahora los militares que se juegan la vida en las guerras, aunque no sean suyas, como es el caso del ejército de los EE.UU., como supongo hacen el resto de los ejércitos, si actúan de manera eficaz, jugándose la vida, y tienen la suerte de no perderla, le conceden una medalla al valor y eso les sale baratísimo. Encima, en el caso de EE.UU. –no sé si en otros países sucede lo mismo-, cuando vuelven a casa con multitud de secuelas, mutilaciones y traumas, 
son licenciados y aunque tienen su propio sistema sanitario no siempre reciben la mejor atención psicológica para paliar los traumas sufridos, y los soldados tienen graves dificultades económicas por sus bajas pensiones. El estado americano no se esfuerza lo suficiente por hacerles la vida más fácil a estos héroes. ¡Es un absoluto fraude!

Si algún país nos invadiera militarmente, tal como actuó el pueblo español cuando nos invadió Napoleón, yo estaría dispuesto a dar la vida por mi país, por mis compatriotas, por mi familia, porque lo considero mi obligación y mi dignidad, pero eso de ir a otro país lejano, como Irak, Afganistán…por seguidismo a un país como EE.UU. que se empeña en meter las narices en cualquier lugar por su propio interés, sea el petróleo, las compañías armamentísticas o su posición geoestratégica, a eso ya no estaría dispuesto.

Lo mismo pienso respecto a los juegos olímpicos cuyos posibles participantes llevan una vida sacrificada en todos los aspectos, pagándose de su bolsillo el entrenamiento necesario sin recibir nada a cambio y todo por participar en las Olimpiadas y optar a la posibilidad de obtener una medalla, me parece que es un auténtico engaño. ¡Otro fraude!

De igual manera en el campo deportivo, sea fútbol, baloncesto, balonmano o cualquier otro deporte como tenis, etc. el tema de las competiciones es también un estimulante pero más justificado, pues los jugadores reciben un salario del club correspondiente y si ganan en las competiciones, reciben algunos emolumentos extras y además, a los sobresalientes, se les abre la posibilidad de pasar a clubs de más categoría, lo que supone cobrar altos salarios.

Si nos vamos a los concursos de artes plásticas, que son los que conozco bien, ya sabéis que la mayoría se han acostumbrado a que paguemos por participar, salvo aquellos que sirven de publicidad a una marca comercial o al ayuntamiento de un pueblo o ciudad. En estos casos, los premios suelen ser tales que más o menos te pagan la obra premiada, pues se la quedan. Pero existen otras entidades que encima de pagar, los premiados reciben un Diploma y nada más, lo cual significa que se financian, estas entidades, con el dinero de los artistas, y a cambio te dan un papelito impreso que dice que eres ganador. ¿No es un fraude?

Este sistema lo han adoptado también algunas Galerías de Arte que en vez de esforzarse por promocionar a los artistas que exponen en su recinto, se limitan a colgarte los cuadros y como publicidad anuncian sus exposiciones en Facebook, a las cuales solo aparecen, además de los artistas, sus familiares y amigos, el día de la inauguración y ya no aparecerá nadie más por allí hasta la próxima. Nada de promoción y nada de ventas de obra. En este caso se le llama CERTIFICADO al papelito. ¡Otro fraude! Claro que algunas ni siquiera dan el “certificado”.

Una de las cosas que me sorprenden, cuando veo a jefes militares que jamás han estado en una guerra, y a reyes que, salvo darse buenas comilonas y celebraciones, van a cortar cintas en inauguraciones de lugares, recintos o carreteras, todos ellos llenos de medallas que no se les ve el pecho de la “guerrera”, me pregunto que hazañas y heroicidades han hecho estos señores.

En cuanto a los títulos profesionales, que te autorizan a ejercer una profesión, es un procedimiento mediante el cual parece garantizarse que el titulado posee unos conocimientos adecuados para ejercer su trabajo. La realidad es que dado el sistema de enseñanza realmente obsoleto y en el que no se hacen las prácticas necesarias para asegurar que los conocimientos teóricos, aprendidos de memoria, realmente han sido asimilados y que así garantizan su profesionalidad, puede resultar también un auténtico fraude.

Dada la forma de funcionar el sistema te puedes encontrar con personas que realmente son unos magníficos profesionales avalados por sus conocimientos y experiencia, que se queden sin trabajo por elegir a un titulado cuyo valor sea únicamente su título. 

Supongo que he dejado claro que, como de costumbre, no todo es lo que parece.